|
Las
autoridades colombianas han determinado que por lo menos siete nacionales
irlandeses estuvieron en ese país sudamericano en varias ocasiones el año
pasado, colaborando con miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC), el grupo terrorista que ha encabezado una campaña
insurgente contra el gobierno durante 40 años. El general Fernando Tapias,
jefe de las fuerzas armadas colombianas, declaró ante la Comisión de
Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes el 24 de abril
que las autoridades mantienen en custodia a tres de los ciudadanos
irlandeses, que dos fueron detenidos y puestos en libertad por esas
autoridades, y que los otros dos salieron de Colombia antes de ser
entrevistados.
Dijó Tapias que los dos que están en custodia desde agosto pasado son bien
conocidos en los niveles superiores del Ejército Republicano Irlandés
(IRA) Provisional, según expresa la información que Colombia recibió de
funcionarios europeos. Pero no pudo aclarar si los sospechosos habían sido
enviados en misión oficial del IRA para entrenar a miembros de las FARC con
la aprobación del IRA.
Antes
de ser capturados, los nacionales irlandeses adiestraban a las FARC en tácticas
militares, el uso de explosivos y la fabricación de armas, le dijo el
general a la comisión a través de un intérprete. Agregó que los
irlandeses, al proceder así, "reforzaron" las actividades
terroristas de las FARC, que han aumentado marcadamente desde mediados de
2001. Tapias mencionó cantidades crecientes de ataques incendiarios y
explosiones que toman como blancos los oleoductos y gasoductos y las torres
del tendido eléctrico. En 2001, los ataques a los oleoductos y gasoductos
se duplicaron con exceso en relación con 2000, el año pasado llegaron a
84, y son ya 45 en lo que va de 2002. En los últimos cuatro meses fueron
volados 30 puentes, dijo, en comparación con la destrucción de menos de 10
en todo 2001.
El coordinador en funciones del Departamento de Estado para antiterrorismo,
Mark F. Wong, estuvo de acuerdo con la declaración de que el aumento de la
cantidad de ataques en Colombia ha sido notable, aunque también subrayó la
significación de los tipos de ataque. "Hemos visto también un salto
de sofisticación en el uso de explosivos y otras tácticas de terrorismo
urbano que son similares a las empleadas por el IRA".
Declaró Wong que la administración se reserva su juicio mientras las
autoridades legales colombianas completan los procedimientos penales contra
los tres irlandeses sospechosos. "Los colombianos han dicho con
claridad que este caso es importante para ellos, y creemos que se hará
justicia".
Agregó, sin embargo, que "La administración les ha dicho con mucha
claridad, a todas las partes involucradas, que no toleraremos ningún apoyo
del IRA a las FARC".
Asa
Hutchison, administrador de la Agencia de Control de Drogas de Estados
Unidos (DEA), expresó serias preocupaciones acerca de la creciente
internacionalización de las organizaciones terroristas en varias partes del
mundo. Sin embargo, al igual que Wong, no pudo indicar ninguna prueba firme
de que la participación de los nacionales irlandeses en las actividades de
las FARC tenga una conexión directa con el IRA. "Esa historia no ha
sido revelada aún", dijo Hutchison al responder a una pregunta de un
miembro de la comisión".
Miembros del personal de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara,
en un informe sobre los arrestos preparado en los últimos meses y publicado
poco antes de la audiencia, alegaron la existencia de un vínculo entre el
IRA y las FARC. "Fuentes británicas sugieren, aunque no hay pruebas
firmes, que el IRA puede haber recibido tanto como 2 millones de dólares
por el entrenamiento en explosivos que les dieron a las FARC", dice el
informe.
Varios de los miembros de la comisión objetaron la conjetura en el informe.
El representante demócrata Bill Delahunt, de Massachusetts, dijo que el
informe es "escaso en hechos y abundante en suposiciones".
El representante republicano de Nueva York Peter T. King afirmó que era
"irresponsable" sugerir que los arrestos de nacionales irlandeses
pudieron ser interpretados como una participación del IRA en las
actividades de las FARC en el terrorismo y el tráfico de drogas. Además,
King expresó preocupación en cuanto a que los hallazgos del informe
preparado por personal de la comisión pudieran usarse para desacreditar el
ala política del IRA, el Sinn Fein, y socavar su credibilidad en el proceso
de paz que se desenvuelve en Irlanda del Norte.
En una carta al presidente de la comisión, Henry Hyde, el líder del
partido Sinn Fein, Ferry Adams, declinó una invitación para declarar en la
audiencia. "Permítame declararle una vez más que ni yo ni nadie más,
en el liderato del Sinn Fein, estábamos enterados de que los tres hombres
viajaban a Colombia", le escribió Adams a Hyde.
Hyde dijo que "No tenemos información que contradiga esta declaración".
Sin embargo, y con el informe del personal de la comisión en la mano, Hyde
dijo también que "Las pruebas disponibles indican fuertemente que la
intervención del IRA en Colombia va más allá de los tres miembros que
fueron capturados y que (el IRA) ha mantenido una presencia en ese país
durante por lo menos tres años". Alegó que, por su parte en el
arreglo, el IRA recibe pagos procedentes de las ganancias que obtienen las
FARC con el tráfico de drogas.
El que las FARC se vayan convirtiendo en una operación narcoterrorista
transnacional sigue en disputa, pero las autoridades de Estados Unidos están
seguras de que la participación del grupo insurgente en el tráfico de
drogas va en constante aumento. Anteriormente, las FARC sacaban provecho del
comercio de drogas mediante la extorsión y los pagos que recibían por dar
protección, pero ahora la DEA cita pruebas de que la organización
terrorista se ha involucrado en el comercio de drogas en todas sus etapas:
cultivo, compra, transporte, venta y distribución de cocaína.
Hutchison, el administrador de la DEA, citó operaciones efectuadas
conjuntamente por su agencia y la Policía Nacional colombiana, en las
cuales se decomisaron laboratorios de elaboración de cocaína en la que fue
la zona desmilitarizada controlada por las FARC. "Además de numerosas
piezas de pruebas documentales, la Policía Nacional colombiana decomisó
aproximadamente siete toneladas de hidrocloruro de cocaína y base de cocaína",
le dijo Hutchison a la comisión.
Las autoridades trabajan para reprimir la actividad, agregó Hutchison.
Destacó el anuncio hecho en marzo de 2002 por el Departamento de Justicia
de Estados Unidos, de que se habían presentado documentos inculpatorios
federales contra siete
sospechosos, tres de los cuales son miembros de las FARC. Dijo el jefe de la
DEA que el caso señala "la primera vez que miembros de una organización
terrorista conocida han sido objeto de documentos inculpatorios en Estados
Unidos debido a su actividad de tráfico de drogas".
Explicó Hutchison que los documentos inculpatorios alegan que miembros de
las FARC venden cocaína a traficantes de drogas internacionales "a
cambio de dinero en efectivo, armas y equipo".
Abril
29, 2002
Subir
|