Sin
embargo, son muchas las personas que comienzan improvisadamente a desarrollar
una actividad dejando de lado aspectos tan importante como la imagen.
Como
puede un emprendedor crear una imagen, con pocos recursos? Sobre todo con
mucho ingenio.
Para
ello tendrá que tener en claro que es la imagen de una empresa, o de un
producto o un servicio.
La
imagen corporativa o profesional, esta compuesta por distintos aspectos:
La
marca o nombre:
Recuerdo
años atrás el caso de una empresa multinacional, que estaba desarrollando un
producto, y debía elegir el nombre que identificara al mismo. Para esa
empresa, donde trabajaban cientos de personas, entre operarios y empleados
administrativos, fue muy sencillo y de un costo relativamente bajo, crear una
encuesta donde se les brindaba a los empleados 4 nombres y se les pedía que
asociaran esos nombres con tipos de producto ...
Una
gran empresa, seguramente contará con un departamento de creativos, que creará
desde el logo hasta el nombre. Mientras que un emprendedor no tiene a
disposición ni creativos ni el
presupuesto para contratar diseñadores, armar campañas publicitarias,
encuestas, estudios de mercado, etc.
Si
hay algo que desarrollan los microemprendedores o los emprendedores, es el
ingenio, siempre digo que sobre nuestro escritorio han pasado centeneras de
propuestas interesantísimas aunque por qué no decirlo, algunas
descabelladas.
A
la hora de elegir un nombre o marca para la actividad que desee desarrollar
establezca uno que por sí mismo, identifique claramente qué se está
ofreciendo, debe ser original y que no lleve a confusión con otros productos
(similares o no ) ya instalados en el mercado. Ideal que sea un nombre corto,
para ser recordado con facilidad.
Que
sucede cuando la imagen de un producto o servicio está ligado directamente al
nombre del profesional o cuando la empresa aún no cuenta con clientes para
dar de referencia? Habrá que salir al rodeo, armados de una imagen personal
lo suficientemente fuerte que demuestre aplomo, capacidad, experiencia,
respeto, tolerancia, seriedad, responsabilidad.
En
el trato con los clientes y proveedores, se deberá tener en cuenta que es
mucho más agradable trabar relación con alguien amable y bien dispuesto que
nos saluda con una sonrisa. El
contacto visual es la primera imagen que el otro obtiene de nosotros incluso
antes de conocernos y saber que actividad y como la desarrollamos.
Nuestra
imagen externa, va a ser lo primero que vean los demás, por lo tanto va a ser
el primer elemento de juicio que nos aplicarán. Nuestra buena predisposición
hacia los demás, hará que se acerquen nuevos clientes. Si la imagen que
reciben los demás de nosotros es una imagen positiva, tendremos mucho camino
ganado, para poder mostrar luego nuestra capacidad.
Decía
un prestigioso abogado, hablando de uno de mis hijos: “que no pierda nunca
esa sonrisa, porque tiene la mitad del camino ganado”.
Cuando
uno mismo es la imagen del servicio, será nuestra presencia, como nos
mostremos a los demás, y nuestra experiencia lo que permitirá acercar a
clientes. Esto permitirá al otro sentir, que somos personas confiables,
seguras y en las cuales vale la pena arriesgar la contratación u adquisición
de un producto o servicio.
Decía
una especialista en estudio de mercado, que cuando la empresa es uno, debe
asegurarse de contarle a todo el mundo, qué se está haciendo. El planteo es:
“nunca se sabe de donde surge un cliente”. Asegurernos de contar nuestra
actividad a todo el mundo: amigos, conocidos, familiares, vecinos, etc, qué
se está haciendo y cómo Lo
difícil es siempre conseguir el primer cliente,
pero a partir del primero es más fácil continuar. Los especialistas
en marketing, dicen que un cliente satisfecho atrae a otros 7 clientes,
mientras que uno insatisfecho aleja a 10. Una muy buena razón para tener a
todos lo clientes muy satisfechos.
La
presentación:
Tanto
en el packaging, como en la tarjetería o en la folletería deberá tenerse
presente que los pequeños detalles establecen una gran diferencia en los
resultados. En este aspecto tanto para la folletería tradicional como para la
digital establecida en Internet, se pueden apuntar los mismos aspectos: el
mensaje debe ser claro, conciso, sin errores de ortografía. Tanto si hablamos
de una página web, o en una carpeta de presentación tradicional no deberán
omitirse detalles del tipo o calidad del producto o servicio, como para lo
primero una descripción acompañada de fotos o ilustraciones que permitan
evaluar los mismos. Toda presentación que se precie, tiene que tener todos
los datos de contacto de la empresa. Escribir bien también forma parte de
nuestra imagen, es algo que los demás reciben de nosotros y a través de ello
forman su opinión.
Para
tener en cuenta: utilizar cuentas gratuitas de e-mail está bien sólo para
mensajes personales. Para mensajes de tipo comercial no es muy serio contar
con casillas de correos gratuitas, pues estamos diciendo que para nuestra
actividad comercial ni siquiera estamos apostando el costo de una casilla de
correo.
Enero
7, 2002
Subir