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Ing.
Agr. Hipólito Mejía, Presidente Constitucional de la República
Dra. Milagros Ortiz Bosch, Vicepresidenta de la República
Dr. Jorge Subero Isa, Presidente de la Suprema Corte de Justicia
Lic.
Andrés
Bautista, Presidente del Senado de la República
Dra. Rafaela Alburquerque, Presidenta de la Cámara de Diputados
Señores Miembros del Gabinete del Gobierno Señoras y
Señores Miembros de la Junta Monetaria
Su Eminencia Reverendísima, Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez
Distinguidos
representantes de las asociaciones empresariales y sindicales.
Pueblo dominicano:
A
partir del mes de septiembre del año pasado, el Banco Intercontinental comenzó
a enfrentar problemas de retiro de depósitos.
El Banco
Central, partiendo de las informaciones suministradas por ese banco en sus
estados financieros auditados por la firma Price Waterhouse, decidió otorgar
facilidades de liquidez a través de redescuentos, a fin de que dicha
institución pudiese hacer frente a lo que en ese momento, se percibía como un
problema de iliquidez transitoria, provocada por el retiro de depósitos.
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La situación
financiera de dicho banco continuó deteriorándose. El 24 de marzo, la Junta
Monetaria decidió dar su no objeción a conversaciones y negociaciones para una
eventual fusión por absorción del BANINTER con otro banco del sistema. Al
conocerse días después, los detalles y las implicaciones monetarias,
financieras y fiscales que tendría la oferta de fusión firmada entre ambos
bancos privados, la Junta Monetaria decidió el 7 de abril, desestimar la oferta
y autorizar al Banco Central a asumir el control de las operaciones del
BANINTER.
La Junta
Monetaria nombró una Comisión de Administración conformada por banqueros
experimentados, para depurar los activos y pasivos de la entidad, y determinar
el origen de los problemas financieros que enfrentó BANINTER.
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La Comisión
ha remitido un primer informe a la Administración Monetaria y Financiera que
describe algunas de las operaciones irregulares realizadas en BANINTER.
El Banco
Central ha recibido también el informe elaborado por una misión conjunta del
Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de
Desarrollo, el cual evalúa la situación de dicho banco y sugiere medidas
específicas. También recibió el informe elaborado por el reputado consultor
internacional Aristóbulo de Juan.
Durante
semanas, pacientemente, las autoridades del Banco Central y la Junta Monetaria,
han soportado, la crítica soterrada de algunos que entienden y propagan la
idea, de que en diferentes instancias del Estado dominicano, se favorece la
impunidad.
La prudencia
era absolutamente necesaria, pues las decisiones que deben tomarse en
situaciones críticas, no pueden fundamentarse en el rumor, la especulación y la
falta de información.
Estas
decisiones siempre deben fundamentarse en informes ponderados, bien
documentados y avalados por pruebas irrefutables.
Esos
informes han llegado al seno de la Administración Monetaria y Financiera.
Y con ellos,
el momento para actuar.
Los informes
revelan que en el año 1989, es decir, hace 14 años, el Banco Intercontinental,
puso en marcha un sistema de información que le permitía operar simultáneamente
con dos bancos: un banco para los fines de la supervisión bancaria y un banco
clandestino, es decir, una entidad que operaba al márgen del banco supervisado,
cuyas cuentas y transacciones se mantenían ocultas para todo el mundo, y que
sólo conocían y administraban unos pocos ejecutivos del BANINTER muy cercanos
al principal accionista.
Durante 14
años, la plataforma tecnológica utilizada por BANINTER, la cual fue diseñada
localmente, permitió ocultar las operaciones de la entidad clandestina. Lo que
se llevó a cabo fue una operación meticulosamente planificada y cuidadosamente
ejecutada, con la cual sus responsables lograron burlar la supervisión del
Banco Central y de la Superintendencia de Bancos, bajo tres diferentes
administraciones gubernamentales.
Pero también
lograron engañar a los calificadores de riesgo del exterior, a los bancos
corresponsales, a los organismos multilaterales que habían concedido crédito a
esa entidad, a la mayoría de los miembros del Consejo de Directores de dicho
banco y a sus accionistas minoritarios.
Cuando la
presente administración se inició el 16 de agosto del 2000, las pérdidas
acumuladas ocultadas en el banco clandestino, ya superaban los 10 mil millones
de pesos.
La
existencia del banco clandestino dentro del BANINTER vino a conocerse a raíz
del intento de fusión de BANINTER con otro banco del sistema. En el documento
de oferta que sirvió de base a estas negociaciones, se reveló que el BANINTER
era un banco con depósitos y obligaciones muy superiores a los registrados en
los estados financieros auditados por Price Waterhouse, que se entregaban al
Banco Central, a la Superintendencia de Bancos, a los miembros del Consejo de
Directores y a los accionistas minoritarios.
Las
operaciones realizadas a través del banco clandestino permitían al BANINTER
burlar las normas prudenciales, esconder transacciones, realizar adquisiciones
de empresas con recursos de los depositantes y evadir el pago de impuestos.
Otra
violación de importancia, según se desprende de los informes recibidos por la
Administración Monetaria y Financiera, es el uso excesivo de recursos de los
depositantes para comprar y financiar empresas vinculadas y otorgar préstamos a
personas relacionadas, con lo que se violaron las normas prudenciales que fijan
límites a las operaciones con vinculados. Esto no fue detectado por la
Superintendencia de Bancos durante los últimos 14 años, debido a que estos
préstamos se concedían a través del banco clandestino.
Pero la más
grave de las violaciones señaladas en el informe recibido por la Administración
Monetaria y Financiera, consistió en las operaciones fraudulentas que tuvieron
lugar durante los primeros tres meses de este año.
Según el
informe y los documentos de soporte, funcionarios del BANINTER instruyeron a
subalternos para que borrasen de los libros, prácticamente todos los
sobregiros, adelantos de cartas de crédito y préstamos especiales y
confidenciales que se habían otorgado al principal accionista del BANINTER, y a
empresas y personas vinculadas al mismo.
En el banco
paralelo o clandestino se otorgaban sobregiros escandalosos a empresas
vinculadas, accionistas, y personas relacionadas. Incluso llegaron a emitirse
cheques certificados por funcionarios del BANINTER sobre cuentas de empresas
vinculadas que no tenían fondos, sino sobregiros por varios miles de millones
de pesos.
Las informaciones que ha provisto la Comisión de Administración al Banco
Central, indican que durante el período enero-marzo del 2003 fueron borrados
casi 17 mil millones de pesos de los libros del banco clandestino, con lo cual
quedaban liberados de deudas con el BANINTER, su principal accionista, y
empresas y personas vinculadas.
El informe
recibido revela que a la empresa Bank Invest, presidida y administrada por el
señor Luis Alvarez Renta, le fueron borrados sobregiros y préstamos por 3,829
millones de pesos. A la empresa Listin Diario y a la controladora de sus
acciones, Bearpark International, se le borraron 1,991 millones de pesos. Al
Grupo Intercontinental se le borraron 1,339 millones de pesos. Al señor Ramón
Baéz Figueroa, se le borraron 1,284 millones de pesos.
Los informes
también reflejan que una parte no despreciable de las facilidades de liquidez
que el Banco Central concedió al BANINTER a partir de septiembre del año
pasado, se utilizó para comprar divisas en el mercado libre. Esos dólares se
destinaron al pago de deudas en el exterior que tenían empresas vinculadas al
principal accionista del BANINTER y colaboradores cercanos.
Ahora
comenzamos a descubrir un elemento adicional detrás de la inesperada
devaluación que sufrió el peso dominicano a finales del año pasado.
Todos los
informes recibidos por la Administración Monetaria y Financiera, revelan que la
dimensión del agujero del BANINTER es considerable.
Este
desbalance surje debido a que los activos reales del BANINTER son muy
inferiores a los pasivos, es decir, a los depósitos y las deudas que tiene el
BANINTER dentro y fuera del país.
Según los
informes, el agujero se origina debido a la concesión de préstamos y sobregiros
improductivos a empresas, personas y ejecutivos vinculados al principal
accionista, la adquisición muchas veces a sobreprecio de empresas deficitarias
que se pagaban con apertura de certificados de depósitos, gastos excesivos en
publicidad, y financiamientos para la compra de bienes personales del principal
accionista y sus cercanos colaboradores.
Dado que
estas aventuras improductivas y deficitarias se financiaban con depósitos que
pagaban altas tasas de interés, lo que generaba un elevado costo financiero, el
sostenimiento de la centrífuga requería de crecientes depósitos y endeudamiento
con el exterior.
La magnitud
final del faltante dependerá del valor de realización de los activos del
BANINTER y de los activos, empresas, bienes personales y recursos en poder del
principal accionista del BANINTER, de las empresas vinculadas y de personas
relacionadas, que la Administración Monetaria y Financiera se esforzará en
recuperar por las vías que establece la ley.
Ramón Báez
Figueroa ha informado a las autoridades que el agujero se debe a las
contribuciones que durante años el BANINTER otorgó a los partidos y líderes
políticos, a la iglesia, a artistas, a periodistas, y a organizaciones no
gubernamentales, tales como fundaciones, asociaciones, y gremios.
Cálculos
realizados indican que estas donaciones y contribuciones, resultan
insignificantes cuando se comparan con el faltante del BANINTER.
Muchas de
esas donaciones son ciertas. Son tan ciertas como el millón y medio de dólares
y el uso gratis de su avión que donó a la Madre Teresa de Calcuta, el señor
Charles Keating, principal responsable del colapso de una entidad financiera en
los Estados Unidos. Keating, sentenciado a 12 años y medio de prisión, nunca
reveló a la Madre Teresa que las donaciones que ella recibía provenían de los
recursos de los depositantes.
El principal
accionista de BANINTER tampoco informó a los partidos políticos dominicanos, a
la iglesia, a nuestros artistas y periodistas, que las donaciones que ellos
recibían provenían de recursos de los depositantes del BANINTER.
Estamos frente a un fraude sin precedentes, ejecutado por un reducido grupo de
personas que actuaron como asociación de malhechores.
Y frente a
semejante engaño, solo hay una opción.
El fraude
que se ha cometido reviste proporciones considerables. Es una estafa que
ejercerá una presión desmedida sobre las finanzas del Gobierno y sobre los
activos del Estado dominicano, pues el Banco Central, por Ley, no puede
absorber pérdidas. Este abuso de confianza, por tanto, dado el compromiso del
Banco Central de honrar a los depositantes, terminará siendo pagado por el
Estado dominicano.
Estamos
evaluando algunas medidas y opciones con los organismos multilaterales de
financiamiento, que nos permitirán cubrir ese desbalance, sin alterar el
objetivo de la estabilidad de los precios y la tasa de cambio.
La Junta
Monetaria y el Banco Central, al tomar la decisión de honrar el pago de los
recursos de los depositantes y ahorrantes del BANINTER, y comprometerse al pago
de las obligaciones de dicho banco en el exterior, ha contado con el respaldo
del Poder Ejecutivo. A diferencia de lo que ocurrió en el pasado en situaciones
similares, los depositantes y ahorrantes pueden tener la seguridad de que no
perderán su dinero.
En la mañana
de hoy, la Administración Monetaria y Financiera interpuso una instancia ante
el Magistrado Procurador Fiscal del Distrito Nacional denunciando las graves
irregularidas cometidas en perjuicio de los depositantes y ahorrantes del Banco
Intercontinental.
Se ha
dispuesto también el control administrativo por parte de la Administración
Monetaria y Financiera, con el apoyo de las fuerzas de orden público, de todas
las empresas vinculadas directa o indirectamente con el principal accionista
del BANINTER, incluyendo las empresas de medios de comunicación escrita, radial
y televisiva, con el objetivo de garantizar la preservación del valor de dichas
empresas, para su venta en el más breve plazo posible, bajo un esquema de
licitación abierta y competitiva, en el marco de lo que establecen las
disposiciones legales vigentes.
Se ha
dispuesto también la identificación y la incautación de todos los activos,
empresas, bienes personales, y cuentas en poder de accionistas y
ex-funcionarios del BANINTER, que han sido identificados como responsables del
fraude que se ejecutó en esa entidad bancaria.
Asimismo, la
Administración Monetaria y Financiera realiza las consultas legales
correspondientes, al amparo de lo que estipula la Ley Monetaria y Financiera y
la Ley Contra el Lavado de Activos, a fin de declarar como fraudulentas, todas
las operaciones de venta de activos, empresas o bienes personales del principal
accionista del BANINTER, de los ejecutivos de dicho banco involucrados en el
fraude, o de las empresas y personas vinculadas, desde el momento en que el
Banco Central inició el otorgamiento de redescuentos al BANINTER.
La
Administración Monetaria y Financiera, por la vía que establece la normativa
vigente, está en el proceso de solicitar ayuda especializada al Gobierno de los
Estados Unidos, con el objetivo de apoyar las acciones orientadas a recuperar
la mayor cantidad posible de los dólares que fueron sacados del país, por
empresas vinculadas al principal accionista y funcionarios del BANINTER.
Me permito anunciar que la Superintendencia de Bancos ha dispuesto la
ampliación del abanico de inspección que realiza, para incorporar los aspectos
operativos y sistemas de información tecnológica de las entidades financieras,
para lo cual se ha solicitado y obtenido apoyo adicional del Banco
Interamericano de Desarrollo.
Quiero ahora hacer una advertencia, para que luego no se alegue ignorancia. La
Administración Monetaria y Financiera, reconociendo la trascendencia que tiene
el buen funcionamiento del sistema de pagos para cualquier país, ha solicitado
al Poder Ejecutivo que considere como atentado contra la seguridad nacional,
cualquier declaración o afirmación de quién sea, orientada a crear
intraquilidad e incertidumbre sobre el sistema bancario dominicano.
En consecuencia, de acogerse la solicitud de la Administración Monetaria y
Financiera, el Poder Ejecutivo, al amparo de lo que establecen la Constitución
y las leyes de la República, procedería inmediatamente a someter a la acción de
la justicia, a todo aquel que incurra en este delito. El país no puede aceptar
que absolutamente nadie intente, con declaraciones públicas, desestabilizar el
sistema financiero del país.
La
institucionalidad del país, ha sido convocada a una prueba de validación y
certificación sin precedentes en nuestra historia. En esta ocasión ha
correspondido a la Administración Monetaria y Financiera asumir el rol que le
asignan las leyes del país, asegurando al pueblo dominicano que cumpliremos sin
titubeos, nuestras responsabilidades.
La
Administración Monetaria y Financiera reitera su fé y compromiso con el
progreso de la Nación.
Por eso les
pedimos a todos los dominicanos y a todos los extranjeros que de alguna u otra
forma han invertido en nuestro país, que tengan fé en la República Dominicana.
Muchas Gracias
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Mayo 19, 2003
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