|
De
una forma muy general, un alto número de personas creen saber qué es una
organización. Sin embargo,
si se trata de averiguar en el ámbito interno de las empresas –en todos
los niveles jerárquicos-, que conceptualicen el término de organización,
por lo general se obtienen respuestas de diferentes índoles. Tal vez se
pueda definir la organización como una arquitectura en cuyo ambiente
interno se realizan actividades de coordinación de los diferentes procesos
y de los miembros de la estructura organizacional tendentes a la consecución
de los objetivos estratégicos
formulados. Lo que sí es verdad que cualquier tipo de organización produce
algo. En términos generales pueden ser objetos, como un aparato electrodoméstico,
o un servicio, como por ejemplo las organizaciones dispensadoras de
servicios de salud. Por otra parte existen organizaciones cuyo producto
final es intangible y poco concreto, por ejemplo las instituciones
aprendizaje o las gubernamentales. Las organizaciones de aprendizaje
proporcionan conocimientos a los alumnos y forman los líderes del futuro.
Las agencias gubernamentales, tienen como objetivo fundamental regular las
transacciones para que sean administradas en una forma determinada y sana.
Por supuesto que existe una gran
cantidad de variedades de organizaciones, pero sin embargo todas,
independientemente de su razón de ser; tienen unas características en común:
los bienes y servicios que ofrecen son reclamados tanto por los clientes
internos, como por los externos, los cuales son miembros del área social de
las organizaciones.
Tomando
en cuenta la realidad anterior, se puede dar un concepto de organización
muy amplio: son estructuras que se establecen para que la sociedad o algunos
miembros de ella, puedan disfrutar cosas que de otra forma sería un tanto
difícil de obtener, o al menos no en forma tan simple y económica. En
consecuencias, las organizaciones son estructuras intermediarias entre las
expectativas que desean sus
clientes y la satisfacción de dichas necesidades.
Ninguna
organización surge en forma espontánea. Su arquitectura
y posterior desarrollo reclaman de mucho trabajo y de tiempo. Por ejemplo
una institución de aprendizaje está representada no solamente por
estudiantes, profesores, salones de clase, libros y otros objetos materiales
para cumplir con su objetivo. Las organizaciones de aprendizaje tienen que
formar personas socialmente útiles, por medio de un cuerpo de facilitadores,
materiales y actividades para garantizar que el proceso sea de calidad.
Cualquier
tipo de organización posee dos canales básicos de presión interna: presión
descendente que se produce dentro del proceso gerencial y ascendente que se
origina por las necesidades y demandas de los miembros de la estructura
informal. Las mencionadas en primer lugar son consecuencias de las nuevas
exigencias del continuo cambio del entorno organizacional, que reclaman de
los gerentes nuevas competencias para la percepción de las relaciones
empresa-mundo exterior y por supuesto cuáles serían las nuevas
oportunidades para el negocio. Entre
los ejemplos de este tipo de influencia descendente se pueden mencionar los
lineamientos gerenciales para centralizar o reestructurar los procesos de
trabajo o el impacto de la fabricación de un nuevo producto sobre la línea
existente de producción. Las presiones ascendentes incluyen las demandas
sindicales o de los trabajadores por la exigencia de incrementos de sueldos
y salarios, mejores condiciones de trabajo o la aplicación interna de las
leyes.
Los
componentes internos del cambio organizacional poseen un carácter
contradictorio, por cuanto la necesidad de la implantación del cambio se
inicia en todos los niveles de la
estructura organizacional, pero la responsabilidad de la conducción exitosa
del mismo descansa en los niveles estratégicos organizacionales. La
experiencia dice, que con mucha
frecuencia las personas que ocupan cargos en los niveles gerenciales son los
primeros enemigos del cambio y los responsables de las prácticas
establecidas para lograrlo. Sin embargo, el rol de los gerentes como
estimuladores del cambio es menos contradictorio de lo que parece. Sólo
ellos tienen la responsabilidad del cambio y tienen que asumirla.
Hoy
día, el cambio no ocurre como en el pasado, es violento y rápido. Es
posible hacerle seguimiento a diferentes cambios a la comunicación
globalizada, el computador personal, los nuevos plásticos y de otros
materiales sintéticos. Los nuevos productos y tecnologías viajan
velozmente, por medio de reuniones profesionales, la cantidad de revistas y
diarios científicos o de la misma televisión global. Hoy día, por medio
de los cambios tecnológicos, se cuenta con la posibilidad que los procesos
comunicacionales sean simultáneos con cualquier persona sobre la faz de la
tierra y el cambio sigue evolucionando.
La
realidad demuestra que las organizaciones no reaccionan como la mezcla de óxido
de metal y polvo de aluminio; es decir no son todo autosuficientes. Para
triunfar, las organizaciones tienen que descansar en dos elementos
fundamentales: los factores externos y los internos. La consecución del éxito
a largo plazo de una organización está directamente relacionado con la
capacidad de la misma en cumplir y satisfacer las cambiantes y continuas
demandas de sus clientes, tanto internos como externos.
Subir 
Febrero
18, 2002
Chichí
Páez
,
Gerencia
en Acción
Correo-E:
jpaez@postgrado.uc.edu.ve
También publicado en: PymesDominicanas.Com
|