Al
principio los países de la región se resistían a integrarse a los acuerdos de
libre comercio. Poco a poco han empezado los cabildeos para ser insertados en
los esquemas negociadores. Y es que aunque muchos países que “no quieren el
ALCA”, tampoco quieren perjudicarse rezagando sus economías en modelos que hoy
día ser anacrónicos.
Así
comenzaron los lobby. Uno de los más sonados fue la agresiva estrategia del
Presidente de República Dominicana, Hipólito Mejía, que realizó varias visitas a
Washington para que su país fuera insertado en las negociaciones con los países
de Centroamérica.
Ahora es el
turno de Panamá. La Presidenta Mireya Moscoso acaba de visitar al Presidente
Bush.
Y es que
después de ver como van las cosas en países como México y Chile los países se
sienten
más
seguros que si se quedan en modelos como los de Argentina, Perú y Bolivia donde
la situación ha sido una crisis estrangulante que no permite más que caer en un
nivel de pobreza extrema.
El
Departamento de Comercio ha anunciado que iniciará un estudio sobre la
factibilidad de lo que “más le conviene a Panamá” en términos de libre comercio.
Mientras en
Perú, el Presidente Toledo ha tenido serias dificultades, a pesar de que como
otros países de la Región Andina, no ha logrado que sus políticas estratégicas
respondan a las necesidades de la sociedad civil, y ha recibido, igual que el
Presidente de Bolivia, Sánchez Lazada, quienes han tenido fuertes
manifestaciones públicas.
En lo
referente al caso de Panamá lo que no ha quedado claro es si esta se insertará
al esquema de negociaciones centroamericano o si se establecerá un TLC
bilateral.
Las
negociaciones multilaterales de Centroamérica con EE.UU. ya han alcanzado cinco
rondas de negociaciones, y ni República Dominicana ni Panamá ha participado.
Para
insertarse en este proceso de Rondas de Negociaciones debería crear un órgano de
consulta para la participación de la sociedad civil. En República Dominicana
aunque esta pudiera existir la participación es muy frágil y solo atiende a
ciertos grupos de interés. Habría que determinar si esto es así debido a las
limitaciones del sector publico de convocatoria, a la apatía del sector
empresarial, como tiende a argumentarse, o a la falta de una estrategia clara de
negociación, que respete y permita la participación de las partes.
Pero los
casos de Dominicana y Panamá no son la excepción. Si falta mucho o poco para
llegar a la integración…
“Todo depende del
ánimo”.
©
Sahnya Shulterbrandt
INTER-FORUM es miembro del Consorcio Internacional de Publicaciones Académicas Alternativas (ICAAP)
Junio 28,
2003