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BID impulsa iniciativas para mejorar condiciones laborales de la mujer en América Latina y El Caribe
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Avances y desafíos en el ámbito de trabajo para los grupos más desaventajados
Claudia Piras
(BID)
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Si bien siguen existiendo fuertes desigualdades entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, no cabe duda que hay una serie de buenas noticias para las mujeres y para nuestras sociedades en general. En prácticamente todos los países de la región ha aumentado la participación de la mujer en el mercado laboral. Ellas representan hoy el 40% de la fuerza de trabajo de la región. Los salarios relativos de la mujer han ido emparejándose con el de los hombres en los últimos años. En algunos países, como Costa Rica y Uruguay, el salario por hora de las mujeres es el 90% del salario de los hombres, según un estudio sobre la mujer en el mercado laboral preparado por Cox, Duryea y Ureta para el BID.
A pesar de la rápida incorporación de la mujer al mercado laboral y de su amplio acceso al liderazgo político y comunitario en los últimos años, existe todavía en América Latina una gran desigualdad de oportunidades frente al hombre según señalan las tasas de desempleo y de empleo informal o inestable, y los datos sobre protección social y nivel de los ingresos. La segregación ocupacional continua restringiendo la participación de la mujer a un número limitado de ocupaciones y no se observan avances en la última década. Más aún, las mujeres de menores niveles de educación enfrentan mayor segregación que las más educadas, según el estudio elaborado por Deutsch, Morrison, Piras y
Nopo.
“Las mujeres necesitan un nivel de escolaridad significativamente superior al de los hombres para acceder a las mismas oportunidades de empleo: Cuatro años más para obtener el mismo ingreso y dos años más en promedio para tener oportunidades similares de acceder a una ocupación formal”, según un informe de la Oficina Internacional del Trabajo sobre el panorama laboral en la región.
En este marco, coincidentemente con la Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo en Santiago de Chile, el 17 de marzo se realizó un seminario co-auspiciado por el BID, la CEPAL y los Gobiernos de Chile y Noruega, que documentó los avances y retos de la situación laboral de la mujer en la región y difundió ejemplos exitosos de políticas y programas para mejorar sus condiciones en el ámbito del trabajo.
El impacto de la globalización y las políticas comerciales, las reformas estructurales en los países, los sistemas de pensiones y de protección social, la discriminación en el mercado laboral y la incorporación de consideraciones de género en las políticas de desarrollo, son algunos de los aspectos de la compleja realidad que se analizó en la reunión “Mujer en el trabajo: Un reto para el desarrollo” en la sede de la CEPAL.
Las deliberaciones incluyeron un taller, presidido por la vicepresidenta ejecutiva del BID, K Burke Dillon, con representantes de organizaciones de la sociedad civil, que presentaron ejemplos exitosos de promoción de la mujer en el mercado laboral.
El BID y la promoción de la mujer:
En las últimas décadas, el BID ha destinado numerosos programas e iniciativas a promover los temas de la mujer y su participación y liderazgo en América Latina, al tiempo que la consideración de género se ha constituido en una preocupación importante en toda su cartera de proyectos.
El Banco estableció en 1987 una política de la Mujer en el Desarrollo para apoyar a los países miembros a integrar a la mujer al crecimiento regional a través de sus programas de préstamo y cooperación técnica. A fin de apoyar estas actividades, sistematizarlas e identificar nuevas iniciativas que beneficiaran a la mujer, se creó en 1994 la Unidad de la Mujer.
Expertos del Banco han colaborado desde entonces con los gobiernos y la sociedad civil en identificar oportunidades para la mujer en todas las áreas de acción del Banco, atendiendo especialmente a los sectores sociales, la agricultura y el desarrollo rural, la vivienda y el desarrollo urbano, la gestión pública y la democracia, el apoyo al ingreso y la productividad y los fondos de inversión social.
La participación de la mujer en el mercado laboral, si bien contemplada en muchos proyectos financiados por el Banco, tales como el Proyecto Joven en Argentina y en Chile, lanzados a principios de la década de 1990, y gran número de programas de capacitación e inserción laboral y entrenamiento en áreas no-tradicionales, requiere sin embargo una atención especial desde el punto de vista de las políticas de gobierno para ofrecer mejores oportunidades económicas y de empleo a los grupos más rezagados.
El renovado debate sobre el tema planteado por el BID se enmarca también dentro de la iniciativa del Banco para promover la inclusión social en América Latina y el Caribe.
Para más información sobre los programas sociales y para la mujer del BID buscar en Internet en http://www.iadb.org/sds ó contactar a la División de Desarrollo Social del Departamento de Desarrollo Sostenible del BID a cargo de Mayra Buvinic al Tel. (202) 623-3533, fax (202) 623-1576 ó vía correo electrónico a:
sds/soc@iadb.org
Para consultas sobre el seminario”Mujer en el trabajo: Un reto para el desarrollo” dirigirse a Claudia Piras al tel (202) 623-2462, o por correo electrónico a: claudiap@iadb.org
Junio 03, 2001
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