|
1. Atendiendo
la invitación del Presidente de la República
del
Ecuador, Gustavo Noboa Bejarano, participaron de la II Reunión de
Presidentes de América del Sur, celebrada en la ciudad de Guayaquil, los
días 26 y 27 de julio de 2002, en ocasión del centésimo octogésimo
aniversario del encuentro de los Libertadores Simón Bolívar y José de San
Martín, los Jefes de Estado de Argentina, Eduardo Duhalde; Bolivia, Jorge
Quiroga; Brasil, Fernando Henrique Cardoso; Chile, Ricardo Lagos; Colombia,
Andrés Pastrana; Paraguay, Luis Angel González Macchi; Perú, Alejandro
Toledo; Venezuela, Hugo Chávez Frías; Uruguay, Luis Hierro López,
Vicepresidente de la República, en representación del señor Presidente Jorge
Batlle; Guyana, Samuel R. Insanally, Ministro de Relaciones Exteriores, en
representación del señor Presidente Bharrat Jagdeo; y Suriname, Maria
Elizabeth Levens, Ministra de Relaciones Exteriores, en representación del
señor Presidente Runaldo Ronald Venetiaan.
Asimismo,
estuvieron presentes las máximas autoridades de distintos Organismos
Internacionales, cuya nómina figura como Anexo I.
2. Los
Presidentes reiteraron su voluntad de seguir impulsando acciones de
coordinación y cooperación con miras a la conformación de un espacio común
sudamericano y en este sentido reafirmaron el conjunto de postulados que se han
establecido en las distintas Cumbres Presidenciales que han celebrado,
particularmente en la I Reunión de Presidentes de América del Sur, realizada en
Brasilia en el año 2000, señalando en particular lo siguiente:
a) Su
compromiso con la democracia y con los principios democráticos adoptados en la
región y consagrados en el Derecho Internacional, en sus propias Cartas
Constitucionales, en la Carta de la Organización de los Estados Americanos y
más recientemente en la Carta Democrática Interamericana adoptada en Lima en
septiembre de 2001, en cuyo contexto reafirmaron su decisión de coordinar
acciones cuando ella corra peligro en cualquiera de sus países. Las crisis de
financiamiento y escasez de recursos para la inversión productiva, pueden
debilitar o socavar las bases de la democracia, pues impiden satisfacer
legítimas aspiraciones de la población para acceder al empleo digno y a mínimas
condiciones de bienestar. Por ello resaltaron la importancia de promover, a
nivel internacional, la constitución de un mecanismo de solidaridad financiera
con la democracia y la gobernabilidad.
b) Su empeño en
la búsqueda de un mundo más justo y solidario, basado en el decidido respeto a
los valores de la democracia representativa y de sus componentes; de los
derechos humanos; del Derecho Internacional; del desarme y de la no
proliferación de armas de destrucción masiva como base esencial del proceso de
cooperación e integración sudamericano, así como su firme respaldo al principio
de solución pacífica de las controversias; su determinación de combatir la
pobreza y la exclusión social; de garantizar los derechos de los migrantes;
proteger el medio ambiente; propender a una progresiva liberalización
comercial; al acceso a la tecnología; y, a la promoción de las inversiones y de
los flujos estables de capital.
c) La conexión
indisoluble entre el sistema democrático y el respeto integral de los derechos
humanos para la realización plena de los derechos civiles, políticos,
económicos, sociales y culturales, incluyendo el derecho universal e
inalienable al desarrollo.
En este
espíritu saludaron la adopción de la Carta Andina de Derechos Humanos, por
cuanto constituye un instrumento de especial importancia para el logro de
estos objetivos en esa Subregión.
d) Su
convencimiento de que la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) es un elemento
necesario para el desarrollo humano sostenible. Constataron con preocupación
su permanente disminución, por lo que reiteraron la exhortación a la comunidad
internacional a incrementarla urgentemente conforme a la Declaración de
Monterrey sobre Financiamiento para el Desarrollo. Asimismo, tomaron nota con
interés de la propuesta del Presidente de la República Bolivariana de
Venezuela, para la creación de un fondo humanitario internacional, en el
entendido de que no deberán comprometerse recursos fiscales de los países en
desarrollo.
e) Su
compromiso en la lucha contra el problema mundial de las drogas y sus delitos
conexos, teniendo en cuenta el principio de la responsabilidad compartida y
desde un enfoque integral, equilibrado y de cooperación. En este sentido,
destacaron los esfuerzos que varios países despliegan en materia de prevención
del consumo, lavado de activos, protección del medio ambiente y desarrollo
alternativo, para cuya sostenibilidad se hace necesaria una mayor apertura de
los mercados para los productos de sustitución.
f) La urgencia
de adoptar y mejorar los mecanismos para erradicar la corrupción, implementando
todas las medidas que permitan prevenir, investigar, perseguir, juzgar y
sancionar conforme a derecho, a los autores y cómplices de este delito.
Destacaron las labores desarrolladas en el marco de la Convención
Interamericana contra la Corrupción, la que constituye un importante ejemplo
internacional en esta materia.
g) Su
preocupación por el mantenimiento e incremento de los subsidios agrícolas de
los países desarrollados, los cuales distorsionan las condiciones de
competencia en el mercado internacional.
3. Los
Presidentes, inspirados en la vocación y anhelo de sus pueblos por alcanzar un
futuro de fecunda y pacífica convivencia y de permanente cooperación y
bienestar, adoptaron la Declaración sobre la Zona de Paz Sudamericana (Anexo II).
Resaltaron asimismo las iniciativas dirigidas a promover esfuerzos en materia
de limitación gradual de los gastos de defensa y una mayor transparencia en la
adquisición de armamentos, teniendo presentes, entre otras, las legítimas
necesidades de seguridad de los Estados y los niveles actuales de gastos, la
conveniencia de dirigir mayores recursos a la lucha contra la pobreza y la
consideración del tema bajo las perspectivas bilaterales, regionales y
hemisféricas. En ese contexto, destacaron la decisión de la Asamblea General de
la OEA para que el tema sea parte de la agenda de la Comisión de Seguridad
Hemisférica.
4. Los
Mandatarios reiteraron de la manera más enérgica su condena al terrorismo en
todas sus formas y manifestaciones, por constituir una amenaza a la paz y
seguridad internacionales, así como a la vida y dignidad humanas, y a la
convivencia pacífica y civilizada, que pone en peligro la estabilidad, la
consolidación de la democracia y el desarrollo socio-económico de las naciones.
Reafirmaron la necesidad de que los países luchen coordinadamente para
eliminarlo dentro del estricto respeto a los derechos humanos y en observancia
de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional en general.
Asimismo, recordaron su profunda condena a los atentados terroristas del 11 de
septiembre de 2001; su inmediata recurrencia al Sistema Interamericano de
Seguridad, particularmente al TIAR, y su plena disposición para aplicar las
resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de las Naciones
Unidas. Igualmente destacaron la adopción, durante la XXXII Asamblea General
de la OEA, de la Convención Interamericana para Prevenir, Combatir y Eliminar
el Terrorismo y las tareas ejecutadas por el Comité Interamericano contra el
Terrorismo (CICTE).
5. En el
contexto de la Convocatoria del Presidente Gustavo Noboa, destacaron que es
voluntad de América del Sur, fiel al mandato de sus Libertadores y a su
identidad como región con historia común y herencia cultural compartida,
construir de manera coordinada un espacio integrado, mediante el
fortalecimiento de las conexiones físicas y la armonización de los marcos
institucionales, normativos y regulatorios. La consolidación de este objetivo
permitirá que la región participe más ampliamente en las corrientes
internacionales de capital, bienes, servicios y tecnología, ya que su geografía
constituye una extraordinaria base física para la intensificación de los
esfuerzos de integración productiva, comercial y de infraestructura.
6. Reiteraron,
en este contexto, la importancia de la ampliación y fortalecimiento de la
infraestructura regional como factor esencial para la integración del espacio
económico de América del Sur y el desarrollo de sus países, al mitigar la
pobreza e incorporar a los individuos, particularmente de los sectores
marginados o más vulnerables, a los beneficios de la sociedad moderna. En esta
perspectiva, reconocieron que la interrelación entre infraestructura y
desarrollo debe ser explorada según una visión estratégica sudamericana, bajo
el principio de regionalismo abierto, condicionada a los resultados del
análisis de cinco principios básicos: a) perspectiva geo-económica; b)
sostenibilidad social; c) eficiencia económica; d) sustentabilidad ambiental; y
e) desarrollo institucional.
7. Convencidos
de que la integración física del espacio sudamericano optimizará la
movilización del inmenso potencial económico de la región de forma competitiva,
agregando valor a los recursos naturales, favoreciendo la sinergia y
especialización en sectores estratégicos, y posibilitando mejorar los niveles
de ingreso y bienestar de las poblaciones de la región, los Presidentes
acordaron fortalecer y profundizar los procesos de integración de América del
Sur mediante políticas activas para acelerar el crecimiento económico en forma
sostenible, reducir la vulnerabilidad externa, mejorar la distribución de la
riqueza y disminuir los niveles de pobreza en la región.
8. Los Jefes de
Estado reafirmaron la vigencia e importancia estratégica de la Iniciativa para
la Integración de la Infraestructura Regional de América del Sur (IIRSA), como
instrumento viable para la integración multisectorial, tanto de las
distintas áreas costeras del Caribe, del Pacífico y del Atlántico, como de las
zonas internas de América del Sur, entre sí, y ratificaron el más amplio apoyo
a su implementación, como un enfoque acertado para:
a) promover y
facilitar el crecimiento y desarrollo económico y social de América del Sur;
b) mejorar la
competitividad internacional de la región, incrementar su participación en la
economía mundial y enfrentar mejor los desafíos que impone la globalización; y,
c) fortalecer
la integración y cooperación regional mediante la ampliación de mercados, la
convergencia de políticas públicas y el acercamiento social y cultural de
Sudamérica.
9. Los
Presidentes saludaron y destacaron los importantes progresos realizados por los
doce países sudamericanos en conjunto en el marco de la IIRSA, definida en el
Comunicado de Brasilia, de septiembre del 2000, e implementada a través de su
Plan de Acción, acordado en la Reunión Ministerial de Montevideo, los días 4 y
5 de diciembre de dicho año. Resaltaron además los logros concretos presentados
a la Reunión a través del respectivo Informe (Anexo III), que incluye la
identificación de 162 proyectos de transporte, energía y telecomunicaciones.
Asimismo, manifestaron su satisfacción por el trabajo conjunto que están
realizando el Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de
Fomento, y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata, que
conforman el Comité de Coordinación Técnica de la Iniciativa, el cual
constituye un pilar fundamental para su implementación y garantiza la
estabilidad y continuidad del proceso.
10. Destacaron
además que, en la III Reunión del Comité de Dirección Ejecutiva (CDE),
realizada los días 26 y 27 de mayo pasado, en Brasilia, se establecieron
importantes directivas para profundizar el desarrollo futuro de la IIRSA. En
particular:
a) tomaron
conocimiento, con satisfacción, de la solicitud al Comité de Coordinación
Técnica (CCT), de desarrollar trabajos consolidados sobre una visión
estratégica sudamericana, conforme a los principios enunciados en el acta de
dicha reunión.
b) aplaudieron
la iniciativa del CDE de buscar mecanismos innovadores de financiamiento de
proyectos de infraestructura regional, que permitan aumentar la capacidad de
realizar inversiones.
c) reafirmaron
los principios orientadores establecidos en dicha Reunión dirigidos a facilitar
e incentivar la participación del sector privado en la IIRSA, la que deberá
concertar políticas y acciones con los entes nacionales promotores de la
inversión privada de manera que se facilite el desarrollo de proyectos vistos
en un contexto regional.
Dentro de este
contexto los Mandatarios dispusieron se instruya al CCT, a través del CDE para
que acelere la puesta en marcha de estas acciones.
11.
Enfatizaron, por otra parte, en que el trabajo conjunto público, privado y de
los organismos multilaterales de crédito, permitirá:
a) El
financiamiento de aportes de capital por parte del sector estatal
b) El
financiamiento de inversión privada
c) Estudiar
medios innovadores que permitan reorientar las políticas de endeudamiento para
proyectos multinacionales considerando a las Partes beneficiarias en su
conjunto, así como para procurar la flexibilización de los límites de
endeudamiento.
12. Informados
de los resultados de la III Reunión del CDE y de las iniciativas de integración
en América del Sur, los Jefes de Estado manifestaron su gran satisfacción por:
a) la firma del
“Memorándum de Entendimiento sobre Desarrollo de Infraestructura de Conexiones
para el Transporte entre Bolivia y Chile”, que creó un grupo bilateral para
estudiar el desarrollo de conexiones para el transporte entre los dos países y
llevar adelante conversaciones a fin de continuar configurando una
infraestructura de integración física para el transporte binacional;
b) el
compromiso de los Ministros de Relaciones Exteriores de Guyana y Venezuela de
establecer un Comité Técnico para examinar la conexión directa entre ambos
países por medio de una carretera que complementaría la conexión prevista en el
eje Brasil-Guyana-Suriname-Venezuela, de conformidad con los objetivos de la
IIRSA.
13. Los
Mandatarios resaltaron la trascendencia de la priorización y ejecución de los
ejes de integración y desarrollo contemplados en el marco de la IIRSA, y sus
efectos positivos para promover un clima de entendimiento y cooperación. En
este contexto destacaron:
a) los acuerdos
entre Bolivia-Chile y Guyana-Venezuela, que son resultados logrados en el
marco de la IIRSA, y confirmaron su convicción de que el interés de los países
de América del Sur en proyectos concretos de desarrollo contribuye a la
integración regional dentro de un espíritu de entendimiento y cooperación
mutua.
b) la
importancia de los esfuerzos desplegados a partir del Protocolo de Integración
Física entre Chile y el MERCOSUR, así como del Grupo Técnico Mixto
chileno-argentino, como foros válidos para la infraestructura vial y
ferroviaria.
c) la
relevancia de los compromisos asumidos por el Brasil y el Paraguay de impulsar
sus infraestructuras de vinculación en materia de transportes, comunicaciones y
energía, las que constituirán un valioso aporte para fortalecer el eje
interoceánico que atraviesa y conecta regiones de Brasil, Paraguay, Bolivia,
Argentina, Chile y Perú.
d) la
importancia del proyecto del Eje Multimodal del Amazonas el cual, mediante sus
dos ramales, beneficiará a los países amazónicos al proyectar sus economías a
las vertientes Pacífica y Atlántica.
e) la necesidad
de tener presente, en particular, la situación de los países que enfrentan
dificultades geográficas para acceder por vía marítima a los mercados
extrarregionales.
f) su decisión
de que los esquemas de cooperación en el ámbito de la IIRSA tomen especialmente
en cuenta el desarrollo armónico y sustentable de las poblaciones vinculadas
con ellos, respetando sus particularidades culturales, sobre todo cuando se
trate de poblaciones indígenas.
14. Los
Presidentes decidieron instruir a sus representantes en las agencias
multilaterales BID, CAF, FONPLATA y BIRF, atribuir prioridad a los proyectos
que se ejecuten en el ámbito de la IIRSA.
15. Expresaron
su satisfacción por la reciente incorporación de la República Oriental del
Uruguay a la Corporación Andina de Fomento y la firma de los instrumentos de
adhesión por parte de la República Argentina, completándose así la vinculación
de todos los países del MERCOSUR y Chile al mencionado Organismo.
16. Los
Mandatarios reafirmaron el papel estratégico que la energía cumple en el
desarrollo económico y social de América del Sur. En el proceso de la
Integración de la Infraestructura Regional, destacaron la necesidad de aumentar
los niveles de seguridad, confiabilidad y calidad de suministro de energía en
Sudamérica y la conveniencia de desarrollar los mercados energéticos regionales
con prácticas compatibles con los principios del desarrollo sustentable. Para
avanzar en ese propósito, se destacó la conveniencia de aumentar la
coordinación, tanto en el ámbito nacional como regional.
17. Concordaron
en la importancia y necesidad de extender y profundizar los procesos de
cooperación e integración energética en el ámbito sudamericano. Reconocieron
los importantes progresos en esta materia, los cuales han permitido formular y
materializar relevantes proyectos de interconexión e intercambio de
energéticos. En ese contexto, recomendaron impulsar las actividades de
exploración y búsqueda de fuentes alternativas en aquellos países que tengan
déficit de recursos energéticos, además de buscar los mecanismos a través de
los cuales se permita asistir a los países que se declaren en emergencia
energética.
18. Se subrayó
que una adecuada y progresiva armonización de los marcos legales y técnicos del
intercambio en el sector energético en la región es un factor importante para
la integración económica regional, que propicia el desarrollo de un mercado
más abierto, sin barreras que limiten el libre comercio de energéticos, bajo
los principios de libre acceso y no discriminación. En ese sentido, tomaron
nota del documento titulado “Propuesta de armonización de marcos normativos de
la Comunidad Andina”.
19. Respecto de
las inversiones, tanto públicas como privadas en este sector, los Presidentes
manifestaron su firme determinación en favor de la creación y consolidación de
mercados ampliados y del mejoramiento de los mecanismos que faciliten el flujo
de inversiones extranjeras directas a la región, en un marco de estabilidad
jurídica. Asimismo, se puso de relieve el importante papel que juegan los
sectores público y privado, así como las alianzas entre ambos, acordándose
consolidar las condiciones de estabilidad y transparencia regulatoria que los
fomenten, de acuerdo con las legislaciones nacionales de cada uno de los
países.
20. Los Jefes
de Estado enfatizaron también la importancia de la diversificación de las
fuentes energéticas en sus respectivos países, destacando que el desarrollo
conjunto de los recursos energéticos dará un alto grado de capacidad,
eficiencia, confiabilidad y sustentabilidad energética a la región. Destacaron
la conveniencia de estimular las interconexiones eléctricas entre países del
subcontinente. Reconocieron, asimismo, el potencial del gas natural junto a
otras fuentes y recursos energéticos, como la hidroelectricidad, la energía
solar, la eólica y los biocombustibles.
21. Los
Presidentes ratificaron su decisión de continuar implementando programas para
aumentar la cobertura de servicios eléctricos, y mejorar la calidad y
confiabilidad de la energía eléctrica, resaltando el papel del sector
energético en las políticas de superación de la pobreza. Reconocieron una vez
más la importancia de los sectores público, privado, y las alianzas entre
ambos, para la consecución de ese objetivo. Subrayaron que la electrificación
en las zonas rurales y urbano marginales constituye uno de los más grandes
retos políticos, sociales y económicos de los gobiernos de la región.
22. Pusieron de
relieve la necesidad de desarrollar un sector de servicios de energía que
establezca vinculaciones productivas con la economía regional, y oriente el
fortalecimiento del sector, con miras a una mayor participación en el valor
agregado de estos servicios y a la generación de cadenas productivas con
empresas de la región.
23. Los Jefes
de Estado instruyeron a las correspondientes autoridades de sus países que
participen coordinadamente en las negociaciones multilaterales relacionadas con
el comercio de bienes y servicios energéticos, teniendo en cuenta las
características y condiciones de la planificación energética de cada país.
24. Los
Presidentes instruyeron a sus autoridades nacionales responsables de la
conducción de la IIRSA e instaron a los organismos regionales e
internacionales especializados a que, en el campo energético, los trabajos de
las instancias técnicas de la IIRSA (GTE respectivo) y los de dichos
organismos, sean coordinados mutuamente, con el propósito de contribuir a una
amplia y progresiva integración energética dentro de una perspectiva regional,
que pudiera conducir a una agenda dirigida al estudio de las bases de una
eventual Carta Energética Sudamericana.
25. Los Jefes
de Estado subrayaron, además, la importancia de la ciencia y la tecnología y
asignaron prioridad a su desarrollo dentro del ámbito regional. Así,
recordaron que América del Sur ha logrado importantes avances tecnológicos en
diversas áreas del conocimiento y, por tanto, dispusieron impulsar y
profundizar la cooperación entre los países de la región, particularmente en el
campo de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación. En tal
sentido destacaron, con beneplácito, la creación por parte del Gobierno de la
República Federativa del Brasil del Programa Sudamericano de Apoyo a las
Actividades de Cooperación en Ciencia y Tecnología (PROSUL), conforme a lo
previsto en el “Comunicado de Brasilia”.
26. Los
Presidentes manifestaron también su satisfacción por los significativos
resultados alcanzados durante la I Reunión de Ministros de Relaciones
Exteriores del MERCOSUR y Chile y de la Comunidad Andina, realizada en La Paz
el 17 de julio de 2001, con la participación de Guyana y Suriname, y alentaron
la realización de una próxima reunión del Mecanismo de Diálogo y Concertación
Política creado en esa oportunidad para fomentar la coordinación de posiciones,
entre los países involucrados, en temas de interés común.
27. Los Jefes
de Estado enfatizaron la importancia de las negociaciones CAN-MERCOSUR y
reiteraron que es imprescindible concluirlas en el presente año, fortaleciendo
de este modo su capacidad negociadora en otros procesos de negociación,
particularmente el ALCA.
28. Los
Presidentes acordaron, en lo que respecta a la participación de los países con
pequeñas economías en las negociaciones del ALCA, que este proceso debe
considerar apropiadamente las circunstancias, necesidades, condiciones
económicas y oportunidades de dichos países. A tal fin respaldaron la necesidad
de encontrar modalidades apropiadas dirigidas a fortalecer la capacidad de
estos países para participar en el proceso negociador del ALCA e implementar,
plena y efectivamente, los resultados que se alcancen en esas negociaciones.
29. Dispusieron
que la III Conferencia Sudamericana de Migraciones, que se llevará a cabo en
Quito los días 15 y 16 de agosto próximo, adopte un Plan de Acción sobre
Migraciones Internacionales en América del Sur que establezca, entre otros
propósitos, la formulación de lineamientos coordinados de protección de los
derechos fundamentales de los migrantes sudamericanos a nivel mundial,
especialmente en materia de seguridad social e incluyendo apoyos consulares
recíprocos; así como las bases para la adopción de políticas regionales
coordinadas para combatir el tráfico ilícito de personas; y, procurar la
armonización de las legislaciones de los países sudamericanos en materia
migratoria.
30. Teniendo en
cuenta la trascendencia de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible a
celebrarse en Johannesburgo, los Presidentes decidieron adoptar una Declaración
sobre la materia, que figura como Anexo IV de este Consenso.
31. Al hacer
referencia a los efectos negativos de los desequilibrios del sistema económico
y financiero internacional sobre la región, los Presidentes reiteraron su
apoyo y solidaridad al pueblo y Gobierno de la República Argentina, ante el
esfuerzo que vienen realizando para superar la actual coyuntura adversa e
instaron a la comunidad financiera internacional a extender el apoyo necesario
para la reactivación económica del hermano país sudamericano.
32. Los
Mandatarios expresaron su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Colombia
en la defensa de la democracia, la cual se ha visto fortalecida con el exitoso
proceso electoral que acaba de culminar. Rechazaron las acciones terroristas y
las violaciones al Derecho Internacional Humanitario por parte de los grupos al
margen de la ley.
33. Los Jefes
de Estado formularon sus unánimes deseos de éxitos y ventura personal a los
Presidentes Andrés Pastrana, de Colombia, y Jorge Quiroga, de Bolivia, que en
los próximos días harán entrega de los cargos a sus sucesores democráticamente
elegidos y les agradecieron los aportes brindados en las Cumbres en las que
participaron.
34. Los
Primeros Mandatarios agradecieron al Gobierno y al pueblo de la República del
Ecuador y, particularmente al Presidente Gustavo Noboa Bejarano, por la
hospitalidad dispensada a todos los participantes y por la excelente
organización que permitió el éxito de la II Reunión de Presidentes de América
del Sur, que significará un renovado rumbo para la integración de la región.
-
Eduardo
Duhalde, República Argentina
-
Jorge Quiroga,
República
de Bolivia
-
Fernando Henrique Cardoso,
República Federativa del Brasil
-
Andrés Pastrana,
República
de Colombia
-
Ricardo Lagos,
República
de Chile
-
Gustavo Noboa Bejarano,
República
del Ecuador
-
Luis Angel González Macchi,
República
del Paraguay
-
Alejandro Toledo,
República
del Perú
-
Hugo Chávez Frías,
República
Bolivariana de Venezuela
-
Luis Hierro López,
República
Oriental del Uruguay
-
Samuel R. Insanally,
República
Cooperativa de Guyana
-
Maria Elizabeth Levens,
República
de Suriname
Subir
Julio 29, 2002
|