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Desde
hace ocho años el rey del mundo de turno en la Co$a Blanca ansiaba tomar la vía
rápida, ahora conocida como TPA (por sus siglas en inglés)
Se había
montado casi un circo mundial sobre el enigma TPA. Como si el comercio mundial
dependiera del Congreso USA. Tal vez las expectativas eran exageradas en cuanto
a los beneficios para el resto de la humanidad.
Veamos porque.
China, con un
quinto de la población mundial, poderoso motor económico y potencial mercado
gigantesco negoció con USA su acceso a la OMC.
Y lo hizo sin
TPA. Jordania, Vietnam, Chile, Singapur, Marruecos, Centro América y Africa del
Sur se han convertido o se convertirán muy pronto en socios comerciales del
rey, sin haber tenido TPA en el trasfondo.
A pesar de las
luchas internas en Ginebra, las negociaciones OMC-Doha fueron lanzadas
formalmente, sin TPA.
El rey del
mundo, durante los últimos seis meses anunció su predisposición de negociar
TLCs bilateralmente con los que estuvieran interesados en abrir sus mercados.
Anuncios o sugerencias hechos sin TPA.
El ALCA marcha,
inexorablemente hacia su conclusión el 2005. Sin necesidad de TPA.
Una eventual
recesión económica USA no se cristalizó, todo lo contrario. Sin TPA.
Llegó
Septiembre 11, 2001 y la respuesta bélica exitosa. Sin TPA.
¿Entonces donde
está la “carnita” de TPA para el mundo?
Primer intento
de respuesta:
TPA es una ley
de los gringos, por los gringos y para los gringos. Como debe ser. Es decir,
TPA es un asunto interno de los Estados Unidos de Norteamérica. Que tenga
consecuencias en otros países, es solo secundario.
Inclusive en
las cláusulas del TPA otorgando beneficios a terceros países, las condiciones
pueden ser restrictivas.
Con este ensayo
de respuesta, sugerimos a los investigadores en los PPs realizar análisis
cuidadoso de las minutas de los debates que precedieron a la aprobación del TPA.
Se darán con la
sorpresa de comprobar la cerrada defensa de la industria USA hecha por los
padres de la patria USA.
Otros defendían
a capa y espada al consumidor USA o a los sindicatos.
Y
eso es lo que se espera de los elegidos por el pueblo. Los congresistas USA
hicieron muy buen trabajo. El resultado es una ley que otorga al rey del mundo
autoridad para negociar con mínimas posibilidades de riesgo para sus súbditos.
El congreso USA
ha creado el llamado "Grupo Congresista de Supervisión". Aun no se ha
establecido formalmente. No obstante, los embajadores Latinos, incluyendo al
embajador Bernal de Jamaica, tienen obligación de "espiar" este grupo
congresista, que pareciera constituirse en una especie de "Comisario" de las
negociaciones. Su influencia en las negociaciones esta por verse. Están
avisados.
Mientras tanto,
los negociadores de la USTR seguirán haciendo bien su trabajo, quizás con más
energía sabedores del respaldo político en casa. Y esta energía se canalizará a
defender los intereses de su país. El TPA no es una oferta de cooperación
técnica, o de ayuda alimentaria, o una ley que "ablanda" a los negociadores de
Beto Zoellick. Es un mandato claro al rey del mundo a sacar todo el provecho
que pueda del mercado global.
Punto.
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Agosto 26, 2002
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