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En
alguna oportunidad el genio del cine mudo Charlie Chaplin participó en
concurso para la identificación de personas parecidas, para tratar de adivinar quién era Charlie Chaplin y, para
sorpresas de muchos el mismo autor quedó en tercer lugar. Esto trae como
consecuencia obligatoria reflexionar sobre las posibles respuestas a las
siguientes interrogantes: ¿Se conoce Usted bien y se hace conocer de los demás? ¿Escucha abierta y honradamente, y respeta a
lo que siente intuitivamente?. Un
líder exitoso debe desarrollar
y afianzar muchas competencias, en
ese grupo de ellas figuran dos que estratégicamente son claves para
reafirmar el liderazgo; ellas son: la credibilidad y la honestidad. Ambas se
logran mediante un estilo de actuación sano basado fundamentalmente en los estilos comunicacionales del líder. Los especialistas en
comportamiento humano afirman categóricamente lo siguiente: ¡Toda
tentativa de falsificar la honestidad nos impide practicarla!. Por
otra parte un alto porcentaje de la población tiene una percepción
diferente del “ser honesto”, interpretándolo que no es un juego mental
de poner buena expresión
facial a las circunstancias, de ser políticamente correcto. El pueblo está
claro que ser honesto y creíble es prestar la debida atención a lo que su
corazón le dice que es verdad. Valdría la pena pensar de acuerdo con los
últimos acontecimientos que han conmovido a Venezuela, si los principales
autores de los escenarios públicos, tanto a nivel del oficialismo como de
la oposición, han sido honestos con el “soberano” desde el punto de
vista de narrar la “verdad verdadera” de lo que ha pasado y que si no se
dicen la verdad el futuro es nada halagüeño.
De
acuerdo con los autores R. K.
Cooper y A. Sawaf en referencia a lo que
se refiere a la honestidad afirman lo siguiente: “Hay
una honestidad de caja registradora, que es la que casi todos practican: No
se pone mano en la registradora, se obedecen las reglas; si se descubre un
error aritmético, se corrige; si se comete un error, se confiesa, amenos,
por supuesto, que afecte a su posición o a su carrera, caso en el cual podría
preferir la utilidad a la sinceridad o a la armonía a la verdad y la
honradez, y culpar de los problemas a otros o a las circunstancias. Si un
colega o empleado está fingiendo e informa: ¡Estoy haciendo lo que
puedo!”. Tal vez algunos de los seguidores de estos líderes
lo acepta y lo pasa. Sin
lugar a dudas que ser honesto emocionalmente reclama el aprender a escuchar
eficazmente –no oír- los
verdaderos sentimientos de la verdad interna, que sin lugar a dudas tienen
su origen en la inteligencia emocional, relacionada por supuesto con la
intuición y la conciencia, indagar y reflexionar sobre el particular y por
supuesto seleccionar y desarrollar el estilo de liderazgo acorde con dichas
realidades internas. Los expertos en esta materia reafirman categóricamente
que el sentimiento emocional verdadero que las personas sienten se transmite
por sí solo, a través del lenguaje corporal como son: la mirada, los
gestos, el tono de voz que siempre van más allá de las palabras. Desde
este punto de vista sería interesante evaluar estos componentes
comunicacionales por medio de los vídeos de todos los actores que en las últimas
semanas han trasmitido información a través de los canales televisivos del
país. Valdría la pena preguntarse ¿Quién está diciendo la verdad?.
Se necesita valor para reconocer lo que uno siente, más aún cuando
está determinado con lo que el pensamiento trata de racionalizar.
De acuerdo a la percepción del autor de este espacio ha existido
mucha manipulación de la información, de parte de todos los actores
(oficialismo y oposición) de estos traumatizados escenarios políticos-sociales-económicos
venezolanos.
En
el artículo cuyo título fue. “Las
Máscaras que usan la Gente”, se afirmaba que
“las comunicaciones entre la gente
se efectuaban más por medio de los gestos, posturas, posiciones y
distancias relativas que por cualquier otro método”. Además
se agregaba en ese espacio la utilización de diferentes “máscaras” en
los procesos comunicacionales, los investigadores del comportamiento humano
la han denominado: “El Enmascaramiento”,
entendiéndose como tal
los métodos que las personas defienden sus zonas personales. Las máscaras
que se utilizan en los diferentes momentos representan la llamada honestidad
emocional, la cual quiere decir permanecer honesto consigo mismo y respetar
la sabiduría, tanto del corazón como de la cabeza y en la medida de lo
posible tratar de administrar de buena fe el sentimiento interno sano de
cada uno. Revisen estimados lectores, las diferentes “máscaras” de los
autores de los últimos acontecimientos acaecidos en el País.
Dentro
de las competencias que deben desarrollar los líderes, especialmente los
políticos; figura la comunicación social y las instituciones. La
comunicación social tiene como objeto significar la relación entre los
hombres, ubicar la situación de cada uno de ellos en el seno del
conglomerado y de las instituciones, y por supuesto permitir que puedan
compartir sus realidades actuales. Lo
que hace a un signo ser
“social” no es el objeto, ni la intención del líder-comunicador en
relación con el objeto, sino el contexto y la actividad interpretativa
compartida basada en un conjunto de ideas expresadas y asimiladas. Una
comunicación social “muy
cargada” en una nación puede pasar inadvertida. En estos escenarios
sociales la relación con los hechos está en general mediatizada por los
estilos comunicacionales informales y formales de los principales
autores de dicho contexto, por supuesto todos ellos revistiendo sin lugar a
dudas un carácter semiótico. Entendiéndose por semiótica los procesos de
significación, el modo en que eventos, palabras, comportamientos y objetos
son portadores de sentido para los miembros de una comunidad. Todos estos
elementos han sido muy manipulados por los diferentes actuantes, que han
sido y serán los responsables de todo lo ocurrido en el País.
Mucha
gente nunca ha creído en: “Lobo
feroz disfrazado de Caperucita Roja”
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Chichí
Páez
,
Gerencia
en Acción
Correo-E:
jpaez@postgrado.uc.edu.ve
También publicado en: PymesDominicanas.Com
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Mayo
20, 2002
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