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Diciembre de 2000 ¡¡¡ Ganador del Premio diciembre, 2000 !!! |
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Un
Año Inolvidable
Fernando Almánzar
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El
mundo no se acabó. La aguja del reloj marcó las 12 de la
medianoche del 31 de diciembre de 1999 y todo siguió su curso. El
Y2K nada causó. Y toda esa euforia que provocó la supuesta falla
global de computadoras pasó a la historia tan pronto arrancó el
primero de enero.
Esa
noche, lo que sí sucedió fue la mayor celebración jamás vista por el
hombre. Las grandes capitales del mundo (Sydney, El Cairo, París,
Londres, Nueva York, etc.), celebraron con grandes despliegues de fuegos
artificiales y abrazos la llegada del nuevo año y, en la mente de muchos
equivocados, del nuevo milenio.
Han
transcurrido 12 meses y ya el 2000 está a punto de finalizar. Como
todos los años, pasaron sucesos trascendentales que por siempre marcarán
la historia. Para muchos, el 2000 será un año inolvidable. Y
debe serlo. Pues en realidad, éste es último año del siglo XX, y
también, del segundo milenio. |
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Siempre
habrá que recordar que en el 2000, fue cuando el hombre coqueteó con la
madre naturaleza y descifró parte del mapa genético humano.
Mientras que en el espacio, a unas 200 millas de la Tierra, se estableció
la primera tripulación permanente a bordo de la Estación Espacial
Internacional.
Pero
las tragedias también protagonizaron algunos días del 2000. Por
primera vez se estrelló un avión Concorde, después de más 30 años de
servicio; y Estados Unidos descubrió la vulnerabilidad de sus tropas en
el Golfo Pérsico con el atentado terrorista contra el USS Cole, que dejó
17 muertos.
Será imposible olvidar el llanto de los marinos rusos que murieron
ahogados en el casco del submarino Kursk, los constantes actos de
violencia en Medio Oriente y las devastaciones causadas por los
incendios forestales en partes de Europa y Estados Unidos.
Este año
hubo grandes cambios políticos en América Latina.
República
Dominicana llevó a la presidencia a Hipólito Mejía. México le
puso fin a 71 años de gobierno de un solo partido, para llevar a Vicente
Fox al poder. Puerto Rico conoció a una mujer gobernadora, mientras
que el gobernante cubano Fidel Castro y su homólogo venezolano, Hugo Chávez
se hacían más amigos. Todo esto mientras gran parte del mundo se
estremecía con los elevados precios del petróleo crudo.
Ecuador
decidió cambiar su moneda por una más verde: el dólar. Al
tiempo que Perú vivía una de las peores crisis políticas de su
historia: Después de unas fraudulentas elecciones, el presidente
Alberto Fujimori se vio obligado a renunciar de su puesto.
Pero
Fujimori no fue el único en problemas. Después de más de 15 meses
de arresto domiciliario en Londres, el ex general Augusto Pinochet regresó
a Chile, para empezar un largo proceso judicial por estar vinculado, según
las acusaciones oficiales, con la muerte y desaparición de más de 3,000
personas en su país.
En el
2000, vimos como el rostro de un niño dividió a una familia y enfrentó
a dos naciones. La disputa por el pequeño Elián González puso en
pie de guerra a muchos, y jugó con los sentimientos de otros más.
Pero
este año sucedió lo que nunca nadie jamás imaginó. En Estados
Unidos, el país donde hasta el pasado 7 de noviembre brillaba la
democracia y resplandecía la claridad de sus comicios, hubo elecciones
dudosas y sin credibilidad.
Nadie
imaginó que pasarían 36 largos días de recuentos de votos, protestas
callejeras y audiencias judiciales para que conocer que el republicano
George W. Bush será el próximo presidente
estadounidense.
Su
oponente, el vicepresidente Al Gore sacó más votos populares que Bush.
Pero al final, un solo voto en el Tribunal Supremo de Justicia, le causó
la derrota.
Ahora
la expectativa está en lo que traerá el 2001. El nuevo presidente
estadounidense deberá enfrentar duros retos. Una tensa situación
en Medio Oriente y la amenaza de que la economía perderá velocidad y
entrará en recesión.
Lo único
que nos queda es hacer el bien, y rogar que Bush y su nuevo equipo de
trabajo tengan la sabiduría para manejar la nación con éxito.
Porque cuando Estados Unidos estornuda, al resto de América Latina le da
resfriado. Y eso es una enfermedad muy difícil de curar.
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