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República Dominicana como ejemplo de modernidad tecnológica en comunicación e informática. Un sueño, pero no imposible.
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El más avanzado sistema de telecomunicaciones de América Latina ha sido uno de los avales expuestos por el presidente de la República para atraer a los inversionistas chilenos, señaló un diario de circulación local. La preocupación oficial es cómo integrarse a la sociedad de la información.
Los riesgos de la brecha digital no es sólo una preocupación de nuestro actual mandatario. Este ha sido tema y preocupación recurrente en las últimas Cumbres de Jefes de Estado.
Si, usted tiene razón, la implementación de una correcta política que incentive el desarrollo de la economía digital es indispensable. También coincidimos con el hecho de que igualmente lo es la educación y capacitación de los recursos humanos.
Y no hablamos de simples digitadores que puedan sentarse frente una computadora a transcribir códigos y letras de manera automática. Hablamos de jóvenes que comprendan la logística de operaciones de una empresa automatizada. De profesionales y empresarios que utilicen la tecnología como instrumentos que facilitan y hacen más efectivas sus operaciones.
Nos referimos también a recursos humanos actualizados en otros ámbitos más allá de la tecnología. Que tengan conocimientos de comercio internacional, de importaciones y exportaciones, de ventajas competitivas.
El llegar al punto en el que nuestros recursos humanos sean más competentes es un proceso que, como el del ron dominicano, toma su tiempo. No será mañana que llegarán los empresarios chilenos y encontraran a una masa humana altamente calificada para trabajar con eficiencia y generar la productividad de las expectativas de un inversionista extranjero.
Nuestros recursos humanos y su formación siguen siendo uno de nuestros problemas nacionales. Una política nacional de capacitación y adiestramiento no puede ni debe basarse solamente en las sentarles frente a un computador. El entender lo que es en si misma esta economía digital y como hacer negocios en ella también es una problemática inmensa que se extiende mas allá de nuestros jóvenes. Nuestros empresarios de micro, pequeñas y medianas empresas enfrentan día a día esta problemática. Pero los departamentos de Recursos Humanos de las grandes corporaciones a diario reciben personas interesadas en encontrar un trabajo que les permita vivir con dignidad. La empresa tiene la vacante disponible. El inconveniente es la preparación de la cual dispone el interesado.
Para este tipo de problemáticas el aprendizaje a distancia es una opción. Más allá de los programas a distancia que iniciaron décadas atrás Radio Santa María y FUNDAPEC, hoy la revolución tecnológica nos ha llevado a replantearnos nuevas respuestas para viejos problemas. La educación On- line ya esta en el mercado nacional. Todavía las opciones son limitadas. Se enmarcan sobre todo a una serie de carreras profesionales, pero la opción de tener un curso de educación a distancia es una opción muy interesante. También lo es la posibilidad de adquirir un grado técnico.
De lo que no tenemos duda es de que este será un verdadero nicho en el mercado, sobre todo si se le ofrece la estructura necesaria para que sea accesible a la población con menos recursos. Esta podría ser una de las opciones de las medidas política necesarias para la creación de una base sólida para la economía digital que evite una muy agrietada brecha digital. Sobre todo si pudiese implementarse a nivel de docentes que pudiesen fungir como agentes reproductores, contando el gobierno con el apoyo de las grandes macro-empresas.
Entonces así si es fácil. Sahnya
Shulterbrandt, Directora de publicaciones y Desarrollo, Revista Inter-Forum
INTER-FORUM es miembro del Consorcio Internacional de Publicaciones Académicas Alternativas (ICAAP)
Agosto 27, 2001
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