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Competitividad:
Esa es la Clave
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Cartas
al Editor>>
“Un
buen Gobierno es aquel que trabaja mejor y cuesta menos a los ciudadanos; un
buen Gobierno es aquel que garantiza un Estado de Derecho, que combate la
corrupción y que tiene a la libertad de expresión y la tolerancia de la
pluralidad como guías máximas de ética política.”
Vicente Fox, Presidente
de México
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Esta
semana una palabra clave se ha convertido en el punto de convergencia de los
principales eventos internacionales: Competitividad. La palabra aparece como la panacea, la receta que resolverá
todos los males.
Es, sin lugar a dudas, uno
de los temas contemporáneos más discutido.
Los
Acuerdos de Libre Comercio, como Doha, UE, NAFTA, TLC, TPA, ALCA, NAFTA
requieren que tanto los gobiernos y las instituciones del Estado, como las
empresas privadas se desempeñen con parámetros de productividad y eficiencia
que garanticen el que superen ciertos niveles de productividad y hagan por
consiguiente sus productos y servicios más competentes.
En un reporte anual la Unión
Europea evalúa la importancia del capital humano en la economía europea, el
crecimiento de su productividad y el desempeño de la misma.
También evalúan la relación entre política empresarial y políticas
de competencia y la sinergia que existe entre estas dos políticas.
Es decir entre capital humano y crecimiento de la productividad.
La
brecha de la productividad en los países emergentes es sumamente significativa
y guarda estrecha relación con la actualización profesional y la educación de
los mismos recursos y capital humano.
Un
elemento indispensable para la competitividad, y por consiguiente para alcanzar
el desarrollo económico y social, es por consiguiente la educación y
actualización profesional de nuestros recursos humanos.
La época en el que el empresario prefería empleados con limitados
conocimientos es cosas del pasado. Solo
la competititividad del personal puede garantizar el desempeño y la
productividad de la empresa y de los gobiernos.
También debemos tomar en consideración
las condiciones salariales, el ambiente de trabajo, la motivación, él
estimulo al personal y de otros aspectos exógenos.
La
administración pública puede y debe someterse a los mismos parámetros de
evaluación de desempeño en los servicios que ofrece a los ciudadanos. La
aplicación al sector público de las certificaciones de calidad es un paso
natural que constituiría gran avance y que nos beneficiaría a todos.
El tema de calidad de los
empleados públicos, pero también el aspecto de la calidad de los servicios.
Una
herramienta sobre la que nos hemos referido en ocasiones previas que contribuye
significativamente a dinamizar la calidad del servicio publico es sin lugar a
dudas el e-Government, que a la vez que eficientiza y acelera los tramites de la
administración publica, reduce los costos tanto para el Gobierno, como para el
ciudadano, y otorga mayor transparecia a las transacciones.
Indiscutiblemente
es ya imprescindible el que nuestras empresas y nuestros gobiernos implemente
medidas para mejorar la calidad y aumentar la productividad.
Y aunque muchos podrían señalar que los Gobiernos no deben ser
competentes, de su eficiencia dependerá en gran parte el avance de nuestras
economías.
© Sahnya
Shulterbrandt, Lic.
Genaro D. Salom
INTER-FORUM es miembro del Consorcio Internacional de Publicaciones Académicas Alternativas (ICAAP)
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Junio 3, 2001
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