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Buenos
Días. Esta semana nos enteramos de otro escándalo contable profundamente
inquietante en una importante corporación Estadounidense.
Informes
indican que la compañía escondió cerca de cuatro mil millones de dólares
en gastos, e informó ganancias cuando en realidad puede que haya perdido más
de mil millones de dólares. La Comisión de Valores inmediatamente entabló
una demanda en su contra - para conservar documentos que permitan llevar a
cabo una investigación completa y detallada, y para asegurar que la compañía
no pueda hacer pagos masivos a ejecutivos durante la investigación.
A
pesar de abusos recientes de la confianza del público, nuestra economía
sigue básicamente sana y fuerte, y la gran mayoría de las personas de
negocios viven de acuerdo con las reglas. Sin embargo, la confianza es la
piedra angular de nuestro sistema económico, de modo que unos cuantos
malhechores pueden desacreditar todo nuestro sistema de libre empresa.
Debemos tener reglas y leyes que restablezcan la fe en la integridad del
comercio Estadounidense. El gobierno investigará a fondo cualquier informe
de fraude corporativo y hará responsable de sus acciones a las partes
culpables que engañen a sus accionistas y empleados. Los ejecutivos que
cometan fraude enfrentarán penalidades financieras y, cuando sean culpables
de fechorías criminales, tendrán que servir tiempo en la cárcel.
En
Marzo presenté un plan de diez puntos diseñado a enaltecer la seguridad
económica de los Estadounidenses proporcionando mejor información a los
inversionistas; haciendo más responsables de sus acciones a oficiales
corporativos; y desarrollando un sistema de auditoría más fuerte y más
independiente. Entre otras medidas, el plan le daría a la Comisión de
Valores dos herramientas fundamentales para hacer que los oficiales
corporativos sean responsables de sus acciones: Primero, los oficiales
corporativos que personalmente obtengan beneficio de estados contables
falsos deberán perder todo el dinero obtenido por su fraude. Un ejecutivo
cuyo salario o gratificación esté sujeto al desempeño de su compañía
recibe más dinero cuando le va bien a la compañía. Esto es justo cuando
toda la contabilidad es honesta. Pero cuando malas prácticas contables
hacen aparentar que la compañía es más exitosa de lo que realmente es,
los ejecutivos corporativos deben perder sus falsas ganancias, obtenidas a
costa de los empleados y accionistas.
Segundo,
a los líderes corporativos que violen la confianza del público nunca más
debe entregarse esa confianza. La Comisión de Valores deberá poder
sancionar a los líderes corporativos que claramente abusen de sus poderes,
prohibiéndoles jamás volver a servir como oficiales o directores de
corporaciones públicas.
Desde
mi llamada a acción, la Comisión de Valores ha tratado de quitarle las
ganancias a ejecutivos de alto nivel en cuatro compañías, y en este año
fiscal, la Comisión de Valores ha tratado de excluir a 54 oficiales y
directores. El Jueves pasado la Comisión de Valores ordenó a los Oficiales
Ejecutivos Principales y los Oficiales Financieros Principales de las 1,000
compañías públicas más grandes que certificaran que la información
financiera que sometieron para el año pasado fue justa y precisa.
Además
de traer una nueva medida de responsabilidad por sus acciones a los negocios
Estadounidenses, mi Administración está comprometida a proteger los
ahorros para la jubilación de los trabajadores Estadounidenses. El plan que
yo revelé en Febrero le daría a los trabajadores mayor libertad para
diversificar y administrar sus propios fondos de jubilación. Aseguraría
que los ejecutivos corporativos estén limitados por las mismas
restricciones que los trabajadores durante llamados "períodos de
apagones" en los cuales se prohíbe a los empleados hacer transacciones
en sus cuentas. Le daría a los trabajadores información trimestral sobre
sus inversiones. Y ampliaría el acceso de los trabajadores a asesoramiento
sobre inversiones. Estas medidas darían a los trabajadores Estadounidenses
la confianza de que sus inversiones no serán explotadas por ejecutivos sin
escrúpulos.
Estados
Unidos está marcando el comienzo de una nueva era de responsabilidad - y
esa ética de responsabilidad debe extenderse a los salones de los consejos
de directores corporativos Estadounidenses. Quiero que cada Estadounidense
sepa que la gran mayoría de las personas de negocios son individuos
honestos que cumplen con sus empleados y sus accionistas. No debemos
permitir que las acciones sin escrúpulos de unos pocos individuos creen
dudas sobre todo el sistema de libre empresa. No será tolerada ninguna
violación de la confianza del público. El Gobierno federal estará
vigilante de perseguir a malhechores, para asegurar que los inversionistas y
los trabajadores mantengan la más alta confianza en el sector comercial
Estadounidense.
Gracias
por escuchar.
[PLAN
DE LOS 10 Puntos (Sólo en Inglés)]
Junio
30, 2002
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