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Introducción
a “Las mil caras de la corrupción”
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Empresarios,
periodistas, jueces, abogados, funcionarios, congresistas, senadores y
diputados, así es la corrupción. Esta
enfermedad nos ataca a todos. Todos
menos el presidente. O quizás más
bien lo que pasa es que los Presidentes son más difíciles de procesar
legalmente. ¿Quién sabe? Solo
citemos un caso: Pinochet.
La
verdad es que, aunque la moda es la “Lucha contra la corrupción” orientada principalmente al sector gubernamental, la corrupción tiene
lugar en todos los estratos sociales, en todas las religiones, en todos los
grupos profesionales, en fin en todos los sectores de la sociedad.
En
una rápida mirada al entorno mundial vamos a encontrar corrupción en varios ámbitos:
-
Empresarial
-
Judicial
- Legislativo
- Medios
de Comunicación
- Partidos
políticos
- Instituciones
No gubernamentales
- Grupos
Religiosos
- La
Sociedad en general
Con
el auge de las nuevas tecnologías y el entusiasmo de algunos periodistas, están
surgiendo proyectos de periodismo independiente que buscan ofrecer a la sociedad
un “periodismo alternativo” no ligado a los intereses económicos, políticos
y sociales de los grandes bloques.
A
pesar de que los medios de comunicación son más accesibles por los efectos de
la globalización, entonces debería de ser más fácil el controlar la corrupción,
sin embargo, no ha sido así.
Las
agencias de prensa y los medios de comunicación, más que crear las noticias
deben velar por difundirlas con el mayor rigor posible, informar sobre los
hechos que acontecen. “Para que los medios sean imparciales deben de
tener una plena independencia económica y política.”
El
Índice de Libertad Económica “Index
of Economic Freedom” es
una guía de referencia no exclusivo de las economías mundiales que se realiza
atendiendo factores políticos como:
- Trade
Policy (Políticas Comerciales)
- Fiscal
Burden (Gravámenes Fiscales)
- Intervencionismo
Gubernamental
- Política
Monetaria
- Inversión
extranjera
- Banca
- Wages
& Trade (Salarios y Comercio)
- Derechos
de Propiedad
- Regulaciones
- Mercado
Negro
El
Latinobarómetro, una encuesta que se realiza cada año en 17 países de
América Latina, enciende la alarma: sólo 25% de los encuestados está
satisfecho con la democracia; sólo 49% piensa que no puede haber democracia sin
partidos políticos y 50% sin Parlamentos –y ambos porcentajes van en
descenso-; nada más que 24% confía en los Parlamentos y Congresos -mientras
49% confía en la televisión-; y al 50% no le importaría que los militares
llegaran al poder.
¿Cuál
puede ser como ciudadanos nuestro papel?
Nuestro
papel debe ser el de devolverle a la política su dignidad: la ética del
servicio público, la responsabilidad del representante, el debate argumentado
de las decisiones y la búsqueda del bien común. La verdadera carrera de
administración publica debe ser eso, una profesión por vocación, y no una
posición por clientelismo.
¿Te
parece que no hay políticos con dos dedos de frente?
Cuando
elijamos políticos –que de última somos nosotros los que los votamos-
exijamos un mínimo de dos dedos de frente: uno, para ser capaces de encontrar
en el otro la parte de razón que siempre tiene el que piensa distinto; el otro,
para que sepa que hay una ciudadanía activa que lo está controlando y que habrá
de pedirle cuentas.
Y,
si pensáis que no, (que no hay) por qué –por loco que te parezca- no haces tú
el intento”. Así afirma Andres Scagliola, politólogo docente en la
Universidad de la República en Uruguay e investigador en CLAES.
Según
“Montesinos: El informe Janiot”, una de las herramientas más utilizadas en
estos de la corrupción, los políticos, empresarios y medios de comunicación,
al igual que en muchos otros, es el soborno.
“Para lograr su objetivo Montesinos sobornó congresistas, empresarios
de medios de comunicación, altos oficiales de las fuerzas armadas, funcionarios
electorales y miembros del poder judicial, entre otros”, señala el informe.
La
lucha contra la corrupción está íntimamente ligada a la modernización del
Estado y a las trabas de los gobiernos que, intencionalmente o no, retrazan el
logro de esta meta.
La
corrupción afecta gravemente las instituciones políticas democráticas
y privadas, debilita el crecimiento económico y atenta contra las necesidades y
los intereses fundamentales de los grupos más desfavorecidos de un país. La
responsabilidad de la prevención y control de este problema depende tanto de
los gobiernos como de los cuerpos legislativos, poderes judiciales y la sociedad
civil que, queramos admitirlo o no, somos lo que no solo elegimos nuestros
funcionarios pero al mismo tiempo admitimos los actos de corrupción se los
cuales todos estamos concientes.
Continuará....
Lectura
recomendada: www.latinobarometro.org
©
Lic.
Genaro D. Salom,
Sahnya
Shulterbrandt
INTER-FORUM es miembro del Consorcio Internacional de Publicaciones Académicas Alternativas (ICAAP)
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Enero 21, 2001
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