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Relaciones entre México y los Estados Unidos

Luis Ernesto Derbez Bautista
Secretario de Relaciones Exteriores de México
 Disertación en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales
Washington, D.C., Mayo 7, 2003
Traducción Oficial


Buenos días y muchas gracias por esta oportunidad que nos brinda. Deseo agradecer a John Hamre por la invitación. También quisiera dar las gracias a Sidney Weintraub por la presentación que hizo de mí. Es realmente un honor estar aquí con ustedes y tener la oportunidad de hablar ante este público tan distinguido, que puedo imaginarme está un poco preocupado por el futuro y el presente de las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos. También es un gran privilegio estar en esta institución, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, considerado una de las mejores organizaciones para la planificación de ideas, "think tanks", como se les conoce en Estados Unidos. Lo que usted dijo de mí, en cuanto a que leo los periódicos es una presentación muy favorable, porque significa que por lo menos usted puede tener la certeza de que estoy consciente de lo que se publica, del tipo de preocupaciones que se tienen y de la condición de la situación en términos de las opiniones que tiene la gente sobre la relación entre ambas naciones.

Algo que no deja de sorprenderme es que se hayan hecho tantos comentarios sobre una decisión que tomó mi gobierno al principio de la administración en el sentido de que México, al estar (¿en?) el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas... ahora parece que se ha originado esta situación en que las personas están analizando la relación entre México y Estados Unidos y están pensando: "¿Qué sucedió? ¿Qué es lo que sucedió entre México y Estados Unidos cuando de hecho todo lo que sucedió es que tomamos la decisión de estar en el Consejo de Seguridad? Esta decisión llevó a otra decisión que, en muchas maneras representó la postura sobre las ideas que tienen México y Estados Unidos en términos de asuntos multilaterales. Se han hecho tantos comentarios al respecto, se ha hablado tanto sobre la base de esa decisión que es interesante escuchar en México que la gente le cuestiona al gobierno si fue un error o no el desear pertenecer al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Así las cosas, lo primero que me gustaría decir es que no fue un error. Fue una decisión clara del Presidente Fox en cuanto a que México había llegado al punto en el que era importante tener presencia en el escenario internacional y presentar a México tal cuál es, un país moderno, un país que ha crecido, que ha alcanzado ese nivel específico y, en especial, que ahora estará participando activa y proactivamente en los asuntos mundiales y tratará de proporcionar respuestas y de tener una presencia en todos estos foros. Por lo tanto, no hubo error alguno. Por el contrario, al estar en el Consejo de Seguridad ahora México se ha presentado cómo es, como un país que está dispuesto a participar en el escenario multilateral y a tomar decisiones y a participar de manera activa en la solución de problemas, de conflictos y de cualquier otro asunto que se presente ante ese Consejo. Sigue habiendo personas en México que piensan que fue un error. No lo creo; fue la decisión correcta y sigue siendo la decisión correcta. Seguiremos trabajando en el Consejo de Seguridad.

Entonces, permítanme expresar cuatro cosas que creo son importantes. Si uno analiza la relación entre México y Estados Unidos, es necesario entender que hay por lo menos cuatro aspectos importantes que tendrán que moldear esa relación.

El primer punto es lo que sucedió después del 11 de septiembre. Después de esta fecha, quedó claro en las mentes de todas las naciones, y en especial para México y Estados Unidos, que la prioridad número uno de nuestra relación es el combate al terrorismo. Ésta es una prioridad tanto para el gobierno mexicano como para el gobierno estadounidense, y debe considerarse como tal.

Lo que nos demostró a todos el 11 de septiembre, no solamente a Estados Unidos sino a todos nosotros, a todos los países del mundo que son responsables de tener relaciones seguras y certeras y de las condiciones para tener desarrollo, crecimiento e inversión, negocios - corríjanme si estoy mal - es que tenemos que idear juntos una estrategia contra el terrorismo. Por lo tanto, en la agenda bilateral, éste se convirtió en el asunto número uno para ambos países.

Es importante entender que México y Estados Unidos tuvieron que decidir después de esa fecha cuál era la prioridad número uno para cada uno de los países y para la agenda bilateral, ésta prioridad fue el combate contra el terrorismo. Por eso, desde entonces, el gobierno mexicano ha trabajado con el gobierno estadounidense para establecer juntos una serie de puntos que representan lo que llamamos el acuerdo de 22 puntos sobre fronteras seguras y seguridad, que es en realidad algo que refleja la magnitud del cambio en la realidad del mundo después de los ataques del 11 de septiembre.

En términos de la decisión que tomó México, sabíamos en esos momentos que la dinámica de nuestra frontera común exigía una sólida colaboración; que México y Estados Unidos tenían que trabajar juntos para vincular la seguridad con la eficiencia en el cruce diario de bienes y personas. Por lo tanto, esto se convirtió en la prioridad número uno de ambos gobiernos y hemos estado trabajando en esa prioridad desde entonces.

En marzo de 2002, nuestro gobierno firmó el plan de acción para la frontera, que sigue funcionando en estos momentos y que es parte de la relación que tenemos.

Este plan incluye tres áreas básicas: una infraestructura segura, un flujo seguro de personas y un flujo seguro de bienes. Este acuerdo se basa en la premisa de que México y Estados Unidos deben trabajar juntos para apoyar el importante flujo transfronterizo entre nuestras naciones y al mismo tiempo protegiéndonos contra posibles amenazas terroristas a ambos lados de la frontera.

Como usted sabe, el Plan Centinela de México, como se le llamó, es el equivalente al que se implantó después de la intervención iraquí. Lo que decidimos, junto con el gobierno de Estados Unidos, fue que trabajaríamos juntos para garantizar que la frontera sería una frontera segura para ambos países.

México ha destinado la mayor cantidad de personas en el ejército para que trabajen en este programa y ha sido parte del programa de seguridad que hemos conjuntado, en este caso, entre la Secretaría de Gobernación en México, encabezada por Santiago Creel, y en su caso, el Departamento de Seguridad, encabezado por el Sr. Ridge.

Como ustedes saben, recientemente se reunieron en la frontera y han estado analizando los distintos elementos de este programa, que garantizará que las prioridades de ambas naciones son luchar contra el terrorismo - que se tomarán las medidas para cumplir con la prioridad número uno y que esto seguirá siendo parte de esta relación bilateral.

Quisiera resaltar que ésta es nuestra prioridad número uno y que se está cumpliendo y que ambos gobiernos están trabajando en ello. Hemos estado trabajando en esto desde el 11 de septiembre y seguiremos trabajando, porque es un asunto importante para ambas naciones.

Éste es el primer punto en el que se basa nuestra relación bilateral.

El segundo punto importante que tenemos que ver como países que estamos trabajando en distintos elementos es, sin lugar a duda, el comercio y la migración.

Debe quedar claro que los vínculos entre los dos países son tales que no podemos hablar de tener esta frontera común, esta situación (¿entremezclada?) y la dinámica de los elementos sociales que se han presentado en su país y en nuestro país por la migración de mexicanos a Estados Unidos; que no podemos dejar de pensar que la migración es un elemento importante y que lo seguirá siendo en la relación bilateral entre nuestras naciones.

La prioridad para ambas naciones es encontrar soluciones para el problema de la migración. Es una prioridad que está sobre la mesa y es una prioridad que tendrá que ser definida en términos de cómo podemos trabajar juntos, para que al final, las posibilidades de una migración segura, los derechos de los emigrantes dentro del contexto de lo que necesitan ambas sociedades y ambas economías, se integre en el ejemplo de cómo podemos trabajar para lograr un sistema modelo relacionado con la migración. 

Esto tiene que ser una prioridad y tiene que ser una prioridad entre México y Estados Unidos. Es algo que no se puede evitar. Sea que lo deseemos o no, es un hecho de la vida. La migración está sucediendo todos los días y se cuenta por miles de personas.

Necesitamos asegurarnos que así como nuestra primera prioridad es la lucha contra el terrorismo y la seguridad en las fronteras, también se tome en consideración el problema de la migración. No es un toma y daca y es muy importante que esto quede bien claro. Nadie está hablando en el gobierno mexicano sobre la compensación entre la seguridad y la migración. Eso es un error si se piensa de esta manera. Lo que queda muy claro aquí es que la migración es una prioridad. La seguridad, el combate contra el terrorismo, es la prioridad más importante y estamos trabajando en ello. Ahora también tenemos que añadir a la migración como parte del proceso y encontrar una manera para hacerlo de tal forma que se demuestre que las acciones que se tomen serán positivas para las personas que tienen que emigrar y para las comunidades en el lado de Estados Unidos que están recibiéndolas.

Esto tendrá que considerarse de esta manera. Se tendrán que obtener los beneficios de una buena política migratoria en cuanto a condiciones de vida más seguras para los emigrantes, pero al mismo tiempo, un ambiente de vida mejor y más seguro para las comunidades que están recibiendo a estas personas. Por lo tanto, tendrán que saber exactamente quién los está recibiendo y qué tipos de actividades se están desarrollando en sus fronteras. Por ello, la migración es la segunda prioridad, y una prioridad muy importante, que continuará en esta misma magnitud.

Obviamente, el comercio se convierte en el tercer eslabón en la cadena de la relación entre México y Estados Unidos. Sidney dijo algo, y se lo agradezco, en cuanto a que fue muy conveniente tener a un economista ahora como Secretario de Relaciones Exteriores en México. Sin embargo, tengo la firme creencia de que el comercio es parte de las acciones de relaciones exteriores que se deben implantar en un país. No es posible pensar hoy en día, en este mundo moderno, en un secretario de relaciones exteriores que solamente se involucre en el diálogo político, que simplemente se introduzca en el diálogo cultural, o que solamente se involucre en las relaciones hemisféricas - y daré más detalles más adelante - y que no conozca otra arma importante, y ésta es la relación comercial que tendremos en el mundo.

El comercio es parte del diálogo político. El comercio es parte de los beneficios que se obtendrán al avanzar lentamente hacia una relación con cualquier país. Por lo tanto, el comercio es un arma importante para la Secretaría de Relaciones Exteriores. Si pensamos en lo que deseamos hacer con China en cuanto a la relación que queremos mejorar, el comercio es parte de las herramientas que tendremos que colocar sobre la mesa cuando vayamos y comentemos cómo podemos fortalecer nuestra relación con un país como China.

Bueno, en el caso de Estados Unidos, no es necesario que empecemos a pensar si el comercio va a ser parte o no de esta relación bilateral. El comercio es parte de la relación bilateral, el comercio se lleva a cabo todos los días y representa casi $300 mil millones de dólares al año. Por lo tanto, cuando se habla de otra prioridad en la relación bilateral con Estados Unidos, claramente el comercio se convierte en una de ellas. Tenemos un tremendo vínculo entre las dos naciones a este respecto. Está relacionado con todas las cosas que ya mencioné antes. Por lo tanto, tenemos que seguir trabajando en la relación comercial para que ésta sea más sólida y mejor para ambas naciones.

No debe quedar duda en la mente de nadie que el TLC ha sido bueno y útil, tanto para Estados Unidos como para México, y esta es una parte muy importante de la relación bilateral que tiene que fortalecerse y solidificarse en los próximos años. Es necesario solucionar todas estas pequeñas disputas. Al mismo tiempo, tenemos que empezar a pensar cómo será la relación comercial entre México y Estados Unidos en los próximos 10 ó 20 años.

Nuestras dos economías están cambiando de manera dinámica y tendrán que vincularse entre sí y nuestras economías tendrán que empezar a pensar más y más, conforme se hagan más y más fuertes nuestras relaciones comerciales y nuestras relaciones de inversión, en el tipo de relación que se definirá para los años futuros.

Por lo tanto, así están las cosas. Primero, la seguridad. Segundo, queda claro que tenemos que analizar los aspectos de la migración. Y tercero, tenemos que pensar en el comercio como otra parte de esta relación bilateral entre México y Estados Unidos.

Cuando se ven estos conceptos, no es posible que se pueda evitar pensar en nuestra ubicación geográfica. Estamos en el Continente Americano. Estados Unidos y México son parte del Continente Americano. Estamos en pláticas para el Tratado de Libre Comercio para el Continente Americano. Y esto me lleva al siguiente punto de la base sobre la que se sustentarán las relaciones entre Estados Unidos y México, y me estoy refiriendo a las acciones de ambos países en lo que llamaré las relaciones hemisféricas. La importancia de este vínculo no solamente en aspectos económicos, sociales, de la migración, sino también de nuestra prioridad común contra el terrorismo, nos lleva a otra pregunta clave que tiene que discutirse en la relación bilateral. Ésta es la relación entre México y Estados Unidos y el resto del Continente Americano. A esto es a lo que yo llamo las relaciones hemisféricas que tendrán que incluirse como parte de la agenda bilateral. Tenemos que trabajar en ese concepto, tenemos que empezar a trabajar y a ver cuáles son los problemas que enfrentaremos en el futuro en nuestra región y que tendrán que solucionarse, algunos instrumentos que definan o no posiciones comunes, y para lograrlo, tenemos que discutir entre México y Estados Unidos cómo esta relación hemisférica afectará nuestra relación bilateral.

Entonces, las preguntas que tendrán que hacerse a este respecto, y ésta es una de las razones por qué a esta reunión la llamamos la reunión hemisférica sobre la seguridad, son cosas como el hecho de que México está tratando de establecer la nueva definición sobre cuáles deben ser las condiciones hemisféricas para la seguridad. Éstas son cosas que tendrán que discutirse en el foro, que tendrán que presentarse en la relación bilateral, y para ello tendremos que definir cómo México y los Estados ven los distintos aspectos y problemas de los países en la región. Por lo tanto, estamos hablando sobre relaciones comunes con países como Colombia, Venezuela, Cuba, etc. Tenemos que incluir esto como parte de la relación bilateral y como parte de lo que será entonces... debido a nuestra ubicación geográfica... la relación con el resto del hemisferio. Ésta es otra de las grandes prioridades que tenemos en mente y estamos tratar de incluir en las pláticas de nuestra agenda bilateral con Estados Unidos.

Y después, obviamente, el último punto importante es lo que llamamos las acciones o asuntos multilaterales.

Sí, somos parte del Continente Americano y tenemos que considerar la parte hemisférica dentro de ese contexto, pero hoy en día también estamos viendo el sistema de las Naciones Unidas, que tiene que mejorarse y refinarse. Es claro que se necesita una reforma en el Consejo de Seguridad. Es claro que se necesita una reforma en el sistema de las Naciones Unidas. Es claro que para poder solucionar los problemas multilaterales, tenemos que encontrar estructuras más sólidas, mejores y más flexibles que nos permitan obtener lo que se requiere: flexibilidad, rapidez y, al mismo tiempo, un conjunto de reglas que todos podamos respetar.

En este sentido, puedo decir que recientemente estuve en Europa, y al platicar con algunos de mis amigos europeos, les expuse mi concepto sobre lo que pensamos en términos de esta agenda multilateral y sobre el futuro de las Naciones Unidos, que ellos inventaron como parte del proceso de integración de la Comunidad Europea. Les dije que podía entender por qué se interesaron en la creación de la Unión Europea, lo que se llama esta geometría viable, en el sentido de que puede haber movimiento entre los diferentes países, aceptando las diferencias de cada uno de ellos, sus posiciones y tamaños relativos.

Algo similar, y no sé qué es esto en estos momentos, pero algo similar tendrá que definirse en términos de la relación multilateral que necesitamos en el mundo de nuestros días. Esta geometría viable que mencionamos cuando se pensaba en la manera de lograr el proceso de integración en Europa es algo que ahora tendrá que incluirse en el concepto del nuevo diseño de las Naciones Unidas. Es un asunto importante que tendremos que analizar y en el que tendremos que trabajar. Es un asunto importante porque creará las condiciones del tipo de estructura para las relaciones multilaterales que nos gustaría tener en el siglo XXI. No podemos seguir usando elementos que se definieron y que se han fortalecido para el siglo pasado y que se piensa tendrán que seguir intactos durante el nuevo tipo de relaciones que existen en al mundo actual.

Por lo tanto, éste es otro punto muy importante de contacto entre México y los Estados Unidos. Obviamente, como parte de la agenda bilateral, tenemos que sentarnos juntos y pensar en el tipo de instituciones multilaterales que deseamos tener en el mundo para que tengan un mayor sentido para cada uno de nosotros - Estados Unidos, México y el resto de los países que desearían tener este orden y este tipo de estructura legal que tenga sentido para el futuro.

Éstos son los puntos principales que estamos buscando como parte de nuestra agenda bilateral con Estados Unidos. Por lo tanto, es importante que regrese a mi concepto inicial. Existe esta percepción, y ha sido fortalecida por las declaraciones de personas a ambos lados, que debido a la situación iraquí, se ha deteriorado la relación entre México y Estados Unidos, entre el gobierno mexicano y el gobierno de Estados Unidos. Lo que puedo decirles es que en términos de lo que hemos visto hasta ahora, no hay deterioro alguno en el concepto de estos puntos que acabo de mencionar.

Estamos trabajando muy estrechamente, y estamos trabajando diariamente en el problema de la seguridad y del combate contra el terrorismo. Trabajamos en ello todos los días.

También estamos trabajando muy estrechamente en los problemas de la migración, con un perfil diferente. No estamos viendo este enorme perfil, porque ambos entendemos ahora cómo buscar soluciones prácticas que tengan sentido para las personas, que son los emigrantes, y para las personas que los están recibiendo en sus comunidades. Por lo tanto, tenemos que empezar a pensar en las maneras necesarias para pasar lentamente hacia el proceso de integración de estos emigrantes que van a la comunidad de Estados Unidos. Tenemos que considerarlo como un problema en evolución, como una solución en evolución. Y tenemos que verlo como algo que avanzará con lentitud, con el paso del tiempo, en lugar de buscar una solución inmediata.

En mi opinión, esto fue parte del problema que tuvimos en el pasado --- este concepto de una solución rápida, en la que la enchilada se prepararía con una sola acción. En lugar de ello, tenemos que considerarlo como un proceso en el que estaremos trabajando lentamente para ver cuáles son los beneficios que recibirán las personas a ambos lados de la frontera gracias a contar con una mejor política migratoria entre las dos naciones. ¿Cómo puede el gobierno de México y el gobierno de Estados Unidos vincular lo que estamos haciendo en asuntos de la seguridad, lo que estamos haciendo en nuestra lucha contra el terrorismo, contra el narcotráfico, y después lentamente tomar los mismos tipos de acciones todos los días en el problema de la migración? Esto es algo para lo que tenemos que sentarnos, platicar, y ya lo estamos haciendo en estos momentos.

Después, obviamente, el comercio, que se lleva a cabo todos los días. Éste es un ejemplo claro de que es equivocada la percepción de las personas. Cuando Estados Unidos entró en alerta naranja e implantamos el Programa Centinela en el lado mexicano como parte de nuestra relación bilateral sobre asuntos relacionados con la seguridad, las cosas se complicaron en la frontera. Esto es claro. Lo que sucedió de manera automática es que se tuvieron medidas de seguridad más estrictas a ambos lados de la frontera. Como resultado de ello, el transporte, la transferencia de bienes entre México y Estados Unidos pasó de un promedio de una hora, una hora quince minutos, a casi cuatro horas.

Cuando analizamos juntos esa demora, trabajamos como gobiernos en esta frontera segura o programa de Frontera Inteligente, y lo que hicimos es que encontramos las maneras para hacerlo de tal manera que una semana y media después, el tiempo para el cruce de mercancía entre ambas naciones se había reducido de cuatro horas a hora y media - quince minutos más en promedio de lo que se requería antes del inicio de la alerta naranja.

Una vez más, esto demuestra que como gobiernos analizamos el problema, trabajamos en ese problema y lo solucionamos, porque lo más conveniente para ambas naciones era que continuara el comercio de manera sencilla y fluida. Funciona y lo hicimos juntos.

Es claro que en las relaciones hemisféricas apenas estamos iniciando nuestras conversaciones. Es claro que tenemos que referirnos a la OEA y encontrar manera para que sea más efectiva. Es claro que México y Estados Unidos tendrán que sentarse y hablar sobre los problemas comunes que vemos en muchos de nuestros vecinos y amigos en la región. Por lo tanto, es claro que esto se integrará en la agenda como parte del diálogo que seguiremos teniendo en los próximos meses.

México ha ofrecido, y es algo que se ha aceptado, celebrar no solamente esta reunión hemisférica de ministros con relación a los problemas de la seguridad, sino que también en el mes de noviembre celebraremos esta Cumbre de las Américas, en la que discutiremos los problemas a nivel regional y hemisférico en temas como economía, problemas sociales y, obviamente, problemas de la seguridad. Los aspectos sociales son importantes, los aspectos económicos son importantes, los aspectos de la seguridad serán parte de la agenda que analizaremos en esta cumbre que se realizará a finales de año.

Y finalmente estamos trabajando juntos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Estamos trabajando juntos para ver el futuro y cómo puede lograrse la solución para la crisis de Iraq. Estamos trabajando juntos no solamente con estados Unidos, sino también con los demás miembros del Consejo de Seguridad, para encontrar esta solución. Durante la presidencia de México del Consejo de Seguridad, trabajamos de manera muy clara para encontrar las formas junto con todos sus miembros para encontrar la solución correcta para Iraq. Esto es parte de la agenda multilateral que estamos persiguiendo y estamos trabajando junto con Estados Unidos y con el resto de los países.

Existen tantos puntos de convergencia en estas cosas que lo que debemos resaltar son precisamente los puntos de convergencia, en lugar de enfocarnos en los puntos de divergencia. Desafortunadamente, lo que encuentro todos los días es que lo único que me pregunta la gente, lo único que menciona la gente, son los puntos de divergencia entre las dos naciones. Sin embargo, nadie tiene que preguntar esto, y no les gusta preguntar esto, porque obviamente hay más puntos de convergencia que puntos de divergencia en toda la relación multilateral. Es un poco triste que estas percepciones pasen a formar parte de esta imagen que se está enviando a muchas de las personas en México y en Estados Unidos en cuanto a que hay una diferencia. Sin embargo, nadie menciona los muchos acuerdos alcanzados en términos de encontrar la solución para el futuro de la crisis de Iraq o de muchos otros aspectos multilaterales.

Éstos son los puntos de la nueva agenda de México y Estados Unidos en cuanto a la importancia bilateral que tienen para ambas naciones. Esto es en lo que vamos a estar trabajando, esto es lo que voy a discutir hoy con varios de los funcionarios de la administración - la administración del Sr. Bush - y esto es en lo que están trabajando el gobierno mexicano y el gobierno de Estados Unidos. Estamos trabajando para encontrar estos puntos comunes en nuestra agenda bilateral que ayuden a mejorar la relación bilateral, que nos ayude a encontrar más coincidencias en cuanto a las relaciones hemisféricas y multilaterales de ambas naciones.

Muchas gracias.

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Junio 18, 2003
 

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