¿Qué
es el Reiki?... Cómo explicar algo tan sagrado y a la vez tan
simple, y que aún se hace más difícil de explicar cuando algunas personas,
por desconocimiento, llaman Reiki a la sanación con la energía personal que
cada uno poseemos, incluso conocemos grupos estructurados de Reiki, que
mantienen esta equivocación, no sólo eso, sino que la imparten como parte
del curriculum de clases, en fin, de ahora en adelante llamaremos reiki (con
minúsculas) a esta condición personal y Reiki (con mayúsculas) al verdadero
Arte Sagrado de Sanación, tratando de explicar lo mejor posible este regalo
divino con el que vinimos a este plano y lo perdimos, pero que aún podemos
recuperar.
Todo
cuerpo viviente (personas, animales y plantas) irradia calor y energía. Esta
energía es La Fuerza Vital, y cada civilización terrícola la ha llamado de
diferentes maneras; los hunas polinesios llamaron mana a esta fuerza de
vida, los indios iroqueses de Norteamérica la conocieron como orenda, es
prana para los hindúes, ruach para los hebreos, baraka en los países
islámicos, y chi para los chinos. Finalmente los japoneses, que participaron
en su re-descubrimiento, la llamaron ki y ésta es la raíz que aparece en la
palabra Reiki. El REI significa para los japoneses Energía Vital del
Universo y el KI significa su manifestación benéfica en todo lo vivo.
Todo
ser humano nace con reiki (con minúsculas), que es la energía de vida por sí
misma, que se manifiesta desde cuando una madre pone su mano sobre la frente
de su hijo para apreciar y tratar de, inconscientemente, curar su fiebre, o
cuando un animal lame la herida de su cachorro después de un accidente.
Ahora, Reiki (con mayúsculas), es un antiquísimo Arte Sagrado de Sanación
diseñado para incrementar el potencial curativo del individuo a través de
enseñanzas específicas, mediante su iniciación, entonamiento y alineación de
sus chakras por un Maestro de Reiki capacitado y mediante Símbolos (que
tienen el poder detrás de sus formas), que son realmente mágicos. Es muy
interesante el mundo de los símbolos, que son una forma compactada de
expresar una idea o concepto pero que tienen sólo el valor que nosotros
queramos darle. Sin embargo, los símbolos Reiki tienen su valor en si mismos
y fueron diseñados para que nosotros pudiéramos sanarnos y también sanar a
otros.
Se ha
comprobado científicamente que la energía Reiki penetra en el cuerpo del
terapeuta por la cabeza, en la zona del chakra coronaria, pasa por el
corazón y es emanada por las manos, que son impuestas sobre los chakras del
enfermo, beneficiando esto a ambos. En conclusión, es la re-instalación del
cordón comunicativo que todos tuvimos un día con el Ser Supremo, y el pedazo
de Éste que todos tenemos dentro, es en su consecuencia final la inducción
de la salud física, mental, emocional y espiritual hacia un Balance
Perfecto, para el cual Dios nos creó y que nosotros mismos perdimos
alejándonos de él y que con el Reiki volvemos a alcanzar.
La
iniciación de Reiki I nos permite sanar a otros y a nosotros mismos,
mientras que la iniciación de Reiki II nos permite, además, sanar a
distancia, así como el Reiki III nos da la maestría, que es la condición que
nos permite iniciar en Reiki a otros. Como condición ética quisiéramos
aclarar, que el Reiki debe ser pedido por el paciente al terapeuta en casos
normales, en emergencias; el terapeuta Reiki sabrá cómo preguntar si son
aceptados sus servicios.
Toda esta
sagrada condición que hemos tratado de explicar en dos párrafos, tiene sus
inicios al comienzo de la raza humana, desde antes de los atlantes, y antes
de los egipcios, que tenían todo un sistema de curación a través de símbolos
y por medio de las manos que llamaban Seichim y que podía escribirse también
como Sekhem que es la acepción egipcia para el Kundalini, este sistema sin
dudas era el Reiki.
Según
teorías muy serias, Reiki nació en el mismo planeta que llevó a la tierra
los dioses y diosas de muchos brazos, siendo esa cultura la que germinó en
la India pre-patriarcal. La divinidad hindú que hoy conocemos como Siva, se
encargó de traernos el Reiki y desea ser recordada por ese don. En el diseño
del organismo humano para este planeta, Reiki quedó incorporado al código
genético y por tanto es un derecho innato de todos los humanos, que incluso
está tan arraigado en este código, que una vez despierto no vuelve a
perderse su condición básica, que va pasando de una a otra vida.
En efecto,
Reiki es parte divina de todos nosotros. En los primeros tiempos fue
universal y no se preveía su pérdida. Los niños de los primeros tiempos de
la Tierra, en la civilización que hoy conocemos con el nombre de Mu,
recibían el Grado I de Reiki en lo que llamaríamos escuela elemental, y el
Grado II en lo que hoy sería la secundaria, siendo el Grado III era
impartido a los pedagogos y maestros, o a adultos de especial desarrollo
espiritual. Cuando estos grupos humanos organizados abandonaron el
continente de Mu (que fue destruido por masivas erupciones volcánicas,
terremotos y mareas y que se encontraba, según expertos, en el Océano
Pacífico al Sur de Ecuador), para ir a poblar lo que es hoy Egipto, la India
y el Tíbet, llevaban el Reiki con ellos y así sobrevivió a la desaparición
de Mu. Los cambios telúricos que destruyeron primero Mu y luego La Atlántida
produjeron una grave desorganización cultural, y el sistema Reiki de
sanación sólo se salvó por haberlo preservado una pequeña minoría, como
ocurre también ahora que muy pocos poseemos este conocimiento.
Aún hasta
en la Biblia podemos encontrar muchas referencias a las sanaciones
efectuadas por Jesús a través de la imposición de las manos, las cuales
pueden verse claramente en San Lucas 4:40, San Mateo 8:14-15 y 20:29-34; en
San Marcos 1:40-42 y 8:22-25. Existen muchas similitudes entre las
sanaciones que hacía Jesús y la práctica de Reiki. Una en particular es que
Jesús podía pasarle a otras personas el poder para curar, lo cual vemos en
San Lucas 9:1-2, San Marco 4:10-12 y 34 y San Mateo 13:10-11. Jesús incluso
dijo: “Quien beba de Mi boca será como Yo y Yo seré como él. Se le revelarán
cosas ocultas”. Y añadió: “El que crea en Mí realizará las obras que Yo hago
y aún las hará más grandes.”
El
conocimiento secreto es también parte de las enseñanzas Reiki, ya que sus
símbolos y el proceso de entonamiento son secretos. No se sabe en detalle si
Jesús nació con la habilidad divina de sanar a través del tacto o si fueron
estos conocimientos adquiridos, quizás entre los 11 y los 30 años, cuando se
cree que Jesús viajó al Oriente, visitando la India, el Tibet y China. Si
esto fue así, como creemos, Jesús fue sin dudas, un iniciado en Reiki.
En
la década de 1870, Mikao Usui, un sacerdote japonés, profesor de la
Universidad de Kyoto, después de no encontrar respuesta a una pregunta de un
alumno sobre las curaciones milagrosas a través de las manos que Jesús hizo
y que así consta en la Biblia, decidió consagrarse, por ética japonesa, a la
búsqueda de esta respuesta. Después de largos años profundizando en estudios
filosóficos a través de todo el mundo, bebiendo profundamente en el
hinduismo, en el budismo, y en las demás religiones, encontró en los
antiguos Sutras Tibetanos, la técnica y el método de sanación, así como
información teórica de los Símbolos Mágicos, que no se enseñaban
gráficamente; quizás por el alto respeto que estos merecen. Con esta parte
del camino ya andado regresó al Japón, donde en un monasterio Zen, visitando
a un amigo y maestro, tuvo la convicción que debía meditar en el Monte
Sagrado Koriyama; donde en la última noche de sus 21 días de meditación
obtuvo la iluminación y con esta le fueron dados los símbolos, Mikao Usui
había re-descubierto el Reiki.
Usted no
piense que está leyendo este artículo por la casualidad (que no existe),
sino por pura causalidad, ya que sin dudas, si esta información le es
familiar o le interesa, posiblemente usted ha sido iniciado en Reiki en
otras vidas. No deje pasar esta oportunidad, siga informándose.
Reiki no
es una religión, cualquier ser humano sin ningún talento especial o
sensibilidad espiritual, de cualquier filosofía, o sin ninguna de ellas,
puede tenerlo; sólo basta que así lo desee.
La esencia
del Reiki es el amor. Cada uno debe andar su camino hacia Dios, o lo que es
igual, hacia el amor. Cuando queramos encontrar ese camino, es necesario
disponer de métodos y opciones concretas. El Reiki es para nosotros uno de
los más directos.
Enero 12, 2003
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