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Buenos
Días. Esta fue una semana importante para nuestro país y para el mundo. El
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una resolución exigiendo
que el régimen de Irak declare y destruya todas sus armas de destrucción
masiva - o que se atenga a las consecuencias. Aquí en casa, nuestros
ciudadanos votaron en una elección que yo creo reforzará nuestra capacidad
de alcanzar logros para el pueblo estadounidense.
Con la
resolución aprobada ayer por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el
mundo se ha unido para declarar que no se le permitirá al régimen sin ley de
Irak crear o poseer armas químicas, biológicas o nucleares. Ese es el dictamen
del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Es el dictamen del Congreso de
los Estados Unidos. Y mi administración velará por que se cumpla este dictamen
del mundo.
La resolución
presenta una prueba para el régimen de Irak - una prueba final. Irak debe ahora
- sin demoras o negociaciones - renunciar a sus armas de destrucción masiva,
aceptar inspecciones cabales, y cambiar fundamentalmente el enfoque que ha
seguido durante más de una década. El régimen deberá permitir acceso inmediato
y sin restricciones a todo sitio, todo documento y toda persona identificada
por los inspectores. Irak puede estar seguro que el antiguo juego de trampa y
retreta - tolerado en el pasado - ya no será tolerado. Cualquier acto de demora
o desafío será una infracción más de las obligaciones internacionales de Irak,
y una señal clara de que el régimen de Irak una vez más abandona el camino del
cumplimiento voluntario.
Si Irak no
cumple plenamente con la resolución de las Naciones Unidas, Estados Unidos, en
coalición con otras naciones, desarmará a Saddam Hussein.
Republicanos y
Demócratas en el Congreso fuertemente apoyan nuestra guerra contra el terror.
Al volver el actual Congreso a Washington esta semana, espero que podamos
actuar con el mismo espíritu de unión para concluir algunos asuntos pendientes.
El punto
individual más importante que queda pendiente en el Congreso es el de crear un
departamento unificado de seguridad del territorio nacional, con miras a
mejorar en gran medida nuestra capacidad de proteger nuestras fronteras,
nuestras costas y nuestras comunidades. El Senado debe aprobar un proyecto de
ley que reforzará nuestra capacidad de proteger al pueblo estadounidense, y
preservar la autoridad que todo Presidente desde John Kennedy ha tenido para
actuar en los intereses de la seguridad nacional. El Congreso necesita enviarme
un proyecto de ley que yo pueda firmar antes de que clausure su sesión este
año.
Tenemos la
responsabilidad de fortalecer la economía para que las personas puedan
encontrar empleos. Una cosa que el Congreso puede hacer de inmediato para
ayudar a poner a trabajar a las personas es aprobar legislación que permita que
los proyectos de construcción puedan obtener seguro contra el terrorismo a un
precio razonable. Esto fomentará la construcción y creará miles de buenos
trabajos que actualmente están paralizados ya que las obras sin seguro no
pueden construirse.
El Congreso
también debe mostrar disciplina fiscal al aprobar los proyectos de ley para
asignación de fondos. En un momento en que estamos en guerra, en que
necesitamos fortalecer nuestra economía, el Congreso debe controlar gastos
antieconómicos al financiar las prioridades de la Nación.
Los
trabajadores estadounidenses merecen acción sobre estos puntos económicos.
Nuestra economía ha salido de una recesión y está creciendo - pero yo no estoy
satisfecho porque sé que podemos lograr más. Quiero que la economía crezca a un
ritmo mayor y más fuerte, para que un mayor número de estadounidenses pueda
encontrar empleos - de manera que trabajaré con nuestro nuevo Congreso para
aprobar un conjunto de medidas para crecimiento y empleos a principios del año
próximo.
Nuestra Nación
tiene importantes retos por delante, en casa y en el extranjero. Y estamos
empeñados en construir la seguridad y la prosperidad de los Estados Unidos.
Gracias
por escuchar.
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Noviembre 11, 2002
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