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Buenos
días y muchas gracias por esta oportunidad que nos brinda. Deseo agradecer a
John Hamre por la invitación. También quisiera dar las gracias a Sidney
Weintraub por la presentación que hizo de mí. Es realmente un honor estar
aquí con ustedes y tener la oportunidad de hablar ante este público tan
distinguido, que puedo imaginarme está un poco preocupado por el futuro y el
presente de las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos.
También es un gran privilegio estar en esta institución, el Centro de
Estudios Estratégicos e Internacionales, considerado una de las mejores
organizaciones para la planificación de ideas, "think tanks", como se les
conoce en Estados Unidos. Lo que usted dijo de mí, en cuanto a que leo los
periódicos es una presentación muy favorable, porque significa que por lo
menos usted puede tener la certeza de que estoy consciente de lo que se
publica, del tipo de preocupaciones que se tienen y de la condición de la
situación en términos de las opiniones que tiene la gente sobre la relación
entre ambas naciones.
Algo que no
deja de sorprenderme es que se hayan hecho tantos comentarios sobre una
decisión que tomó mi gobierno al principio de la administración en el sentido
de que México, al estar (¿en?) el Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas... ahora parece que se ha originado esta situación en que las personas
están analizando la relación entre México y Estados Unidos y están pensando:
"¿Qué sucedió? ¿Qué es lo que sucedió entre México y Estados Unidos cuando de
hecho todo lo que sucedió es que tomamos la decisión de estar en el Consejo de
Seguridad? Esta decisión llevó a otra decisión que, en muchas maneras
representó la postura sobre las ideas que tienen México y Estados Unidos en
términos de asuntos multilaterales. Se han hecho tantos comentarios al
respecto, se ha hablado tanto sobre la base de esa decisión que es interesante
escuchar en México que la gente le cuestiona al gobierno si fue un error o no
el desear pertenecer al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Así las
cosas, lo primero que me gustaría decir es que no fue un error. Fue una
decisión clara del Presidente Fox en cuanto a que México había llegado al punto
en el que era importante tener presencia en el escenario internacional y
presentar a México tal cuál es, un país moderno, un país que ha crecido, que ha
alcanzado ese nivel específico y, en especial, que ahora estará participando
activa y proactivamente en los asuntos mundiales y tratará de proporcionar
respuestas y de tener una presencia en todos estos foros. Por lo tanto, no hubo
error alguno. Por el contrario, al estar en el Consejo de Seguridad ahora
México se ha presentado cómo es, como un país que está dispuesto a participar
en el escenario multilateral y a tomar decisiones y a participar de manera
activa en la solución de problemas, de conflictos y de cualquier otro asunto
que se presente ante ese Consejo. Sigue habiendo personas en México que piensan
que fue un error. No lo creo; fue la decisión correcta y sigue siendo la
decisión correcta. Seguiremos trabajando en el Consejo de Seguridad.
Entonces,
permítanme expresar cuatro cosas que creo son importantes. Si uno analiza la
relación entre México y Estados Unidos, es necesario entender que hay por lo
menos cuatro aspectos importantes que tendrán que moldear esa relación.
El primer
punto es lo que sucedió después del 11 de septiembre. Después de esta fecha,
quedó claro en las mentes de todas las naciones, y en especial para México y
Estados Unidos, que la prioridad número uno de nuestra relación es el combate
al terrorismo. Ésta es una prioridad tanto para el gobierno mexicano como para
el gobierno estadounidense, y debe considerarse como tal.
Lo que nos
demostró a todos el 11 de septiembre, no solamente a Estados Unidos sino a
todos nosotros, a todos los países del mundo que son responsables de tener
relaciones seguras y certeras y de las condiciones para tener desarrollo,
crecimiento e inversión, negocios - corríjanme si estoy mal - es que tenemos
que idear juntos una estrategia contra el terrorismo. Por lo tanto, en la
agenda bilateral, éste se convirtió en el asunto número uno para ambos países.
Es
importante entender que México y Estados Unidos tuvieron que decidir después de
esa fecha cuál era la prioridad número uno para cada uno de los países y para
la agenda bilateral, ésta prioridad fue el combate contra el terrorismo. Por
eso, desde entonces, el gobierno mexicano ha trabajado con el gobierno
estadounidense para establecer juntos una serie de puntos que representan lo
que llamamos el acuerdo de 22 puntos sobre fronteras seguras y seguridad, que
es en realidad algo que refleja la magnitud del cambio en la realidad del mundo
después de los ataques del 11 de septiembre.
En términos
de la decisión que tomó México, sabíamos en esos momentos que la dinámica de
nuestra frontera común exigía una sólida colaboración; que México y Estados
Unidos tenían que trabajar juntos para vincular la seguridad con la eficiencia
en el cruce diario de bienes y personas. Por lo tanto, esto se convirtió en la
prioridad número uno de ambos gobiernos y hemos estado trabajando en esa
prioridad desde entonces.
En marzo de
2002, nuestro gobierno firmó el plan de acción para la frontera, que sigue
funcionando en estos momentos y que es parte de la relación que tenemos.
Este plan
incluye tres áreas básicas: una infraestructura segura, un flujo seguro de
personas y un flujo seguro de bienes. Este acuerdo se basa en la premisa de que
México y Estados Unidos deben trabajar juntos para apoyar el importante flujo
transfronterizo entre nuestras naciones y al mismo tiempo protegiéndonos contra
posibles amenazas terroristas a ambos lados de la frontera.
Como usted
sabe, el Plan Centinela de México, como se le llamó, es el equivalente al que
se implantó después de la intervención iraquí. Lo que decidimos, junto con el
gobierno de Estados Unidos, fue que trabajaríamos juntos para garantizar que la
frontera sería una frontera segura para ambos países.
México ha
destinado la mayor cantidad de personas en el ejército para que trabajen en
este programa y ha sido parte del programa de seguridad que hemos conjuntado,
en este caso, entre la Secretaría de Gobernación en México, encabezada por
Santiago Creel, y en su caso, el Departamento de Seguridad, encabezado por el
Sr. Ridge.
Como ustedes
saben, recientemente se reunieron en la frontera y han estado analizando los
distintos elementos de este programa, que garantizará que las prioridades de
ambas naciones son luchar contra el terrorismo - que se tomarán las medidas
para cumplir con la prioridad número uno y que esto seguirá siendo parte de
esta relación bilateral.
Quisiera
resaltar que ésta es nuestra prioridad número uno y que se está cumpliendo y
que ambos gobiernos están trabajando en ello. Hemos estado trabajando en esto
desde el 11 de septiembre y seguiremos trabajando, porque es un asunto
importante para ambas naciones.
Éste es el
primer punto en el que se basa nuestra relación bilateral.
El segundo
punto importante que tenemos que ver como países que estamos trabajando en
distintos elementos es, sin lugar a duda, el comercio y la migración.
Debe quedar
claro que los vínculos entre los dos países son tales que no podemos hablar de
tener esta frontera común, esta situación (¿entremezclada?) y la dinámica de
los elementos sociales que se han presentado en su país y en nuestro país por
la migración de mexicanos a Estados Unidos; que no podemos dejar de pensar que
la migración es un elemento importante y que lo seguirá siendo en la relación
bilateral entre nuestras naciones.
La prioridad
para ambas naciones es encontrar soluciones para el problema de la migración.
Es una prioridad que está sobre la mesa y es una prioridad que tendrá que ser
definida en términos de cómo podemos trabajar juntos, para que al final, las
posibilidades de una migración segura, los derechos de los emigrantes dentro
del contexto de lo que necesitan ambas sociedades y ambas economías, se integre
en el ejemplo de cómo podemos trabajar para lograr un sistema modelo
relacionado con la migración.
Esto tiene
que ser una prioridad y tiene que ser una prioridad entre México y Estados
Unidos. Es algo que no se puede evitar. Sea que lo deseemos o no, es un hecho
de la vida. La migración está sucediendo todos los días y se cuenta por miles
de personas.
Necesitamos
asegurarnos que así como nuestra primera prioridad es la lucha contra el
terrorismo y la seguridad en las fronteras, también se tome en consideración el
problema de la migración. No es un toma y daca y es muy importante que esto
quede bien claro. Nadie está hablando en el gobierno mexicano sobre la
compensación entre la seguridad y la migración. Eso es un error si se piensa de
esta manera. Lo que queda muy claro aquí es que la migración es una prioridad.
La seguridad, el combate contra el terrorismo, es la prioridad más importante y
estamos trabajando en ello. Ahora también tenemos que añadir a la migración
como parte del proceso y encontrar una manera para hacerlo de tal forma que se
demuestre que las acciones que se tomen serán positivas para las personas que
tienen que emigrar y para las comunidades en el lado de Estados Unidos que
están recibiéndolas.
Esto tendrá
que considerarse de esta manera. Se tendrán que obtener los beneficios de una
buena política migratoria en cuanto a condiciones de vida más seguras para los
emigrantes, pero al mismo tiempo, un ambiente de vida mejor y más seguro para
las comunidades que están recibiendo a estas personas. Por lo tanto, tendrán
que saber exactamente quién los está recibiendo y qué tipos de actividades se
están desarrollando en sus fronteras. Por ello, la migración es la segunda
prioridad, y una prioridad muy importante, que continuará en esta misma
magnitud.
Obviamente,
el comercio se convierte en el tercer eslabón en la cadena de la relación entre
México y Estados Unidos. Sidney dijo algo, y se lo agradezco, en cuanto a que
fue muy conveniente tener a un economista ahora como Secretario de Relaciones
Exteriores en México. Sin embargo, tengo la firme creencia de que el comercio
es parte de las acciones de relaciones exteriores que se deben implantar en un
país. No es posible pensar hoy en día, en este mundo moderno, en un secretario
de relaciones exteriores que solamente se involucre en el diálogo político, que
simplemente se introduzca en el diálogo cultural, o que solamente se involucre
en las relaciones hemisféricas - y daré más detalles más adelante - y que no
conozca otra arma importante, y ésta es la relación comercial que tendremos en
el mundo.
El comercio
es parte del diálogo político. El comercio es parte de los beneficios que se
obtendrán al avanzar lentamente hacia una relación con cualquier país. Por lo
tanto, el comercio es un arma importante para la Secretaría de Relaciones
Exteriores. Si pensamos en lo que deseamos hacer con China en cuanto a la
relación que queremos mejorar, el comercio es parte de las herramientas que
tendremos que colocar sobre la mesa cuando vayamos y comentemos cómo podemos
fortalecer nuestra relación con un país como China.
Bueno, en el
caso de Estados Unidos, no es necesario que empecemos a pensar si el comercio
va a ser parte o no de esta relación bilateral. El comercio es parte de la
relación bilateral, el comercio se lleva a cabo todos los días y representa
casi $300 mil millones de dólares al año. Por lo tanto, cuando se habla de otra
prioridad en la relación bilateral con Estados Unidos, claramente el comercio
se convierte en una de ellas. Tenemos un tremendo vínculo entre las dos
naciones a este respecto. Está relacionado con todas las cosas que ya mencioné
antes. Por lo tanto, tenemos que seguir trabajando en la relación comercial
para que ésta sea más sólida y mejor para ambas naciones.
No debe
quedar duda en la mente de nadie que el TLC ha sido bueno y útil, tanto para
Estados Unidos como para México, y esta es una parte muy importante de la
relación bilateral que tiene que fortalecerse y solidificarse en los próximos
años. Es necesario solucionar todas estas pequeñas disputas. Al mismo tiempo,
tenemos que empezar a pensar cómo será la relación comercial entre México y
Estados Unidos en los próximos 10 ó 20 años.
Nuestras dos
economías están cambiando de manera dinámica y tendrán que vincularse entre sí
y nuestras economías tendrán que empezar a pensar más y más, conforme se hagan
más y más fuertes nuestras relaciones comerciales y nuestras relaciones de
inversión, en el tipo de relación que se definirá para los años futuros.
Por lo
tanto, así están las cosas. Primero, la seguridad. Segundo, queda claro que
tenemos que analizar los aspectos de la migración. Y tercero, tenemos que
pensar en el comercio como otra parte de esta relación bilateral entre México y
Estados Unidos.
Cuando se
ven estos conceptos, no es posible que se pueda evitar pensar en nuestra
ubicación geográfica. Estamos en el Continente Americano. Estados Unidos y
México son parte del Continente Americano. Estamos en pláticas para el Tratado
de Libre Comercio para el Continente Americano. Y esto me lleva al siguiente
punto de la base sobre la que se sustentarán las relaciones entre Estados
Unidos y México, y me estoy refiriendo a las acciones de ambos países en lo que
llamaré las relaciones hemisféricas. La importancia de este vínculo no
solamente en aspectos económicos, sociales, de la migración, sino también de
nuestra prioridad común contra el terrorismo, nos lleva a otra pregunta clave
que tiene que discutirse en la relación bilateral. Ésta es la relación entre
México y Estados Unidos y el resto del Continente Americano. A esto es a lo que
yo llamo las relaciones hemisféricas que tendrán que incluirse como parte de la
agenda bilateral. Tenemos que trabajar en ese concepto, tenemos que empezar a
trabajar y a ver cuáles son los problemas que enfrentaremos en el futuro en
nuestra región y que tendrán que solucionarse, algunos instrumentos que definan
o no posiciones comunes, y para lograrlo, tenemos que discutir entre México y
Estados Unidos cómo esta relación hemisférica afectará nuestra relación
bilateral.
Entonces,
las preguntas que tendrán que hacerse a este respecto, y ésta es una de las
razones por qué a esta reunión la llamamos la reunión hemisférica sobre la
seguridad, son cosas como el hecho de que México está tratando de establecer la
nueva definición sobre cuáles deben ser las condiciones hemisféricas para la
seguridad. Éstas son cosas que tendrán que discutirse en el foro, que tendrán
que presentarse en la relación bilateral, y para ello tendremos que definir
cómo México y los Estados ven los distintos aspectos y problemas de los países
en la región. Por lo tanto, estamos hablando sobre relaciones comunes con
países como Colombia, Venezuela, Cuba, etc. Tenemos que incluir esto como parte
de la relación bilateral y como parte de lo que será entonces... debido a
nuestra ubicación geográfica... la relación con el resto del hemisferio. Ésta
es otra de las grandes prioridades que tenemos en mente y estamos tratar de
incluir en las pláticas de nuestra agenda bilateral con Estados Unidos.
Y después,
obviamente, el último punto importante es lo que llamamos las acciones o
asuntos multilaterales.
Sí, somos
parte del Continente Americano y tenemos que considerar la parte hemisférica
dentro de ese contexto, pero hoy en día también estamos viendo el sistema de
las Naciones Unidas, que tiene que mejorarse y refinarse. Es claro que se
necesita una reforma en el Consejo de Seguridad. Es claro que se necesita una
reforma en el sistema de las Naciones Unidas. Es claro que para poder
solucionar los problemas multilaterales, tenemos que encontrar estructuras más
sólidas, mejores y más flexibles que nos permitan obtener lo que se requiere:
flexibilidad, rapidez y, al mismo tiempo, un conjunto de reglas que todos
podamos respetar.
En este
sentido, puedo decir que recientemente estuve en Europa, y al platicar con
algunos de mis amigos europeos, les expuse mi concepto sobre lo que pensamos en
términos de esta agenda multilateral y sobre el futuro de las Naciones Unidos,
que ellos inventaron como parte del proceso de integración de la Comunidad
Europea. Les dije que podía entender por qué se interesaron en la creación de
la Unión Europea, lo que se llama esta geometría viable, en el sentido de que
puede haber movimiento entre los diferentes países, aceptando las diferencias
de cada uno de ellos, sus posiciones y tamaños relativos.
Algo
similar, y no sé qué es esto en estos momentos, pero algo similar tendrá que
definirse en términos de la relación multilateral que necesitamos en el mundo
de nuestros días. Esta geometría viable que mencionamos cuando se pensaba en la
manera de lograr el proceso de integración en Europa es algo que ahora tendrá
que incluirse en el concepto del nuevo diseño de las Naciones Unidas. Es un
asunto importante que tendremos que analizar y en el que tendremos que
trabajar. Es un asunto importante porque creará las condiciones del tipo de
estructura para las relaciones multilaterales que nos gustaría tener en el
siglo XXI. No podemos seguir usando elementos que se definieron y que se han
fortalecido para el siglo pasado y que se piensa tendrán que seguir intactos
durante el nuevo tipo de relaciones que existen en al mundo actual.
Por lo
tanto, éste es otro punto muy importante de contacto entre México y los Estados
Unidos. Obviamente, como parte de la agenda bilateral, tenemos que sentarnos
juntos y pensar en el tipo de instituciones multilaterales que deseamos tener
en el mundo para que tengan un mayor sentido para cada uno de nosotros -
Estados Unidos, México y el resto de los países que desearían tener este orden
y este tipo de estructura legal que tenga sentido para el futuro.
Éstos son
los puntos principales que estamos buscando como parte de nuestra agenda
bilateral con Estados Unidos. Por lo tanto, es importante que regrese a mi
concepto inicial. Existe esta percepción, y ha sido fortalecida por las
declaraciones de personas a ambos lados, que debido a la situación iraquí, se
ha deteriorado la relación entre México y Estados Unidos, entre el gobierno
mexicano y el gobierno de Estados Unidos. Lo que puedo decirles es que en
términos de lo que hemos visto hasta ahora, no hay deterioro alguno en el
concepto de estos puntos que acabo de mencionar.
Estamos
trabajando muy estrechamente, y estamos trabajando diariamente en el problema
de la seguridad y del combate contra el terrorismo. Trabajamos en ello todos
los días.
También
estamos trabajando muy estrechamente en los problemas de la migración, con un
perfil diferente. No estamos viendo este enorme perfil, porque ambos entendemos
ahora cómo buscar soluciones prácticas que tengan sentido para las personas,
que son los emigrantes, y para las personas que los están recibiendo en sus
comunidades. Por lo tanto, tenemos que empezar a pensar en las maneras
necesarias para pasar lentamente hacia el proceso de integración de estos
emigrantes que van a la comunidad de Estados Unidos. Tenemos que considerarlo
como un problema en evolución, como una solución en evolución. Y tenemos que
verlo como algo que avanzará con lentitud, con el paso del tiempo, en lugar de
buscar una solución inmediata.
En mi
opinión, esto fue parte del problema que tuvimos en el pasado --- este concepto
de una solución rápida, en la que la enchilada se prepararía con una sola
acción. En lugar de ello, tenemos que considerarlo como un proceso en el que
estaremos trabajando lentamente para ver cuáles son los beneficios que
recibirán las personas a ambos lados de la frontera gracias a contar con una
mejor política migratoria entre las dos naciones. ¿Cómo puede el gobierno de
México y el gobierno de Estados Unidos vincular lo que estamos haciendo en
asuntos de la seguridad, lo que estamos haciendo en nuestra lucha contra el
terrorismo, contra el narcotráfico, y después lentamente tomar los mismos tipos
de acciones todos los días en el problema de la migración? Esto es algo para lo
que tenemos que sentarnos, platicar, y ya lo estamos haciendo en estos
momentos.
Después,
obviamente, el comercio, que se lleva a cabo todos los días. Éste es un ejemplo
claro de que es equivocada la percepción de las personas. Cuando Estados Unidos
entró en alerta naranja e implantamos el Programa Centinela en el lado mexicano
como parte de nuestra relación bilateral sobre asuntos relacionados con la
seguridad, las cosas se complicaron en la frontera. Esto es claro. Lo que
sucedió de manera automática es que se tuvieron medidas de seguridad más
estrictas a ambos lados de la frontera. Como resultado de ello, el transporte,
la transferencia de bienes entre México y Estados Unidos pasó de un promedio de
una hora, una hora quince minutos, a casi cuatro horas.
Cuando
analizamos juntos esa demora, trabajamos como gobiernos en esta frontera segura
o programa de Frontera Inteligente, y lo que hicimos es que encontramos las
maneras para hacerlo de tal manera que una semana y media después, el tiempo
para el cruce de mercancía entre ambas naciones se había reducido de cuatro
horas a hora y media - quince minutos más en promedio de lo que se requería
antes del inicio de la alerta naranja.
Una vez más,
esto demuestra que como gobiernos analizamos el problema, trabajamos en ese
problema y lo solucionamos, porque lo más conveniente para ambas naciones era
que continuara el comercio de manera sencilla y fluida. Funciona y lo hicimos
juntos.
Es claro que
en las relaciones hemisféricas apenas estamos iniciando nuestras
conversaciones. Es claro que tenemos que referirnos a la OEA y encontrar manera
para que sea más efectiva. Es claro que México y Estados Unidos tendrán que
sentarse y hablar sobre los problemas comunes que vemos en muchos de nuestros
vecinos y amigos en la región. Por lo tanto, es claro que esto se integrará en
la agenda como parte del diálogo que seguiremos teniendo en los próximos meses.
México ha
ofrecido, y es algo que se ha aceptado, celebrar no solamente esta reunión
hemisférica de ministros con relación a los problemas de la seguridad, sino que
también en el mes de noviembre celebraremos esta Cumbre de las Américas, en la
que discutiremos los problemas a nivel regional y hemisférico en temas como
economía, problemas sociales y, obviamente, problemas de la seguridad. Los
aspectos sociales son importantes, los aspectos económicos son importantes, los
aspectos de la seguridad serán parte de la agenda que analizaremos en esta
cumbre que se realizará a finales de año.
Y finalmente
estamos trabajando juntos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Estamos trabajando juntos para ver el futuro y cómo puede lograrse la solución
para la crisis de Iraq. Estamos trabajando juntos no solamente con estados
Unidos, sino también con los demás miembros del Consejo de Seguridad, para
encontrar esta solución. Durante la presidencia de México del Consejo de
Seguridad, trabajamos de manera muy clara para encontrar las formas junto con
todos sus miembros para encontrar la solución correcta para Iraq. Esto es parte
de la agenda multilateral que estamos persiguiendo y estamos trabajando junto
con Estados Unidos y con el resto de los países.
Existen
tantos puntos de convergencia en estas cosas que lo que debemos resaltar son
precisamente los puntos de convergencia, en lugar de enfocarnos en los puntos
de divergencia. Desafortunadamente, lo que encuentro todos los días es que lo
único que me pregunta la gente, lo único que menciona la gente, son los puntos
de divergencia entre las dos naciones. Sin embargo, nadie tiene que preguntar
esto, y no les gusta preguntar esto, porque obviamente hay más puntos de
convergencia que puntos de divergencia en toda la relación multilateral. Es un
poco triste que estas percepciones pasen a formar parte de esta imagen que se
está enviando a muchas de las personas en México y en Estados Unidos en cuanto
a que hay una diferencia. Sin embargo, nadie menciona los muchos acuerdos
alcanzados en términos de encontrar la solución para el futuro de la crisis de
Iraq o de muchos otros aspectos multilaterales.
Éstos son
los puntos de la nueva agenda de México y Estados Unidos en cuanto a la
importancia bilateral que tienen para ambas naciones. Esto es en lo que vamos a
estar trabajando, esto es lo que voy a discutir hoy con varios de los
funcionarios de la administración - la administración del Sr. Bush - y esto es
en lo que están trabajando el gobierno mexicano y el gobierno de Estados
Unidos. Estamos trabajando para encontrar estos puntos comunes en nuestra
agenda bilateral que ayuden a mejorar la relación bilateral, que nos ayude a
encontrar más coincidencias en cuanto a las relaciones hemisféricas y
multilaterales de ambas naciones.
Muchas
gracias.
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Junio 18, 2003
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