1. INTRODUCCIÓN
Las actividades agrícolas tradicionales ya no
responden por el mantenimiento del nivel de
empleo en la zona rural, como concluyeron los investigadores de
diversas entidades científicas brasileñas, que
componen el grupo de investigación
denominado ‘Proyecto Rurbano’. Estos estudiosos destacaron el aumento
de actividades que hasta hace poco tiempo eran
consideradas marginales, debido a la poca
importancia en la generación de ingresos. Eran consideradas
actividades ‘amateur’ que en el transcurso de los
años han adquirido importancia económica,
generando ingreso y empleo en la zona rural. Esas actividades, antes poco
valorizadas, pasaron a integrar verdaderas cadenas
productivas, involucrando agroindustrias,
servicios, comunicaciones, etc. Entre estas
actividades se puede destacar el turismo rural
como un importante agente del crecimiento de
actividades no-agrícolas en la zona rural (Graziano
da Silva, Balsadi, Del
Grossi,1997).
Esta actividad permite un mejor
aprovechamiento del ambiente rural, tornándose una
alternativa a la mantención de la agricultura familiar, posibilita ndo
agregar valor a la producción de la propiedad y,
por consiguiente, generar empleo e ingreso a las
familias.