|
No
importa la profesión, estudios, labores, o experiencias que tengamos, hay
momentos en nuestra vida que nos llegan cuestionamientos internos. Es como
un gusanillo que comienza a inquietarnos y a preguntarnos: ¿qué estoy
haciendo? ¿Hacia adonde me dirijo? ¿Qué estoy esperando de la vida?
Cuestionamientos de esta índole, le llegan a aquellos que en algún momento
se detienen y escuchan en el silencio interior de su conciencia. Esto es
algo que nos pasa porque solo existe la sed cuando sabemos que hay una
fuente.
En la
profesión que ejerzo con tanto gusto, que es la hipnoterapia, me he
encontrado con muchas personas, que como yo en algún momento, están
manifestando una serie de síntomas producto de la inquietud interna,
insatisfacción con el rumbo que ha tomado su vida, falto de aliciente y
motivación para todo en general. Muchas veces llegamos hasta a culpar a
otros o a aferrarnos en encontrar culpables para la insatisfacción que
sentimos en la vida, no sabiendo que los únicos culpables somos nosotros
mismos por no detenernos a pensar de vez en cuando. Cuanto sufrimiento nos
ahorraríamos si cambiáramos los falsos conceptos y visión errada de lo que
creemos que nos da la felicidad. Podemos comenzar por decir que ni siquiera
sabemos qué es la felicidad en sí misma.
Vamos por la
vida repitiendo para nosotros y para los demás, palabras y conceptos
enseñados por nuestros padres, profesores, modelos, artistas, figuras que
nos formaron en nuestros años de crecimiento pero que cuando los analizamos
no tienen nada que ver con lo que queremos hoy, lo que creemos o lo que nos
hace felices. Muchos vivimos en conflictos constantes, en ambivalencia
interna por querer vivir de acuerdo a modelos que no nos satisfacen pero que
sí es esperado de nosotros.
Vienen a mí
jóvenes llenos de inseguridades porque comienzan a manifestar su
personalidad y en la mayoría de los casos, está divorciada de la que esperan
sus padres y se sienten rechazados incluso por ellos mismos. He entendido la
importancia de llevar a las personas por medio de la hipnosis a encontrarse
con ellos mismos y su verdadera identidad. Es importante saber qué es lo que
realmente espero, qué me haría feliz, al menos en el momento en el que estoy
viviendo y cuanto conocemos de lo que es la felicidad.
Todo en el
Universo es cambiante, es relativo, en constante movimiento. Lo que hoy te
hace feliz no necesariamente lo hará mañana. Hay momentos de felicidad,
esos los disfrutas hoy si los sabes ver y vivir, pero también hay en ti
necesidades internas que al ser debidamente satisfechas te llenan de un
estado de tranquilidad, de calma interna, de paz, de satisfacción ante la
vida y te llenan de motivación para seguirla viviendo.
Muchos mal
entendemos la felicidad con momentos de gozo que distraen los sentidos y te
llenan los mismos de satisfacción. Pero están descansando en estímulos
externos lo que significa que siempre dependerás de ellos para sentirte
feliz y gozoso. En el momento en que desaparecen esos estímulos desaparece
tu gozo y felicidad. La verdadera felicidad viene desde adentro que es la
que te permite gozar de todos los momentos externos y mantener tu gozo aun
en los momentos de soledad.
La
mejor explicación es un ejemplo. Consideras que ese hermoso vehículo que
hace mucho anhelas y por el que has estado ahorrando, al tenerlo te sentirás
pleno y satisfecho y feliz con lo alcanzado. Te visualizas paseando,
recibiendo miradas de aprobación y admiración, bien vestido, llegando a tu
trabajo mostrando el trofeo del triunfo conseguido, y todo lo que entiendes
adornarán esa conquista. Te visualizas feliz. Al cabo de unos meses lo
consigues, y por otros meses más todo aquello que imaginaste lo vives
gozoso. Un corto tiempo después ya el pasear en el vehículo no te llena, te
sientes solo, quisieras compañía para entusiasmar tu paseo, ya no eres
motivo de admiración, hubieras preferido otro color, el gozo ha disminuido,
no te sientes fadsaciado y te encuentras deseando otra cosa. Posiblemente
piensas en conseguir un nuevo modelo, este simplemente ya no te entusiasma.
Has estado
poniendo tu valía y seguridad en cosas externas. Quieres adornar tu vida
pensando que con eso es más atractiva y te ayudaría a llenar tu soledad.
Tarde o temprano te encuentras con tu propia verdad. Eso no te llena, en
esos lapsos de silencio externos e internos te das cuenta cuan solo te
encuentras, aunque estés acompañado, posiblemente porque ni siquiera te
tienes a ti mismo. Es muy importante el conocernos, conocer nuestras
motivaciones de vida, los talentos con los que contamos, lo que realmente
queremos y el por qué, qué queremos lograr de la vida y qué nos haría
felices. Entonces sí tu vida tendría sentido, orientación, dirección y
propósito.
La hipnosis
ayuda grandemente a entrar en contacto con ese yo interno, esa sabiduría
interior que da la respuesta a todos esos cuestionamientos. Podemos buscar
en tus archivos cuales son tus verdaderas necesidades a satisfacer, donde
están tus errores de percepción ante lo que crees te daría la felicidad y a
qué obedecen. Luego de conocer, sanar y dirigir tus emociones hacia el
crecimiento interno, accesando planos de comunicación superiores, entonces
si puedes sentir satisfacción contigo mismo y con la vida, por lo tanto
felicidad. Es lo que he llamado la Terapia de Hipnosis Holistica, donde
nos contemplamos en toda nuestra realidad como seres espirituales que
utilizamos vehículos para ayudarnos a alcanzar nuestro crecimiento en
conciencia. El ponerse en contacto con el cuerpo físico, el emocional, el
mental y con tu parte espiritual es de gran ayuda para conocer quién
realmente eres, lo que quieres y como alcanzarlo.
En simples palabras, para conocer y alcanzar la felicidad, ¡tienes que
comenzar por conocerte a ti mismo!
Para
comunicarse con
la autora:
Centro Integral de Hipnosis en Miami, FL. , en el 305 801-3526.
Página en internet:
[http://cih.fabioladuarte.com/]
Octubre
05, 2003
Subir
|