Como
en todas las elecciones recuerdo las exaltaciones y las alegrías en el momento
del triunfo del cholo en Perú.
Era el
triunfo de uno de la tierra, una persona que venia de las mismas raíces del
pueblo y que por lo tanto podría dar respuesta a las problemáticas que
enfrentaban sus conciudadanos.
El triunfo no
fue fácil. Debió derrumbar mitos y tradiciones y se convirtió en un semi-héroe.
Después empezaron las nubes negras. La negación de su hija fue una de las
esquinas por la que comenzó a quebrar su credibilidad pública. De caballero de
armadura y de palabra de pronto se mostró como el más vil de los machistas. Y
con ello atropelladas las esperanzas en el “indio civilizado”.
Con la muerte
del indio-niño-hombre universitario se entrega otra vida al derecho de los más
pobres. Otras esperanzas pérdidas. Alejandro Toledo atropella los derechos de
sus iguales, como mismo los atropellaron sus iniguales. Ignominia.
Entre Cumbre,
visita de Jefes de Estados, Protestas y Calumnias, sobreviven Toledo y su
pueblo. Lima y los departamentos del interior se sacuden.
Es cierto que
hay un ESTADO DE EMERGENCIA, pero por la
violación de los Acuerdos Internacionales como el
Pacto
Internacional de Derechos Políticos y Civiles (Ratificado en 1978). En una
situación como esta cualquier parecido con Fujimori, es pura coincidencia. De
nuevo
la fragilidad democrática y el no saber hasta donde utilizar el poder.
Y como si no
fuera poco, además de las injusticias, de los abusos, de las demandas no
satisfechas, los dioses de los Incas les castiga con un terremoto.
"Que
el Dios de los católicos los agarre confesados,
porque no les puede ir peor"
©
Sahnya Shulterbrandt
INTER-FORUM es miembro del Consorcio Internacional de Publicaciones Académicas Alternativas (ICAAP)
Mayo 31,
2003