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Mensaje al país
del Presidente de la República de Chile |
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Ricardo
Lagos Escobar
Valparaíso, 21 de Mayo de 2002 |
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H onorables
señores y señoras Senadores, señores y señoras Diputadas, señor Presidente y
señora Presidenta del Parlamento de Chile, Presidente de la Corte Suprema,
autoridades eclesiásticas que nos acompañan, representantes de las Fuerzas
Armadas y de Orden, Honorable Cuerpo Diplomático. Señoras, señores, chilenos
y chilenas.
Hace 72
horas he regresado de España .
Comparezco hoy ante este honorable Congreso Pleno con el profundo orgullo de
ver y sentir cómo los países de Europa nos aceptan como socios respetables,
serios y responsables.
Chile entra
con dignidad por la puerta ancha al mundo del desarrollo.
Me pregunto
por qué en el mundo hay creciente interés en asociarse a este pequeño país.
Ejes de la acción del gobierno
Tres, creo,
son las razones fundamentales, que se anclan -como lo expresé en mi Mensaje
del año pasado- en los tres ejes de acción de mi gobierno.
Primero: crecimiento económico. Porque
hemos sido capaces de crecer en medio de la adversidad, somos vistos como un
país productivo. Hoy somos el segundo país productor de salmón en el mundo,
¿sabemos realmente lo que significa? En 1990 exportábamos 122 millones de
dólares en salmones; el año 2001, se exportaron 969 millones. En 11 años, Chile
multiplicó 8 veces su capacidad exportadora en este rubro. Esto es ser un país
productivo.
Segundo: en el ámbito de la consolidación
de nuestras libertades y las instituciones republicanas. Porque en Chile se
gobierna en democracia, con responsabilidad y sin populismo, somos vistos como
un país confiable. Los índices de corrupción de Chile están entre los más bajos
del mundo. Eso es ser confiable.
Y tercero: la búsqueda de la equidad y la
justicia social. Porque Chile invierte fuerte en el desarrollo de su gente. La
gente es nuestra prioridad y por eso somos vistos como un país con rostro
humano. Los niveles de escolaridad aumentan sistemáticamente, el Estado fomenta
la educación pre-escolar, estimula la permanencia en la escuela para evitar la
deserción –fuente y antesala muchas veces de la delincuencia y de la
drogadicción– y al mismo tiempo promueve la igualdad de oportunidades en la
educación superior.
Chile
protege a su gente y busca mejorar constantemente la calidad de vida de todos
sus ciudadanos, éste es un país con rostro humano.
Chile fue en
otras épocas menos productivo, menos confiable, menos humano. No era entonces
el socio que buscaban otras naciones, sino, por el contrario, Chile era
profundamente cuestionado por la comunidad internacional.
¡Cómo han
cambiado las cosas !
Compatriotas, Chile ha conseguido grandes logros, pero ellos no son los
logros de un gobierno, son los logros de todo los chilenos, logros que se
hacen paso a paso, día a día, con el esfuerzo de los 15 millones de
chilenos, y que nos enorgullecen a cada uno de nosotros.
Y con la
misma fuerza y convicción conque construimos el acuerdo con la Unión Europea,
los convoco hoy, en este 21 de mayo, a poner nuestros ojos en el Océano
Pacífico, que es parte importante de nuestro futuro. En el Pacífico, que duda
cabe, se va concentrar el grueso del crecimiento de la economía mundial. Chile
estuvo siempre lejos de los centros del crecimiento económico; hoy Chile está
en el primer lugar de la platea de la historia que se desarrolla en el
Pacífico.
Por eso, los
países que conforman la conferencia Asia pacífico, desde Canadá a China, de
Estados Unidos a Rusia, pasando por Japón, Nueva Zelandia, Australia, Corea,
constituyen hoy día no solo la cuarta parte de nuestro comercio, sino también
una puerta principal para ser protagonistas de esta nueva civilización. Por
esta razón, en el día de ayer, firmé el decreto que constituye la Comisión
Organizadora de la Conferencia de la APEC, a celebrarse en nuestro país en el
año 2004. Es la Conferencia Internacional más grande que Chile haya organizado
jamás en la historia, con la participación de las principales potencias del
mundo. Al éxito de Europa encaminemos ahora el éxito del Pacífico.
Chile, país productivo
Vivimos en
la era de la globalización.
Mi deber
como Presidente es trabajar para que Chile entre al mundo global, aprovechando
al máximo las oportunidades que se nos ofrecen, disminuir los riesgos y cuidar
que los beneficios de esa globalización se distribuyan equitativamente entre
todas las familias.
Chile es un
país pequeño y lejano, siempre lo ha sido. Pero ni la lejanía nos debe empujar
al aislamiento, ni lo pequeño de nuestro mercado hacia el proteccionismo. Mi
gobierno no está disponible para políticas aislacionistas ni proteccionistas,
no importa las presiones que debamos enfrentar.
Nuestro
potencial de crecimiento económico esta allá afuera, en los mercados
internacionales. Hoy, más del 64.5% del producto de Chile está compuesto por lo
que exportamos y por lo que importamos en bienes y servicios. Es un país
tremendamente abierto, por eso nuestro destino está en la capacidad de competir
allí.
Para Chile,
en consecuencia, la globalización no es una opción, es una necesidad y es una
oportunidad.
Querámoslo o
no, ya vivimos en un mundo fuertemente entrelazado. Cuando los vientos
internacionales son favorables, nuestro país recibe un impulso para avanzar más
rápido; cuando la situación en el mundo es negativa, surgen fuertes obstáculos
para nuestro desarrollo y bienestar.
Como todos
sabemos, el año 2001 fue en este sentido un año particularmente difícil.
Fue el año
de la emergencia del terrorismo en condiciones que no concebíamos, el año del
atentado de las Torres Gemelas en Nueva York y el ataque al Pentágono en
Washington. El año de la recesión mundial, de las nuevas guerras y nuevos
factores de inseguridad. Para muchos, fue el verdadero comienzo de un siglo XXI
marcado por la incertidumbre y el temor; un siglo donde las tragedias y errores
de uno son los dolores y angustias de otros.
América
Latina también se ha visto afectada por fuertes tensiones políticas y profundas
inestabilidades económicas; están allí, las vemos cotidianamente. Contra viento
y marea, los chilenos hemos salido adelante y hemos vencido el estancamiento y
la paralización.
Chile creció
en el 2001 2,8%. Hay quienes dicen que dicho crecimiento es prácticamente nada.
A ellos les digo: en el 2001, Chile creció cuatro veces más que el conjunto de
América Latina. Casi dos veces más que el conjunto de Europa, y muy por encima
de la media de la economía mundial.
Nadie debe
confundirse respecto de la situación que hemos vivido. La economía mundial
acaba de sufrir la mayor caída de su crecimiento desde la gran depresión de
1929. En ese cuadro, Chile ha tenido un desempeño económico que es reconocido y
respetado en el mundo.
Hace sólo
unas semanas, Chile colocó, en Estados Unidos y en Europa, dos Bonos Soberanos
en las mejores condiciones que haya obtenido nunca país emergente alguno, y
nuestro riesgo país está en el nivel más bajo de su historia. Esos
son los hechos.
Aquellos que dicen que estamos gobernando con los ojos puestos en los mercados
financieros internacionales, y no en las necesidades de los chilenos, yo les
quiero decir esta mañana que están profundamente equivocados.
Si
Chile tuviera el riesgo país equivalente al de los mejores países de América
Latina, Chile tendría que pagar anualmente 2.500 millones de dólares más como
resultado de las mayores tasas de interés por la deuda externa que Chile tiene.
Sí señores, 2.500 millones de dólares más, por no hacer las cosas bien. 2.500
millones de dólares son más de dos veces el presupuesto del Ministerio de Obras
Públicas, es más de lo que estamos gastando en el en el presupuesto de la salud
en Chile. 2.500 millones de dólares que ahora van o a salud o a
infraestructura, a educación o a combatir la delincuencia, porque ese el
“ahorro” que tenemos por hacer las tareas bien .
No gobernamos para los centros internacionales, gobernamos pensando en el
interés de los chilenos y chilenas, del más modesto y el más humilde. Pero
porque me debo al más modesto y más humilde, sé como manejar la economía
para no dilapidarla en aquellas tasas de interés que le cobran a aquellos
países que hacen mal las cosas, sé las prioridades y por eso estoy aquí
defendiendo a mi gobierno.
Logros
recientes
Es
imposible negar los logros de lo que hemos hecho. Sólo unos pocos ejemplos.
En
los en los 17 años del régimen militar, la economía creció un 2.4% anual.
Bajo los gobiernos de la Concertación, en 12 años, la economía ha crecido a un
promedio de 5.8% anual. Esos son los hechos.
Durante las vacaciones de verano, miles de chilenos pudieron apreciar el fruto
del esfuerzo realizado en obras públicas. A lo largo de todo el territorio
nuestras carreteras dan cuenta de un país que progresa, que trabaja con energía
y seriedad.
A
comienzos de los 90, el país contaba apenas con unos 300 kilómetros de doble
vía de bajo estándar; hoy tenemos prácticamente 2.500 kilómetros de autopista y
su calidad sitúa a nuestra infraestructura entre las más modernas de América
Latina.
Entre 1992 y 2001 la inversión en obras públicas llegó a más de 8.737 millones
de dólares, con un aporte creciente del sector privado gracias al mecanismo de
las concesiones. Hoy, cada dólar que invierte el Estado en infraestructura
atrae más de un dólar de inversión privada en infraestructura.
Esto
explica porqué también, hace unas semanas, fuimos informados que Chile pasaba
del número 24 al número 20 en el ranking mundial de competitividad.
Aparecíamos como el país latinoamericano mejor ubicado, con una posición mejor
incluso que España, Francia y Japón.
Otros botones. Chile hoy es el quinto exportador de vino en el mundo, sí, este
pequeño país es el quinto exportador de vino en el mundo, después de Francia,
Italia, España y Australia. El quinto...Chile. En el 2001 se produjeron cerca
de 600 millones de dólares por este producto, comparado con los 52 millones que
se generaron en 1990, de 52 a 600 millones, ese es el impacto de estos 12 años.
¡Once veces más!
No
son divisas solamente, es el Chile país, es su excelencia productiva lo que
está presente en los hogares de miles de norteamericanos, alemanes, japoneses,
para nombrar los más numerosos. La mitad de ese vino se exporta a Europa y la
mitad de ese vino ahora tiene condiciones de ingreso distintas a las que tenía
hasta hace poco antes de celebrar al acuerdo.
Podría, estimados miembros del Congreso Nacional, enumerar largamente los
resultados de nuestros esfuerzos. Los honorables señores parlamentarios podrán
apreciarlos en la Cuenta de la Nación, ministerio por ministerio. Cuenta a la
Nación que en esta oportunidad tiene un capítulo adicional, que incluye una
evaluación precisa del Estado de cumplimento de aquello que prometimos realizar
en nuestro Mensaje anterior. Podrán ver los señores parlamentarios cuánto de lo
que dijimos el año pasado se ha cumplido.
Importancia de la
evaluación .
Creo que es una buena práctica democrática que en el Mensaje a este Congreso
Nacional, el Presidente exponga lo que ha hecho y se compare con lo que
prometió hacer en el período anterior.
Soy
un convencido que en democracia hay que dar cuenta de los compromisos asumidos
con claridad. En democracia es bueno que se saque examen a la autoridad, para
ver cuánto de lo prometido se cumple. Me permito sólo hacerlo con seriedad y
con altura de miras, porque en el compromiso de las promesas que se hacen y su
cumplimento está empeñada la palabra de toda la autoridad y por lo tanto, al
introducir esto en el Parlamento como un tema permanente, tiene que ver con la
forma como ejercemos la democracia cada uno de nosotros, los que estamos en el
Ejecutivo, los que están en el Parlamento. Las promesas que hicieron y la
concordancia entre sus promesas y los votos que se emiten en esta sala. La
democracia se cumple para todos y por eso establecí este procedimiento.
Superávit estructural
Sabemos que en los meses que vienen las condiciones económicas del país
seguirán siendo difíciles. Vamos saliendo, pero aquí hablo con la verdad. Sin
embargo, aunque tendremos menos ingresos, no vamos a recortar el gasto público.
Reitero, no vamos a recortar el gasto público.
Recordemos que en otras crisis, en la de 1982, por ejemplo, el gasto público se
redujo más de un 2% real anual y la inversión pública cayó 13% anual. Así se
enfrentaban las dificultades antes.
Nuestra política fiscal es muy distinta a la de entonces. Hoy, a pesar de la
crisis, el gasto social crecerá en más de 6% y la inversión pública se
incrementará en torno a 11% real. Esto quiere decir que las finanzas públicas
serán expansivas y no contractivas.
Esta
es nuestra política. Podemos gastar más en tiempos de dificultad, porque con la
misma responsabilidad, en tiempo de mayor bonanza, el gasto va a aumentar en
menor proporción que el crecimiento. Esta es la clave de la política de un
superávit estructural. Que cuando disminuyen los ingresos podemos aumentar el
gasto como si los ingresos no hubieran disminuido. De igual manera, cuando
aumentan los ingresos, no podemos excedernos porque tenemos que mantener un
superávit como si no hubiera existido ese aumento.
Y por eso
fue tan esencial tomar esta definición al comienzo de mi gobierno.
Pero vamos a
seguir creciendo en forma sostenida y en torno a este tema el gobierno tiene un
fecundo diálogo con profesionales trabajadores y empresarios. Sus frutos
comienzan a emerger. Estamos perfeccionando el marco regulatorio para
proporcionar una mayor transparencia y seguridad a la inversión, y en esta
dirección apuntan nuevas iniciativas legales, como las modificaciones a la ley
eléctrica, a ley de pesca, la creación de tribunales tributarios, por mencionar
sólo algunos elementos.
Quiero
agradecer de una manera sincera a todos aquellos que han estado colaborando en
esta Agenda Pro-crecimiento, porque muestran que sin estridencias y con una
actitud responsable, buscando acuerdos, proponiendo soluciones, se construye
una patria sólida con visión de futuro.
Tenemos que
recuperar los niveles de inversión que teníamos hace cinco años. Esto no ocurre
automáticamente de la noche a la mañana. Debemos acelerar el proceso.
Necesitamos de la confianza, la decisión y el empuje de los inversionistas. Y
quisiera, por ello, convocar a todos los empresarios, nacionales y extranjeros,
a responder con fuerza, como ellos lo saben hacer, a este desafío.
Chile, País Confiable
Pero el
crecimiento, todos los sabemos, no es un fin en sí mismo. El crecimiento es el
instrumento indispensable, para, a partir de allí, tener los elementos para
construir un Chile más justo y más solidario.
Quiero
insistir en la meta que nos planteamos al iniciar nuestro mandato: tener un
país desarrollado, socialmente justo y culturalmente maduro para el
Bicentenario de la Independencia.
Esta meta la
debemos plantear en cada una de nuestras tareas. Tenemos mucho que avanzar,
mucho que profundizar en la reforma de nuestras instituciones; y dentro de esas
reformas hay varias que me parecen esenciales para ser un país moderno.
Reformas Constitucionales
La primera,
por cierto, es la que se refiere a nuestra Carta Fundamental. Por ello hace
pocas semanas he enviado al Senado un conjunto de indicaciones para ser
consideradas en la discusión sobre reformas constitucionales.
Valoro
especialmente los alcances que en este lapso de tiempo se han alcanzado en
materias tan importantes como estados de excepción, composición y función del
Tribunal Constitucional, las funciones fiscalizadoras de la Cámara de
Diputados, aquellas que reglan la nacionalidad, entre otras. Sin embargo, debo
insistir en que estas reformas son insuficientes.
Este
Congreso Nacional de Chile tiene que ser la fiel expresión de la soberanía
popular; nada más y nada menos que eso. Esto significa que todos los
parlamentarios deben ser elegidos por la ciudadanía y también significa contar
con un sistema electoral capaz de representar en el Parlamento lo que la
ciudadanía expresa en las urnas.
El sistema
electoral que nos rige es binominal, es un sistema en el cual las minorías
empatan con las mayorías y no es expresión de la tradición republicana de
Chile. ¡No, señor!
Aquí,
amigos, hay un tema más profundo que tiene que ver con el alma de nuestro
sistema democrático. ¿Por qué nos extrañamos entonces cuando vemos que la
política pierde prestigio? ¿Por qué nos extrañamos cuando, elección tras
elección, más jóvenes se niegan a inscribirse, y suben las cifras de abstención
electoral?
Es que
crecientemente sabemos que se elige uno y uno. Y no nos engañemos, tú eliges
uno y yo elijo el otro. Claro, se elige uno, y compiten dos. Por qué no lo
mejoramos un poco más: si sabemos el resultado, que vaya uno por lado.
Excúsenme que lo diga en este Senado, cuántos en la última elección fueron uno
por lado. Se parece mucho a ser senadores designados, uno por lado.
La
democracia establece que las mayorías gobiernan y las minorías deben ser
respetadas. ¡Sí, señor! A eso aspiro: a que Chile sea plenamente democrático.
Algunos
dicen que he presentado reformas duras. Aspirar a una constitución
auténticamente democrática no es dureza, es simplemente consecuencia con los
principios. Aspirar a recuperar la dignidad y el respeto de la política no es
dureza, es respeto por la historia republicana y por los jóvenes de hoy, que
tendrán que hacerse cargo del Chile de mañana.
Quisiera
hacer sinceramente un llamado a todos los parlamentarios a tratar el tema
constitucional con altura de miras, pensando en el bien de la patria. A ratos
pareciera que la calculadora individual es más fuerte que los intereses
permanentes de la república.
Reforma Judicial y Seguridad Ciudadana
Quiero
también valorar y agradecer los avances que han tenido en el Parlamento el
conjunto de proyectos vinculados a la Reforma Judicial y a la Seguridad
Ciudadana; proyectos de ley que hemos impulsado desde el Poder Ejecutivo.
Permítanme una mención especial del proyecto que reforma la Ley del Matrimonio
Civil, que, cuanto antes se apruebe, permitirá a quienes sufren el dolor de una
relación quebrada, poder rehacer su vida.
La
democracia también se sustenta en la protección efectiva de los derechos de
todos los ciudadanos. Por eso los gobiernos de la Concertación han impulsado
una reforma judicial de vastas proporciones; comenzando con una Reforma
Procesal Penal que ya está en marcha en las regiones Segunda, Tercera, Cuarta y
Novena.
Hoy, los
pobres y los humildes también pueden aspirar a juicios orales transparentes y
en un tiempo justo.
La Reforma
Judicial está cambiando el rostro de Chile. El tiempo que demoran los juicios
se ha reducido a la mitad.
Hoy, Chile
es un país comparativamente seguro. Lo dice Naciones Unidas cuando nos
comparamos con otros países de América Latina y con países como Australia,
Nueva Zelanda, Estados Unidos y Canadá.
Pero esto no
nos debe llevar a la complacencia.
Quiero
agradecer la reciente aprobación del proyecto que anunciamos en octubre, al
establecer jueces de dedicación exclusiva durante 24 horas para los casos más
graves y la creación de nuevas salas de Cortes de Apelaciones.
Y solicito
que den especial preocupación y cuidado al proyecto para establecer el registro
nacional de ADN.
Se han
licitado proyectos para la construcción, con capitales privados, de 10 grandes
recintos penales. En Santiago habrá una cárcel de alta seguridad. Quiero dar
una cifra. Cuando en este gobierno estén terminados esos 10 recintos penales,
se habrá construido, en materia carcelaria, el equivalente a todo lo que Chile
ha construido en materia carcelaria en su historia.
Impresionante. Todo lo que hemos sido capaces de construir hasta ahora, lo
doblaremos en mi período de gobierno, y resolveremos el tema del hacinamiento
carcelario. Hoy día tenemos 380.000 metros cuadrados y estos diez recintos
carcelarios significarán 360.000 metros cuadrados más.
Pero también
estamos del lado de las víctimas. Pusimos en funcionamiento los centros de
atención a víctimas de delitos violentos en todo el país, en cada una de las
regiones y se expandirán a 25 durante este año, y creamos el catastro nacional
de aprehensiones. Ello forma parte de las 20 Medidas de Justicia y Seguridad
Ciudadana que anuncié en octubre del año pasado y que se iniciaron antes de
finalizar el 2001.
Hemos
aumentado un 20% el parque vehicular de Carabineros y tenemos el más moderno de
sistema de comunicaciones de América Latina, que permite una rápida reacción a
la policía.
Sin embargo,
sabemos que los recursos materiales no son suficientes. Reitero mi convicción:
para mejorar la eficacia policial, Carabineros de Chile debe depender del
Ministerio del Interior. Reitero mi convicción: para tener éxito, la policía y
los vecinos deben trabajar juntos en la lucha contra la delincuencia y la
droga. Es lo que estamos haciendo.
El año
pasado destinamos 1.400 millones al programa “Comuna Segura”. En cientos de
barrios, los sitios eriazos se convirtieron en plazas, se eliminaron los
paraderos peligrosos, se construyeron canchas deportivas.
Quiero, en
esta ocasión, felicitar a miles de jóvenes que han participado en estos
programas. Miles de jóvenes que, como José Nicolás Riveros, del Cerro Placeres
de Valparaíso, y Damariz Díaz, de la comuna de Lo Espejo, que están acá con
nosotros, que han concursado y han ganado fondos para hacer sus barrios más
seguros y más vivibles. La labor realizada por José Nicolás y Damariz ha
permitido reintegrar a la comunidad a muchos otros jóvenes que se acercan
peligrosamente a la droga y la delincuencia. Lo que ellos hacen es un ejemplo.
La delincuencia es tarea de todos, de los jóvenes también, y por eso hoy a esos
jóvenes les rindo un homenaje, porque es el camino correcto para seguir
avanzando en nuestro programa “Comuna Segura, Compromiso Cien”.
Junto a
ellos vamos a invertir con intensidad en aquellos barrios donde la delincuencia
y el narcotráfico amenazan con tomarse calles y plazas. Partimos con lo más
difícil, con “La Legua ”. Junto a la Municipalidad de San Joaquín vamos a
seguir ayudando a esta población a ponerse de pie, para que nunca más sea
estigmatizada, para que nunca más sus pobladores se sientan mal al decir que
son de La Legua. No quiero que ningún chileno se sienta incómodo por decir el
lugar donde hoy vive, como hoy ocurre. Si lo hacemos bien, todos tendremos
orgullo del lugar donde está constituido nuestro hogar.
Cada
semestre de mi gobierno vamos a sumar otra villa o población emblemática, para
que ningún chileno se sienta avergonzado del lugar donde vive. En democracia la
seguridad es tarea es de todos. En un ambiente de confianza y colaboración,
tendremos un Chile más seguro y sin temor.
Relaciones cívico-militares
El año
pasado, destaqué los avances en materia de obtención de la verdad, la justicia
y la reconciliación entre los chilenos. Gracias a ello, hemos dado pasos
sustanciales en las relaciones cívicos-militares. Nuestras instituciones
armadas están hoy dedicadas exclusivamente a aquello que les es propio, la
Defensa Nacional. Y desde la Defensa Nacional, contribuir al progreso,
desarrollo y bienestar de Chile.
Estamos
trabajando junto a todas las ramas de la Defensa tras dos grandes objetivos:
actualizar nuestra Política Defensa y modernizar nuestras instituciones
armadas.
Estamos
trabajando activamente en la construcción de un ambiente vecinal y regional más
seguro, pacífico y estable. En esta dirección seguiremos trabajando en la
elaboración de una metodología común, que nos permita ser más transparentes en
los gastos en Defensa y a la vez limitarlos de común acuerdo con los países
vecinos.
Considero
también indispensable explicar al país que, incluso en un período económico
como el que hemos atravesado, las inversiones para asegurar una legítima
defensa son parte del desarrollo. El Gobierno incorporó la política de
compensaciones industriales en todo proceso de adquisición, de modo de
optimizar al máximo la asignación de recursos en defensa y, al mismo tiempo,
lograr impactar positivamente en el empleo y la economía. Esta política
continuará adelante con esta filosofía.
Papel de la mujer
Señor
Presidente del Senado, Señora Presidente de la Cámara de Diputados.
Es primera
vez que un Presidente de la República dice: “Señora Presidente de la Cámara de
Diputados”.
Es la
primera vez que una mujer, Adriana Muñoz, asume tan alto cargo de la República.
Pero aquí no
estamos hablando de un hecho aislado. Nunca antes en nuestra historia hubo
tantas mujeres en las distintas esferas de la gestión gubernamental. Por
primera vez en nuestra historia, tenemos una mujer en el Ministerio de Defensa;
por primera vez en nuestra historia, tenemos a una mujer como Ministra de
Relaciones Exteriores; y por primera vez tenemos tantas en tantos cargos de la
Administración Central y en la administración de las regiones.
Pero esto
también es parte de nuestra maduración como pueblo y así lo han apreciado
también los otros poderes del Estado. El año pasado, María Antonia Morales se
convirtió en la primera mujer que integra la Corte Suprema, y Mónica Maldonado
es la primera mujer que asume como su Fiscal.
Y en las
Instituciones Armadas, crecientemente la mujer desempeña un papel más
importante de dirección, de éxito en las primeras antigüedades que logran en
algunas de sus promociones.
Pueblos Indígenas
Del mismo
modo, así como la madurez de nuestra sociedad se va expresando en una mayor
igualdad de género, también se expresa en el respeto a las minorías y en la
valoración de la diversidad cultural.
Tengo muy
clara la urgencia de los pueblos indígenas. Tres días después de asumir el
Gobierno, convoqué a diversos actores a un grupo de trabajo para un nuevo trato
con los pueblos indígenas, bajo la presidencia de Patricio Aylwin.
Nuestro
compromiso es entregar 150.000 hectáreas al pueblo mapuche y que se ha ido
cumpliendo gradualmente. En el año 2001, más de 90.000 hectáreas fueron
traspasadas a familias originarias a través de diversos programas. Durante los
Gobiernos de la concertación se han traspasado más de 200 mil hectáreas a
distintas etnias .
Fieles a
nuestro compromiso de responder en forma integral a los requerimientos de
los pueblos originarios, hemos otorgado becas a los estudiantes, creamos un
fondo para las expresiones culturales, impulsamos nuevas áreas de desarrollo
indígenas y enviamos a este Congreso Nacional un proyecto de reforma, para
que den reconocimiento constitucional a los pueblos indígenas. Estoy cierto
de la aprobación de esta última disposición.
¡Así se
reconocen los derechos y la dignidad de los pueblos originarios, así se
construye un camino seguro y estable para la paz y la integración de una
sociedad que valora la riqueza de su pluralidad étnica y cultural! Los
compromisos asumidos con ellos en cada uno de aquellos proyectos más
emblemáticos se van a cumplir íntegramente. Está empeñada la palabra del
Presidente de Chile y así se lo he hecho saber a Jaime Andrade, encargado de
estas negociaciones.
Con la misma
convicción, quiero señalar aquí que no vamos a aceptar la violencia como un
medio válido para conseguir resultados. Por el contrario, es mi convicción que
el diálogo, la paz, el respeto al Estado de Derecho, es la única base estable
para encontrar solución a los problemas. Y estoy cierto que por este camino el
pueblo mapuche y demás etnias originarias podrán encontrar satisfacción a sus
demandas a partir de los 15 millones de chilenos que los quieren incorporar en
su seno, manteniendo su raíz cultural, su diversidad, sus creencias, porque en
ellos está también la riqueza de la diversidad de Chile.
La cultura
La estima y
el respeto que recibe Chile en la Comunidad Internacional provienen también de
los productos culturales que somos capaces de producir. Matta pintando en
París, Raúl Ruiz filmando en distintos lugares del mundo, películas chilenas
premiadas en importantes festivales internacionales, novelas de nuestros
escritores traducidas en los países más diversos, jóvenes de las orquestas
infantiles y juveniles recorriendo el mundo: todo eso forma parte también del
orgullo de una nación como la nuestra.
El Estado
tiene que contar con una institucionalidad cultural pública al servicio de la
creación y difusión artística, del cuidado y el desarrollo de nuestro
patrimonio cultural .
Por eso
quiero pedir y rogar especialmente a este Congreso Nacional el pronto
despacho de la Ley de Institucionalidad Cultural. Hacerlo este año nos
permite plantear los requerimientos de carácter presupuestario para el
próximo. Hacerlo este año quiere decir que esta institucionalidad puede
estar en funciones el año próximo, con sus correspondientes instrumentos de
financiación. Hemos avanzado en su financiamiento, pero lo queremos hacer
ordenadamente a través de la nueva institucionalidad.
En dos años,
los presupuestos públicos del Fondart y del Fondo Nacional del Libro y la
Lectura han crecido en 30%. Se duplicó el Fondo Concursable del Consejo
Nacional de Televisión y anualmente se destinan recursos especiales para
mejorar la infraestructura cultural en todo el país.
Más de 350
bibliotecas públicas del país estarán conectadas electrónicamente dentro de
poco, gracias a un acuerdo entre la Biblioteca Nacional y la Fundación Gates.
Al mismo tiempo, se iniciará la construcción de la gran biblioteca de Santiago,
que permitirá a la actual Biblioteca Nacional asumir un carácter evidentemente
patrimonial.
Estamos
trabajando duro en la postulación de Valparaíso como patrimonio cultural de la
humanidad. Por recuperar su pasado histórico, por hacer de este un puerto
enraizado en su historia.
Las familias
chilenas están invirtiendo cada vez más tiempo y recursos en entretención y
cultura. A la hora de conocer el país, las personas de la tercera edad han
recorrido las ciudades de Chile a través del programa especial que para estos
efectos creamos con Sernatur. Este año se duplicarán los cupos, para que
puedan recorrer más intensamente Chile.
Cada día hay
más público en las bibliotecas, en los museos, en los teatros, en los cines, en
los centros culturales. Se ha ido generando un círculo virtuoso que estimula
los artistas de todo el país a crear con más fuerza. Sólo el año pasado, los
fondos públicos nacionales y regionales financiaron 1384 proyectos culturales
de Arica a Magallanes.
Cuando se
llega a la Isla del Rey y hay una pequeña orquesta, con 30 jóvenes, ¿qué ocurre
en la Isla del Rey, en la familia de esos jóvenes? ¿Qué ocurre en los hogares
de los 5.000 jóvenes que participan de orquestas juveniles? ¿Qué ocurre cuando
en esos hogares hay una vinculación directa al violín, al instrumento musical,
que es el que les permite soñar con un mundo distinto? Esas orquestas juveniles
son la forma más directa que tenemos hoy de demostrar igualdad de oportunidades
y de hacerlos soñar en un mundo distinto, que sus padres jamás tuvieron, pero
que habla de un Chile distinto. Ese es mi compromiso con esas orquestas. Por
eso digo, ¡nadie puede negar que hoy Chile vive un nuevo amanecer cultural!
Chile, País Humano
Pero así
como somos un país productivo y somos un país confiable, somos y tenemos que
ser también cada día un país más humano. Y más humano tiene que ver con cómo
organizamos nuestra sociedad, para vivir todos mejor o, a lo menos, un poco
mejor.
Empleo
Para
nosotros el desempleo no es una cifra, no es un número frío que alimenta
estadísticas. Sabemos que en cada hogar donde hay un desempleado hay
frustración, hay desesperanza, hay sufrimiento, hay un sentido de impotencia de
no poder dar a los suyos el pan que se quiere dar, con el esfuerzo que se hace
con las manos.
Hoy, ante
este Parlamento, con la frente muy alta, quiero decir que mi Gobierno ha hecho
lo máximo y ha cumplido lo que se dijo aquí hace un año atrás.
Hace un año,
dije que crearíamos 150.000 empleos durante el año 2001. Se crearon 150.000
empleos durante el año 2001 y cada uno de ustedes los puede ver con nombres,
apellidos y rut en Internet.
Lo dicho
se cumplió.
Dije que
sería un desafío de gran envergadura, que lo íbamos asumir con serenidad y con
eficiencia. Con mucho orgullo puedo decir que así lo hicimos y que cumplimos
con todos los chilenos.
Este año, si
el mercado no genera suficiente empleo, vamos a volver a cumplir nuestro
compromiso: vamos a tener de nuevo 150.000 empleos para aquellos que estén
carentes de trabajo.
Hubo
críticas cuando el gobierno abrió la posibilidad de elegir entre un empleo de
emergencia y un programa de capacitación. Hoy día acá nos acompañan don Roberto
Roizman, un empresario farmacéutico, que emplea en su empresa más de 80
personas, y que el año pasado contrató a 15 trabajadores con este programa.
Estas personas hoy siguen trabajando en su empresa, utilizando maquinaria de
alta tecnología, fueron capacitados para eso.
En este
programa, el 70 por ciento de las personas continúan trabajando cuando termina
el período de cuatro meses que paga el subsidio del gobierno. Y 40 por ciento
de quienes se acogen a este programa tienen salario superior al salario
mínimo.
Es el éxito
de este programa, gracias a empresarios como don Roberto Roizman, por el cual
este año estamos dando un énfasis particular a continuar con esto.
La clave es
la cooperación entre el sector público y el sector privado para la creación de
nuevos empleos mediante bonificaciones a la contratación laboral. Casi la mitad
de los trabajadores contratados temporalmente ha podido capacitarse y por lo
tanto, son capaces de permanecer.
Durante el
año 2001, el total de trabajadores capacitados fue de 700.000, y el programa
reciente “Chile Califica”, que implica un esfuerzo con financiamiento
internacional por sobre 150 millones de dólares en un período de seis años,
apunta en la misma dirección.
Pero tenemos
siempre la obligación de abrir nuevos horizontes, poner modernidad, creatividad
e imaginación para abrir nuevas fuentes de trabajo.
Es lo que
hizo, por ejemplo, el BancoEstado, al establecer el centro de llamados que
trabaja las 24 horas del día. Esa oficina se instaló en Lota. Hoy trabajan allí
decenas de personas, en una actividad propia del mundo global. Durante muchos
años, la señora Vitalicia, que está aquí con nosotros, fue feriante en Lota.
Como ella misma nos dijo allá en Lota; “yo pasé directamente de las lechugas en
la feria, al Internet”. Hoy es una de las telefonistas de este centro llamados
de Lota.
Todos
aquellos que consultan la Línea 800 del BancoEstado, son atendidos desde Lota
por una persona como la señora Vitalicia.
Muchos
creyeron que era un proyecto imposible; fue posible y está operando y es un
orgullo para los chilenos.
Y, más
importante aún, después que llegó el BancoEstado, llegó una muy importante
empresa privada que también está con un centro de llamados y tiene más
trabajadores que los que tiene el BancoEstado. Es que es necesario abrir el
surco, porque el país es un surco abierto que al llegan muchos.
Avanzar
hacia un Chile más humano, significa también respetar los derechos de los
trabajadores y sus organizaciones.
Y por eso
quiero hoy agradecer a los honorables parlamentarios la aprobación de leyes que
son indispensables para seguir creando la sociedad más moderna, más justa, más
equitativa. Me refiero a la legislación contra evasión tributaria que va en
beneficio de los programas sociales, me refiero a las modificaciones del Código
del Trabajo, particularmente en lo que refiere a la capacidad de negociación
colectiva de los trabajadores temporeros, y me refiero a la aprobación del
seguro de desempleo.
Esto son
grandes avances en la historia social del país. Prometí cada una de estas leyes
como candidato porque entendía que eran esenciales para hacer con ellas un país
más justo.
En parte
porque esas son leyes de la República, estamos también en Europa. En Europa se
entiende que junto con la rigurosidad de un tratado en política fiscal y
monetaria como el de Maastrich, tiene que haber una red de protección social
indispensable para que el crecimiento vaya unido a la justicia social. Llegado
el momento de negociar, esas disposiciones legales también son importantes.
Este ha sido
el sentido profundo de mi campaña y de mi gobierno. No se trata de generar
trabas a la inversión, como algunos dicen; se trata de compatibilizar la mayor
inversión con esta posibilidad de tener mayor justicia social en Chile. No
compiten países que, por no tener justicia social suficiente, sufren
enfrentamientos y conflictividad social. Los países exitosos son aquellos que
tienen la percepción de haber ordenado sus tareas, de tal manera que el
conflicto social que hay en toda sociedad se canaliza por cauces razonables,
por cauces de diálogo y no de enfrentamiento. Por eso son tan importantes la
creación de buenos empleos, la capacitación, la negociación colectiva, el
seguro de desempleo. Estos son los pilares sobre los cuales se fundan
relaciones del trabajo modernas, justas y equilibradas.
Quiero
detenerme en ellas un momento. Para recordar aquí a Juan de Dios Díaz y a Jorge
Quevedo, jóvenes trabajadores que fallecieron hace algunos días en Longaví.
Esos dos jóvenes representan a los más de 400 trabajadores de Chile que mueren
cada año en accidentes del trabajo en nuestro país, más de uno cada día. Estas
muertes son evitables mediante la prevención, que es el elemento fundamental en
la seguridad del trabajo.
Así como
queremos mejor legislación, así como queremos seguros de desempleos, tenemos
que ser capaces de dar pasos mayores en materia de seguridad del trabajo, si no
queremos que jóvenes como Juan José Díaz y Jorge Quevedo sigan engrosando la
lista de trabajadores que fallecen año a año .
Hago un
llamado en este sentido, porque esto también forma parte de un Chile moderno
que sabe hacer las cosas bien.
Las ciudades
Desde
Arica a Punta Arenas estamos abriendo oportunidades para mejorar la vida y
la gestión de las ciudades de Chile. Con una inversión de aproximadamente
500 millones de dólares en el ámbito fiscal, estamos generando oportunidades
de inversión de más de 3.000 millones de dólares para empresarios nacionales
y extranjeros. En la perspectiva del bicentenario, vamos a cambiar el rostro
de nuestras ciudades.
Lo he dicho
una y otra vez, el Estado debe prestar especial atención a quienes más lo
necesitan.
Hoy, gracias
a los cambios que hemos hecho, seis de cada diez pesos que se invierten en
vivienda van al 30% más pobre de los chilenos. Con esta nueva política
iniciamos la construcción de 15.000 viviendas dinámicas ampliables en el tiempo
que no tienen deudas por pagar. Son viviendas para todos aquellos que
pertenecen al 20% más pobre de la población, donde hay una buena parte de
nuestra indigencia, y que difícilmente podrían comprometerse a pagar un crédito
hipotecario.
A partir del
año 2003 estas soluciones habitacionales van a aumentar a 25.000 anuales, con
lo cual hacia 2006 se habrán construido 115.00 viviendas dinámicas sin deuda. A
ello se suma nuestro compromiso para resolver, de aquí al 2006, la situación de
las 105.000 familias que el año 97 vivían en campamentos. Este año otras 17.000
familias de 168 campamentos habrán accedido a una solución habitacional digna.
Todo esto
sin reducir ni sacrificar programas destinados a sectores pobres y emergentes y
a sectores de clase media. Más aún, mediante 85.000 viviendas y subsidios
anuales, 107.000, vamos a construir 94.500 viviendas más de lo presupuestado
para el período 2002 - 2006. Todos estos programas habitacionales están en
marcha y el conjunto de éstos configura el programa de vivienda más ambicioso
que jamás hayamos tenido en Chile.
Medio ambiente
Junto a lo
anterior, queremos dar cuenta de la necesidad de vivir en un país más humano,
un país que se interesa por la calidad de vida de sus habitantes, que vivan
bajo un techo digno, que respiren aire puro, que puedan gozar del tiempo libre.
Este otoño,
quienes vivimos en Santiago hemos sufrido episodios de contaminación que han
sido especialmente serios. La ciudadanía ha respondido con madurez y
responsabilidad a medidas que hace unos años habrían sido imposibles de
concretar. Hoy se entienden y se respetan.
Podemos y
debemos mejorar nuestro parque automotriz, la calidad de nuestros combustibles,
la calidad de nuestro transporte público.
Y así lo
estamos haciendo, este año se van a retirar 500 buses de las calles que no
cuentan con el sello verde.
Se eliminó
en todo el país el uso de la gasolina con plomo y desde abril la Enap está
comercializando en toda la Región Metropolitana el diesel ciudad con un 70%
menos de azufre. Pero queda mucho por hacer.
El año
pasado anuncié que durante mi gobierno se va a duplicar la red del Metro. Así
se está haciendo y se han iniciado las obras en todas las extensiones:
Recoleta-Gran Avenida, Catedral. El 2002 comenzarán las obras de la Línea 4
Vespucio y Puente Alto, que contempla la construcción de 33 kilómetros cruzando
11 comunas de Santiago.
En suma,
haremos en seis años en el Metro lo que antes hicimos en 35, como una forma de
poder tener una ciudad limpia y ordenar en torno al Metro el transporte de
Santiago.
Estos temas,
mis amigos, no se pueden encarar con frivolidad, sacando ventajas de corto
plazo. He visto muchos de estos últimamente.
Hemos
clausurado el vertedero de Lepanto. La Región Metropolitana produce 230 mil
toneladas mensuales de basura. Hasta hace unas semanas, estas 230 mil
toneladas en su gran mayoría se depositaban en Lepanto, tal cual salen de las
casas de cada uno de ustedes, sin tratamiento de ninguna especie. Eso no es
propio de un país moderno.
Situaciones
como éstas no pueden volver a repetirse. No es digno de un país humano.
Las empresas
mineras han invertido 3 mil millones en protección ambiental en la Región
Metropolitana. Son 1.500 industrias que operan con gas natural. Está en
operación la planta de tratamiento de aguas servidas en Padre Hurtado, El
Trebal, que limpia el 30% de las aguas servidas de la capital. La planta de la
Farfana, que ya empezó a construirse, tratará el 80% de las aguas hacia el
2.006 y, para el 2010, todas las aguas servidas de Santiago estarán tratadas,
al igual que todas las aguas del país. Esa es la magnitud del salto que estamos
dando.
Brecha digital
En mi primer
Mensaje a la Nación, hace dos años, propuse un conjunto de metas con el
propósito de superar la brecha que nos separa de los países desarrollados.
Cada una de esas metas, que dije hace dos años, las hemos ido cumpliendo una a
una. Nos planteamos avanzar la meta de 30 alumnos por computador antes del
2006; al 2002 tenemos una proporción de 45 alumnos por computador.
Esta meta se
cumple el 2006, para que el año próximo cuando se hagan los cálculos de las
metas cumplidas, quede claro que es el 2006, no el 2003.
Nos
propusimos conectar tres millones de escolares a Internet, a través del
programa “Enlaces”. Durante el año 2001 se incorporaron a la red interescolar
927 escuelas, de las cuales 343 son establecimientos rurales.
Hoy el 90%
de los chilenos tienen acceso a la red a través de sus establecimientos
educacionales. Nos propusimos capacitar 20.000 profesores para hacer uso de las
nuevas tecnologías; pues bien, en el 2001 se capacitaron los 20.000 profesores
y hoy tenemos un total de 78.000 docentes que han tenido capacitación
tecnológica en el ámbito de la información. Esto equivale al 70% de los
profesores de establecimientos subvencionados del país.
Avances en la educación
Todos
estamos de acuerdo en que la educación es la llave del futuro, es la clave para
la igualdad de oportunidades.
Con mucha
satisfacción puedo decir que, a pesar de haber tenido dificultades económicas,
Chile ha aumentado los recursos para mejorar la educación.
A modo de
ejemplo, el año pasado otros 40.000 niños y niñas de cuatro y cinco años de
edad, de familias de extrema pobreza, se incorporaron a la educación preescolar
y recibieron alimentación gratuita. Esos 40.000 niños del 2000, son 50.000
niños el 2002.
Se han
incorporado más de 6.000 establecimientos escolares al sistema de jornada
escolar completa, lo que va en beneficio de a 1.800.000 alumnos; más de un
tercio de niñas y niños de educación básica recibieron atención especial, sea
por el Programa de las 900 Escuelas para alumnos con menores recursos, sea por
el Programa Rural, para aquellos que viven en lugares apartados.
Un tercio de
los niños tienen un programa especial, porque a ese tercio es al que tenemos
que mejorarle la calidad de su rendimiento.
Estamos
invirtiendo más allí donde hay más carencias y necesidades, en los niños de las
familias más pobres y en aquellos lugares donde las oportunidades son más
escasas. Y los resultados nos muestran que estamos avanzando por buen camino.
Cada niño que
tiene un tratamiento especial es un niño que mejora su rendimiento, eso no está
en discusión.
El
tremendo esfuerzo que venimos desarrollando durante los últimos doce años está
dando resultados positivos.
Pero
esta reforma se hace con los profesores, ellos son el centro en la sala de
clases y por eso, nuestro compromiso con los profesores y con su dignidad. Por
ello, con orgullo puedo decir aquí que la remuneración promedio de un profesor
con 44 horas de clases a la semana, era de 258.000 pesos el año 1990. El año
2001 es de 630.000 pesos. Esta es la cuenta que tengo que darle al país de los
profesores de lo que hemos hecho, de 258 mil a 630 mil.
Es
un tremendo esfuerzo si observamos el punto tan bajo del cual los profesores
partieron. Fui ministro de Educación en el primer gobierno de la Concertación.
En ese tiempo había profesores a los que se les remuneraba con el salario
mínimo. Por ello podemos decir que la Reforma Educacional avanza con tranco
seguro.
Quienes hacen uso poco claro de cifras parciales no nos van a detener en la
gigantesca obra que Chile está haciendo. Este avance se expresa en que cada año
son más los jóvenes de altos puntajes de la Prueba de Aptitud Académica que se
interesan por estudiar pedagogía, en ser los maestros de escuela del mañana.
¿Durante cuánto tiempo se dijo que los buenos alumnos no estudiaban pedagogía?
Es que hemos abierto un espacio distinto, se ha recuperado la dignidad del
magisterio. Por eso hoy es distinto, por eso aquí está con nosotros Nathalie
Anwandter, una joven de Quilpué, quien obtuvo un promedio de 6.7 en el colegio
y 743 puntos en la PAA. Nathalie tenía todo para estudiar la carrera que
quisiera. Nathalie optó por estudiar pedagogía en matemáticas. Gracias,
Nathalie, por tu ejemplo. Porque con muchas Nathalie la profesión docente será
nuevamente la esencia de la reforma que estamos haciendo.
Estos
son los hechos.
Hoy,
mirando cómo se prepara Chile para un mundo global, los chilenos tenemos que
dar otro gran salto. Tenemos que ser capaces de tener doce años de educación
obligatoria, cubriendo enteramente los niveles básicos y medios.
En
el Chile del 1920, este Congreso Nacional aprobó la educación obligatoria por
cuatro años. El Chile del ´20 podía financiar la educación obligatoria por
cuatro años.
Durante el gobierno del General Ibáñez, el año ´28, los cuatro años fueron
aumentados a seis. Pasaron muchos años y Chile siguió creciendo. Y en el
gobierno de Frei Montalva, Chile se atrevió a dar un salto y a decir: “la
educación básica va a ser de ocho años”, y fueron ocho años. Y se formaron
profesores, centros de perfeccionamiento.
Hoy
estamos en condiciones de poder seguir avanzando y Chile tiene las condiciones
para decir: sí, haremos de la educación obligatoria 12 años . Es la forma de
insertarnos en el mundo, es la forma de garantizar que no habrá deserción
escolar en enseñanza media. Si no hay deserción escolar, hay jóvenes que se
apartan del vicio, de la droga y la delincuencia. Si no hay deserción escolar,
ganamos cerebros para ganar la batalla del siglo XXI. Ese es nuestro
compromiso. Chile crece, Chile se pone nuevas metas, nuevos desafíos.
Educación superior
Quiero aquí en este Congreso reiterar una vez más mi compromiso: ningún joven
chileno que tenga mérito quedará fuera de la educación superior por falta de
recursos.
En
primer lugar, a través de un proceso de otorgamiento de crédito para todos
aquellos alumnos que estudian en las universidades que componen el Consejo de
Rectores.
Todos estos alumnos recibían, el año 1999, 66.000 millones para créditos y
becas; todos estos alumnos recibieron, el año 2000, 78.000 millones; todos
estos alumnos han recibido, en este año, 95.000 millones. Hemos pasado de
66.000 a 95.000 millones en tres años. Para hacer que ninguno quede fuera de la
educación superior por falta de recursos. Ninguno.
El
Fondo Solidario, que es un elemento central para alimentar todos estos
recursos, creció de 29.000 millones en 1999 a 46.000 millones el 2002. Es un
gran esfuerzo. Y por eso quiero señalar que comprendo a los jóvenes que
protestan, comprendo que hemos ganado la democracia y los que estamos aquí lo
hicimos para que aquellos que están descontentos puedan protestar. Pido tan
sólo que la protesta se haga como corresponde a un país civilizado; y pido, por
cierto, que se haga con el rostro descubierto.
En
segundo lugar, los estudiantes de las instituciones privadas tendrán un crédito
siempre y cuando dichas universidades cumplan con todas las normas de
acreditación que garantizan la calidad de los títulos y grados que otorgan.
Aquí hay dos principios: el principio del Estado que tiene que garantizar el
acceso a los jóvenes y el segundo principio, de un Estado que tiene que
garantizar la seriedad de títulos y grados que se imparten en el sistema
universitario, para el cual está dispuesto a otorgar los financiamientos
correspondientes.
Y
junto a lo anterior, estamos estableciendo un programa especial de becas para
aquellos jóvenes que estudian en centros de formación técnica.
En el 2001
otorgamos 3.000 becas y este año se han ampliado a 6.000.
Pero
quisiera señalar un tema más de fondo. En 1990 teníamos 200.000 alumnos
universitarios en Chile. Hoy tenemos 480.000 alumnos universitarios; de 200
hemos subido a 480, ¡bien por Chile! Y el año 2010 debemos tener 800.000
alumnos universitarios.
En
consecuencia, el tema del financiamiento del acceso a la educación superior es
un tema que va a requerir de crecientes recursos fiscales, de un creciente
apoyo. Hoy día existen 60.000 libretas de ahorro, de padres que previsoramente
quieren financiar la educación de sus hijos.
Vamos a
proponer, para estimular el uso de las libretas de ahorro, que toda familia que
logre ahorrar para la educación de sus hijos, cuando su hijo esté en
condiciones de ingresar a la educación superior, dependiendo la condición
socioeconómica, el Estado aportará una cantidad igual o equivalente a dos veces
el monto de los intereses acumulados en la libreta.
De manera
que aquellos padres y apoderados que comiencen hoy a hacer un esfuerzo por la
educación de sus hijos recibirán un premio importante, significativo, por su
perseverancia. En su libreta de ahorro, a través de un premio, duplicando o
triplicando los intereses que pague la respectiva libreta de ahorro, para que
el alumno tenga menos dificultad de ingresar a la universidad que desee.
Esta libreta
es un importante paso, junto a los otros que hemos dado y que nos permiten, en
consecuencia, garantizar que ningún joven se quede atrás cuando tiene calidad y
méritos para la enseñanza superior.
La Reforma de la salud
Este año nos
proponemos dar un gran salto en la tercera gran reforma prometida por la
Concertación: la reforma de la salud.
Durante los
90, las políticas de salud de los gobiernos de la Concertación permitieron
multiplicar casi seis veces la inversión que se había realizado en la década de
los 80.
Este año,
el presupuesto del sector salud creció en un 10% real y es el crecimiento más
alto de todos los componentes del gasto gubernamental.
Este
esfuerzo ha permitido construir o reconstruir 12 hospitales, modernizar 71
hospitales; crear 13 nuevos centros de especialidades, 126 consultorios, 117
nuevas postas, 50 servicios de atención primaria de urgencia.
Se han
equipado, desde el año 1990, 491 salas de tratamiento de enfermedades
infecciosas respiratorias agudas. En estos dos últimos años superamos el
problema de las colas de los consultorios; lo que no parecía posible. Gracias a
la voluntad y esfuerzo de todos los trabajadores de la salud, lo hicimos
posible.
El año
pasado se redujo el tiempo de espera para la atención médica, a menos de 48
horas para todos los menores de un año y para todos los mayores de 65 años, tal
cual lo prometí en este Congreso Nacional.
Se ha hecho
entrega gratuita de medicamentos en todas las atenciones realizadas. Se
extendió la jornada de atención hasta las 20:00 horas en todos los
consultorios. Hoy se usa una línea 800 para otorgar horas de atención en el 75
por ciento de los establecimientos urbanos.
A partir de
julio de 2001, todos los mayores de 65 años que son beneficiarios de Fonasa
tienen asegurada la atención completamente gratuita, y más de 100.000
compatriotas mayores de 70 años se han beneficiado con el nuevo programa de
alimentación complementaria.
Cada una de
las promesas que dije en esta tribuna hace un año están cumplidas en su
integridad.
Estamos
invirtiendo más; hemos aumentado cobertura y acceso. Mejoramos calidad y
oportunidad de la atención. Por eso hoy damos un paso adicional,
cualitativamente superior, ¡reformar integralmente el sistema de salud!
Estamos
hablando de un proceso profundo, de gran alcance, que lo podemos proponer a
partir precisamente y gracias a lo que hemos hecho.
Para el
Gobierno, la salud es un derecho de las personas. Para resguardar el derecho a
la salud no basta con la declaración de ese derecho, sino que se hace necesario
establecer garantías explícitas de acceso, oportunidad, calidad y protección
financiera, y generar los instrumentos para el efectivo ejercicio de éstas,
dotando a los usuarios de las facultades y mecanismos para hacerlas exigibles.
El Plan AUGE
La reforma
de la salud tiene un solo norte: dar mejor atención de salud a todos los
chilenos a través del Plan AUGE, evitando las desigualdades de hoy.
Estoy
enviando, en consecuencia, a este Congreso Nacional, los proyectos de ley que
constituyen la esencia de la reforma. La reforma es ante todo prevención. Este
es el componente básico de la salud pública del Plan AUGE. Aspiramos, en primer
lugar, a que los chilenos y chilenas sean cada vez más sanos, con mejores
hábitos alimenticios, menos sedentarios, capaces de llevar un estilo de vida
que favorezca la salud, que evite la obesidad y las enfermedades.
El segundo
componente es la salud de las personas. Cuando la prevención ha fallado, hay
que entrar a la salud de la persona; hablamos entonces de asegurar el bienestar
sanitario de la población, mejorando la atención primaria y las urgencias.
Ese es el
punto de entrada al sistema y eso es lo que tenemos que mejorar primero.
No se trata
aquí de favorecer o perjudicar al sector público o privado, o a los gremios. La
reforma de la salud se concibe sólo desde y para los usuarios.
Sin embargo,
cuando la prevención no es suficiente, debemos encarar la enfermedad. Pero no
hablamos de las enfermedades que tenía este país en el pasado, no hablamos de
las enfermedades que tenía el país en 1952, cuando se hizo la otra gran reforma
de salud; cuando los temas eran, por ejemplo, la tuberculosis ¡Cuántos
hospitales para tuberculosis tenemos desparramados a lo largo y ancho de Chile!
Teníamos las
enfermedades infecciosas, eran el centro de la preocupación sanitaria en Chile.
Hoy día,
tenemos que hablar de las enfermedades de hoy, de las del comienzo del siglo
XXI, eso es lo que el país nos demanda y a eso es lo que tenemos que prestar
atención.
Cincuenta y
seis son las enfermedades prioritarias que afectan a la población
mayoritariamente; prioritarias porque son las más costosas para la salud y para
los bolsillos. Hablamos de problemas como el cáncer, el sida, la fibrosis
quística, y también otras más comunes como la simple operación de vesícula.
Por cierto,
todas las necesidades seguirán siendo cubiertas, pero serán éstas, las más
prioritarias, las que tendrán atención de garantía.
Todo chileno
o chilena sabrá el plazo máximo desde que se detecta la enfermedad hasta la
fecha de su operación. Si es vesícula, tres meses. Ningún chileno o chilena que
sufra alguna de estas 56 enfermedades, quedará sin atención oportuna. Y ninguno
tendrá que pagar más de un 20% de co-pago y quien no tenga recursos, no tendrá
que pagar .
Estamos en
condiciones de garantizar esta atención. Estamos en condiciones de garantizar
que no habrá problemas económicos. Esa es nuestra palabra.
Esta
promesa, es cierto, tiene un costo; un cambio tan profundo en el sistema de
salud, destinado a proteger a todas las personas sin distinción frente a los
riesgos vitales y financieros asociados a la enfermedad, no se logra sin
recursos.
Fondo solidario
Este
mayor esfuerzo requiere entonces la creación de un Fondo Solidario. El Fondo
Solidario es dinámico, porque dinámico es el conjunto de prestaciones
garantizadas. A medida que el país crece, usted incorpora nuevos elementos
garantizados. Cincuenta años atrás, un rayo X era excepcional, una ecografía
también. Hoy nos parecen normales los rayos X o ecografías. Scanner, 10 años
atrás, eran unos pocos. Hoy nos parece normal tener acceso a scanner.
¿Qué quiero
decir? Que este fondo solidario tiene que tener el dinamismo suficiente para
crecer a medida que las tecnologías, a medida que las patologías, a medida que
las enfermedades vayan siendo mayores y tengamos que irlas incorporando.
Igual que la
educación. Garantizábamos educación por cuatro años, después por seis, después
por ocho; es que el país iba creciendo. Esto es lo mismo.
Y entonces,
¿qué es lo que hemos planteado? Partir con 150.000 millones de pesos anuales. Y
este fondo aumentará a medida que aumenta el desarrollo de Chile, el
crecimiento de Chile.
Y para
financiarlo proponemos, por una parte, que el pago de los subsidios maternales
se haga solidariamente por la vía de las cotizaciones. Esto va a permitir
transferir recursos fiscales que hoy se destinan a este propósito, al Fondo
Solidario. Porque creemos en la familia, todos debemos contribuir al pago de
estos subsidios. Se trata de introducir un elemento de equidad entre beneficios
y contribuciones; y de solidaridad entre hombres y mujeres que trabajan,
jóvenes y viejos. Y por lo tanto, todos contribuiremos a este Fondo, y todos,
mediante esta forma, podemos estar estableciendo no solamente un Fondo
Solidario para la salud, sino también un fondo maternal adecuado.
Los otros
recursos van a provenir de un incremento a los impuestos de alcoholes, tabacos
y combustibles. Dado que estos tres productos generan reconocidos perjuicios
para la salud, la medida propuesta cumplirá el doble propósito de contribuir al
financiamiento de la reforma de la salud y desalentar su consumo.
Estamos
conscientes que respecto de algunos de estos impuestos hay que ser cuidadoso
para evitar el contrabando.
Este Fondo
Solidario será administrado directamente por Fonasa, solo podrá usarse en los
fines para los cuales ha sido creado y se cuidará especialmente la eficacia de
su distribución.
El éxito de
este desafío requiere actualizar los sistemas de gestión, tanto del sector
público como del privado. Sobre ambos descansan las expectativas y las
esperanzas de millones de chilenos que aspiran a una vida saludable, a una
atención digna y a una protección efectiva de la salud.
Mejorar la
atención del sector público es una responsabilidad primordial del gobierno.
Hemos asumido con decisión este compromiso. Eso quiere decir que este año los
recursos adicionales que requieren los hospitales se otorgan de acuerdo a la
valorización de las prestaciones entregadas; ello permite asegurar que los
recursos irán directamente a satisfacer las necesidades de los usuarios.
Haremos todo
lo necesario para asegurar que los subsidios cubran estrictamente las
necesidades para las que fueron diseñadas y garantizar la responsabilidad y
probidad funcionaria. Al mismo tiempo, los directores de servicios y hospitales
deberán responder por la eficiencia de sus instituciones. Para resolver los
temas de financiamiento y de gestión enviaré a la brevedad al Congreso Nacional
las modificaciones legales necesarias.
El sector
privado debe ser capaz de responder a la altura de las circunstancias,
reconociéndose como parte de un sistema de salud al servicio de todos los
chilenos. Esto significa asegurar a todos sus afiliados las garantías
establecidas en el Plan AUGE.
Pero esto no
tiene que ser sólo un sueño para el futuro; este es mi propósito y es mi deseo
que se convierta en realidad a la brevedad.
Por eso, he
tomado la decisión que a partir de septiembre de este año comience la
implementación de garantías de algunas enfermedades, especialmente graves, que
forman parte del Plan AUGE.
Todos los
cánceres infantiles tendrán un tratamiento integral, desde su sospecha a nivel
primario, y recibirán el tratamiento de quimio y radioterapia en menos de 30
días, en el 100% de los casos.
Asimismo, se
garantizarán los trasplantes de médula para todos los casos clínicamente
necesarios.
En el caso
de las cardiopatías congénitas, la consulta del especialista para la
confirmación del diagnóstico se asegurará en un plazo máximo de 14 días, y
aquellos pacientes cuyo diagnóstico sea grave y tengan la necesidad de una
intervención quirúrgica urgente, serán atendidos de inmediato.
En el caso
de la insuficiencia renal, se asegurará la consulta especializada antes de 30
días para la confirmación, diagnóstico y tratamiento. Se asegurará la
hemodiálisis para todos los casos, realizándose los trasplantes renales para el
100% de los casos, dependiendo de la disponibilidad de los donantes.
Si la oferta
pública no fuera suficiente para satisfacer estas necesidades de los pacientes,
Fonasa comprará aquellas prestaciones necesarias en el sector privado y se
establecerán los mecanismos que permitirán al usuario efectuar los reclamos y
obtener las respuestas correspondientes en caso de no cumplirse esta garantía.
Esto es sólo
el comienzo, pero refleja el espíritu de cómo queremos que se cumplan los
derechos de los pacientes en Chile.
Aquí lo que
está en cuestión es defender a los usuarios en su dignidad, en sus derechos y
por eso nos parece tan importante poder avanzar.
La reforma
va a concitar debates en este Parlamento Nacional. En buena hora, pero queremos
también que la reforma sea percibida con un proceso que se puede iniciar desde
ya y por ello, respecto de estos tres tipos de enfermedades, nos ha parecido
indispensable dar una señal potente de comenzar de inmediato.
Por ello yo
quisiera aquí llamar a todos los ciudadanos, a todo los parlamentarios, a mirar
esta reforma sin perjuicios ideológicos, sin ataduras corporativas, a mirarlas
con generosidad y con grandeza.
A terminar con la miseria
Compatriotas: si el cuidado de los enfermamos es primordial, así también lo es
ayudar a los más pobres. Ambos son prioridades esenciales de una sociedad bien
organizada. No nos cansaremos de decirlo:
En 1990 casi
el 40% de las familias chilenas vivían en la pobreza; el año 2000 esa
proporción alcanzaba el 20,6 %.
Chile ha
reducido la pobreza a la mitad en sólo 10 años. Ningún otro país de América
Latina puede exhibir un avance de esta magnitud en la historia reciente.
Pero no
podemos conformarnos, cuando sabemos que 6% vive en condiciones de miseria. Sí,
señor, ¡850.000 chilenos y chilenas no pueden siquiera comer día a día lo que
un ser humano necesita para vivir!
Hemos
aprendido que el camino más eficiente para combatir la pobreza es el
crecimiento económico acelerado. Pero, al mismo tiempo, hemos aprendido que hay
una proporción de nuestra pobreza que no puede ser superada por | |