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“Colombia
acoge el reporte de Human
[Rights Watch] sobre los menores reclutados, como la
confirmación del valioso trabajo hecho por algunas ONG en este país. Como
evidencia de que este gobierno y los pasados han puesto atención a los
grupos defensores de derechos humanos, en 1999 empezó a aplicarse una ley
que prohíbe que todo aquel menor de 18 años preste el servicio militar en
las Fuerzas Armadas, aun cuando tengan permiso de sus padres. Esta ley es
parte de los esfuerzos por mejorar la calidad de nuestros soldados. Esto,
combinado con un extenso entrenamiento en derechos humanos, logró una
reducción de cerca del 84% de las denuncias por abusos contra los derechos
humanos interpuestas contra las Fuerzas Militares, comparado con las cifras
de hace una década.
El peligroso y
desgarrador camino que muchos jóvenes han elegido o han sido obligados a tomar,
hace urgente nuestra política de asistencia a aquellos que deciden desertar los
grupos terroristas. Esta política es generosa e incluye alojamiento seguro,
comida y orientación. Desde el inicio de mi administración, 2.215 miembros de
las FARC, ELN y Autodefensas han abandonado sus armas. He pedido a mis asesores
incluir la rehabilitación infantil en la agenda del encuentro sobre cooperación
para Colombia que se llevará a cabo muy pronto en Europa.
La política de
Seguridad Democrática del Gobierno Nacional pretende garantizarle derechos
humanos a toda la población colombiana. Homicidios y secuestros han disminuido
en un 23 y 32 por ciento respectivamente durante los primeros ocho meses de
2003. No estamos satisfechos con los resultados obtenidos hasta ahora y
perseveraremos hasta cumplir nuestro deseo. Toda crítica constructiva y
equilibrada de las Organizaciones No Gubernamentales son bien recibidas, y
respetamos el derecho a expresar lo que tengan que decir, incluso si es algo
negativo. Sin embargo, nos reservamos el derecho a no estar de acuerdo con los
informes presentados sin documentación y con hechos y logros distorsionados.
Los grupos
terroristas armados continuarán ignorando la opinión pública internacional.
Sobreviven, a pesar de la creciente y exitosa presión del Estado, por los
ingresos que reciben del tráfico internacional de drogas. Estamos agradecidos
por el apoyo que hemos recibido hasta el momento, pero necesitamos mayor
cooperación internacional para combatir el narcotráfico, reducir el consumo de
drogas y restringir el suministro de armas a estos grupos.
Álvaro Uribe
Vélez
Presidente de la República de Colombia
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Octubre 05, 2003
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